en colaboración con finnk

Invertir de la mano de la inteligencia artificial sin renunciar al acompañamiento experto
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.
Finnk, el servicio de inversión 100% digital de Kutxabank Investment, cumple dos años combinando tecnología y el acompañamiento experto.
El panorama financiero actual está marcado por la volatilidad, el avance de la tecnología y el exceso de la información. Todo ello hace que los inversores particulares, especialmente quienes están dando sus primeros pasos, tengan cada vez más herramientas a su alcance, pero a la vez mayores dificultades para tomar decisiones basadas en la tranquilidad y la confianza.
Con este escenario, hace dos años Kutxabank Investment lanzó Finnk, un servicio de inversión 100% digital diseñado con el objetivo de simplificar el acceso a los mercados financieros combinando la inteligencia artificial y la automatización con el acompañamiento experto y supervisión.
Más que un servicio de gestión automatizada
Finnk se posiciona como una alternativa dentro de la categoría de los servicios de gestión automatizada o roboadvisors. Sin embargo, su propuesta va más allá de la automatización pura, ya que incorpora acompañamiento humano y un enfoque orientado al crecimiento, lo que le permite diferenciarse como una solución más completa frente a opciones más pasivas.
Se trata de una forma de invertir diferente, pensada para el largo plazo, que permite acceder a carteras diversificadas de forma sencilla y guiada. El objetivo es combinar la tranquilidad de contar con apoyo profesional con la eficiencia que aporta la tecnología.
Su propuesta se construye sobre cinco pilares: tranquilidad, rentabilidad eficiente, liquidez, acompañamiento experto y el uso de la inteligencia artificial como potenciador de las decisiones de inversión.
Tres modelos de inversión para cada perfil
Finnk basa su oferta en carteras diversificadas compuestas por entre nueve y diez fondos, diseñadas con una orientación enfocada al largo plazo. La plataforma ofrece tres modelos de inversión para adaptarse a diferentes perfiles, objetivos y preferencias: IAvanzada, enfocada en la optimización tecnológica; Tendencias, centrada en sectores con potencial de crecimiento como la tecnología o la evolución demográfica; y Sostenible, que incorpora criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza).
Este planteamiento permite al inversor acceder a una cartera global sin necesidad de seleccionar ni gestionar individualmente cada uno de sus activos. La diversificación se convierte así en una pieza central de la experiencia.
Además, Finnk apuesta por una mayor exposición a renta variable dentro de una filosofía orientada al crecimiento y al largo plazo. El objetivo es construir una estrategia coherente con un horizonte temporal amplio.
Cómo empezar a invertir
Uno de los retos habituales para quienes se acercan por primera vez a la inversión es, precisamente, no saber por dónde empezar. Por eso, Finnk busca reducir esa barrera con un proceso completamente digital y una inversión mínima desde 1.000 euros.

Desde el alta hasta el seguimiento de la cartera, toda la experiencia puede gestionarse desde la aplicación. El proceso parte del análisis del perfil inversor y de las necesidades de cada usuario para identificar la alternativa que mejor se ajusta a sus objetivos. A partir de ahí, la gestión automatizada realiza un seguimiento continuo de la cartera, mientras que el acompañamiento experto proporciona apoyo cuando resulta necesario.
La entidad distingue dos perfiles principales de clientes. Por un lado, el nuevo inversor, generalmente de entre 25 y 40 años, interesado en invertir pero que todavía encuentra barreras ligadas al desconocimiento o a la incertidumbre. Busca soluciones sencillas, accesibles y guiadas para dar sus primeros pasos.
Por otro lado, se encuentra el inversor con experiencia, normalmente de entre 40 y 55 años, que ya ha invertido anteriormente en fondos o mercados bursátiles. Este perfil suele buscar una mayor optimización y diversificación de su patrimonio y valora la posibilidad de delegar parte de la gestión sin renunciar al respaldo y acompañamiento de una entidad financiera.
Tecnología y confianza para invertir
Dos años después de su lanzamiento, Finnk mantiene una propuesta basada en una experiencia digital para acceder y controlar la inversión, carteras diversificadas con visión a largo plazo, tecnología para analizar y automatizar, y profesionales para acompañar al inversor cuando lo necesite. La idea es que las inversiones formen parte de la vida cotidiana sin convertirse en una actividad compleja.
Esta filosofía también se refleja en la evolución reciente de sus carteras. Según datos facilitados por la compañía, durante el primer semestre de 2026 la cartera IAvanzada 80/20 obtuvo una rentabilidad neta del 13,2%.
En un momento en el que la inteligencia artificial está transformando prácticamente todos los sectores de actividad, Finnk apuesta por trasladar ese potencial al ámbito de la inversión, pero sin renunciar a uno de los elementos que siguen siendo esenciales cuando hablamos de dinero, la confianza.