
La abstracción y el surrealismo con la mirada de ellas
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.
Los caballos de lord Candlestick, 1938. © 2024 Estate of Leonora Carrington /
VEGAP. © 2022-2024 JPS Artworks LLC
’31 mujeres. Una exposición de Peggy Guggenheim’, reúne la labor artística de más de una treintena de creadoras para reivindicar la posición que se merecen en la historia del arte.
La Sala Recoletos de Fundación MAPFRE acoge durante este otoño una exposición de relevantes creadoras del movimiento surrealista y de la abstracción en el panorama artístico. Esta muestra destaca la labor de mecenazgo de Guggenheim y trata el contexto en el que desarrollaron su trabajo las autoras con las que compartió trayectoria desde su galería neoyorquina, así como las redes de colaboración que tejieron entre ellas.
En ¿Por qué no ha habido grandes mujeres artistas? (1971), uno de sus artículos más celebrados, la historiadora del arte estadounidense, Linda Nochlin, señaló que “en la historia del arte, el punto de vista del hombre blanco occidental ha sido aceptado como el punto de vista del historiador del arte”. En este texto se reclama el papel de las mujeres artistas que han sido sistemáticamente relevadas a un segundo plano, tanto en la historia del arte como en otras disciplinas.
Viaje a través del tiempo
Frida Kahlo, Maria Helena Vieira da Silva, Valentine Hugo o Dorothea Tanning son algunas de las protagonistas que esta exposición reivindica como artistas fundamentales en la historia del arte. En 1943, la célebre coleccionista de arte Peggy Guggenheim organizó una de las primeras muestras en Estados Unidos en las que se exponía exclusivamente la obra realizada por mujeres artistas (en este caso, europeas y norteamericanas), en su galería neoyorkina Art of This Century.
Roxbury, de Jacqueline Lamba (1946).
© Jacqueline Lamba / VEGAP, Madrid, 2024
© 2022-2024 JPS Artworks LLC
31 mujeres. Una exposición de Peggy Guggenheim presenta una selección y reinterpretación de los fondos de The 31 Women Collection, una colección creada en 2020 por la coleccionista Jenna Segal y conformada por las obras de las mismas artistas que participaron en la citada exposición de 1943.
Espera de espuma, de Sonja Sekula (1944)
© Estate of Sonja Sekula
© 2022-2024 JPS Artworks LLC
Cerca de cuarenta obras son expuestas en el espacio de Fundación MAPFRE en Madrid. Además, también se ofrecen fotografías, publicaciones y otras piezas que contextualizan y complementan la aproximación a la escena artística norteamericana ligada a las mujeres durante este periodo.
Este recorrido expositivo se articula a través de distintas secciones. La primera introduce a los visitantes al trabajo realizado por Peggy Guggenheim en su galería Art of This Century, con especial énfasis en el apoyo al trabajo de las mujeres artistas de esta época. El recorrido expositivo se abre con una sala donde se muestra una pieza del mobiliario diseñado por el arquitecto austríaco Frederick Kiesler para Art of This Century. En ella, se refleja la atención prestada por Guggenheim a la promoción del arte hecho por mujeres.
La segunda parte de la exposición cuenta con cuatro secciones que aproximan a los visitantes a algunos de los ejes temáticos que exploraron las creadoras presentes en Exhibition by 31 Women, con la intención de reafirmar su independencia y esquivar los tópicos asociados a la etiqueta “mujer artista” en el arte de esta etapa. Conscientes por las dificultades a las que se enfrentaban por el hecho de ser mujeres, estas artistas releyeron a su manera las aportaciones del surrealismo y de la abstracción para hacer notar los presupuestos patriarcales asentados en dichos movimientos.
Unheimlich es un concepto estético acuñado en 1919 por Freud. Se traduce comúnmente como ‘lo siniestro’ o ‘lo ominoso’ y es una categoría común en la obra surrealista. Esta idea está presente tanto en la labor de las creadoras que formaron parte del movimiento como en la obra de las protagonistas de esta muestra.
Recuerdo del ‘Desayuno con pieles’, de Meret Oppenheim (1972)
© Meret Oppenheim / VEGAP, Madrid, 2024
© 2022-2024 JPS Artworks LLC
Mutación y lenguajes abstractos
La experimentación con múltiples personalidades provocó que muchas de estas artistas se identificaran con animales, sobre todo las más vinculadas con el surrealismo. La comisaria de la muestra, Patricia Mayayo, explica que “además, los animales, encarnaban la búsqueda de otros mundos míticos o imaginarios donde pudieran ser finalmente libres”.
Por otra parte, muchas de las artistas se inclinaron por lenguajes abstractos, alejados del surrealismo. En concreto, en los años 30, la escena artística norteamericana estaba dominada por el realismo social y el regionalismo. Frente a un discurso que ensalzaba el lenguaje expresionista como reflejo del hombre norteamericano, muchas de estas artistas optaron por recorrer una vía intermedia que emprendía un nuevo camino a la abstracción.
La Vía Media / La Gran Madre gobierna el cielo (mural Astor), de Buffie Johnson (1949-1959)
© Estate of Buffie Johnson
Alayans Studio para Fundación MAPFRE - Texto: Manu Carrero




