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Incorporar un vaso de leche enriquecida con Omega-3 marca la diferencia en nuestra dieta.
Incorporar un vaso de leche enriquecida con Omega-3 marca la diferencia en nuestra dieta.ARCHIVO

Así es el biomarcador que te ayudará a mejorar tu salud cardiovascular

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La salud cardiovascular no depende tan solo de la tensión arterial o del colesterol. Conocer el Índice Omega-3 (IO3), que mide los ácidos grasos omega-3 EPA y DHA de nuestros glóbulos rojos, es una ayuda útil para examinar de qué forma nutrimos a nuestros vasos sanguíneos y para saber si debemos aplicar cambios sencillos para cuidar mejor a nuestro corazón.

El IO3 analiza y mide el porcentaje de omega-3 en las membranas de nuestros glóbulos rojos y refleja lo que hemos comido en los últimos 3-4 meses (tiempo de vida medio de nuestros glóbulos rojos), a diferencia de un análisis plasmático que da una visión más de corto plazo.

Cuanto más alto esté nuestro IO3, más protegeremos a nuestro corazón. No obstante, si los resultados de este índice son bajos, podemos hacer que suba con pequeños cambios que marcan la diferencia y que nos ayudarán a alcanzar el rango óptimo. En concreto, modificar nuestra dieta mediante una mayor ingesta de pescado azul y la incorporación alimentos enriquecidos con omega-3 protegerá nuestra salud cardiovascular y aumentará el resultado de nuestro IO3.

Eleva tu IO3

Aunque medirlo requiere de un análisis de sangre, podemos asegurarnos que nuestro índice se mantiene en un buen nivel si controlamos y diseñamos nuestra dieta adecuadamente. El pescado azul (sardinas, caballa, salmón, arenque, atún…) aporta EPA y DHA en grandes cantidades. Así, con dos o tres raciones semanales de unos 100 gramos podemos cubrir buena parte de los 250-500 miligramos diarios recomendados.

El pescado azul es la principal fuente de EPA y DHA

Otra fuente importante de estos nutrientes podría ser un vaso de leche enriquecida como Puleva Omega 3. En un vaso aporta aproximadamente la mitad de la ingesta diaria recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y facilita alcanzar el nivel óptimo, especialmente en niños y adultos con un bajo consumo de pescado.

Puleva Omega 3.
Puleva Omega 3.PULEVA

Aunque el cambio no se refleje de inmediato, si incorporas estos dos alimentos a tu dieta podrás ver una sustancial mejora en tus niveles analizados por el IO3 a partir de los tres o cuatro meses y podrás mejorar tu salud cardiovascular.

Un gesto sencillo

Sin apenas esfuerzo podemos alimentar a nuestro organismo con los nutrientes adecuados. El Índice Omega-3 facilita enormemente nuestro control de las mismas y nos indica cuándo debemos aplicar cambios en nuestra dieta si nos ofrece datos bajos.

Un vaso de leche enriquecida como la de Puleva Omega 3 y el pescado azul puede marcar la diferencia entre un corazón más vulnerable y uno más preparado para envejecer con salud. En lo cotidiano encontramos la clave y la solución para proteger a nuestro corazón.

Respaldo científico

A menudo este índice es comparado con la hemoglobina glicosilada (HbA1c) en diabetes, puesto que ofrecen una fotografía a medio plazo del estado del organismo. En concreto, si el IO3 es inferior a un 4%, el riesgo cardiovascular es alto. En cambio, si es superior a un 8%, se encuentra en un nivel estable y protegido.

El Índice Omega-3 y la hemoglobina glicosilada en diabetes suelen ser comparados por sus similitudes en sus resultados

Un IO3 superior a un 8% se asocia a una reducción significativa del riesgo cardiovascular, mientras que los valores bajos reflejan un estado de vulnerabilidad. Estos parámetros están respaldados por estudios destacados como el Framingham Offspring Cohort (2025), el Metaanálisis sobre muerte súbita y mortalidad CV (2024), cohortes históricas entre el 2004 y el 2017 y un análisis conjunto de 17 cohortes elaborado en el pasado 2021. Todos los estudios redundan en que el Índice de Omega-3 resulta fiable y objetivo como marcador de salud del siglo XII.

Referencias
    1. Franco WG, O’Keefe EL, O’Keefe JH, Tintle N, Marchioli R, Harris WS. Omega-3 index improves upon the pooled cohort equation in predicting risk for CVD. J Clin Lipidol. 2025;19(2):286-293. (n=2.550; 9,1 años).
    2. Kim M, Shim A, Moon I, et al. Effects of n-3 fatty acids on sudden cardiac death, fatal coronary heart disease and cardiovascular mortality: a systematic review and meta-analysis. J Clin Med. 2024;13(13):3841. (24 estudios; n>310.000).
    3. Harris WS, et al. Blood n-3 fatty acid levels and total and cause-specific mortality: pooled analysis of 17 prospective cohort studies. Nat Commun. 2021;12:2329. (n≈42.000; mediana 16 años).
    4. Harris WS, von Schacky C. The Omega-3 Index: a new risk factor for death from coronary heart disease? Prev Med. 2004;39(1):212-220.
    5. Harris WS, Del Gobbo L, Tintle NL. The Omega-3 Index and relative risk for coronary heart disease mortality: estimation from 10 cohort studies. Atherosclerosis. 2017;262:51-54.
    6. AESAN. Recomendaciones de consumo de pescado (3–4 raciones/semana). Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. 2019–2023.

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