EN COLABORACIÓN CON FUNDACIÓN MAPFRE 

Su red se extiende por 28 países.
El voluntariado y la solidaridad son dos de los pilares de Fundación MAPFRE.Fundación MAPFRE

Voluntariado: la fuerza silenciosa de la solidaridad

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Medio siglo de compromiso, solidaridad y acción. Fundación MAPFRE celebra 50 años acompañando a quienes más lo necesitan y reafirma el poder del voluntariado como motor de cambio social.

Cincuenta años pueden parecer mucho tiempo, pero cuando se dedican a mejorar la vida de los demás, ese medio siglo se convierte en un breve testimonio de constancia, compromiso y humanidad. Desde su nacimiento en 1975, Fundación MAPFRE emprendió un viaje con un propósito claro: contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas. 

En estas cinco décadas, el mundo ha cambiado de forma vertiginosa, impulsado por la transformación tecnológica y por la aparición de desafíos sociales y medioambientales de gran alcance, pero su misión ha permanecido inalterable. No en vano, su brújula siempre se ha guiado por pilares como la solidaridad, la dedicación y el trabajo constante.

En cada etapa, la fundación ha acompañado, apoyado y brindado oportunidades a quienes más lo han necesitado. Ahora, al celebrar su 50.º aniversario, pone en valor una trayectoria marcada por diversos hitos que reflejan su compromiso con el bienestar colectivo: desde proyectos sociales internacionales que rompen el ciclo de la pobreza mediante la educación integral, hasta programas de empleo e inclusión laboral, pasando por la investigación y exposiciones que acercan el arte a millones de personas.

Su labor se extiende también a la educación en valores, la innovación social y una amplia actividad editorial que permite compartir conocimiento. Pero si hay un ámbito que resume su espíritu, ese es el voluntariado.

La solidaridad como ADN

Para Fundación MAPFRE la solidaridad no es una respuesta puntual, sino un valor estructural que representa un modo de entender la convivencia. Desde el inicio de sus actividades, el voluntariado corporativo ha sido un pilar esencial en su tarea de construir una sociedad más humana y comprometida. Actualmente, este esfuerzo se materializa en un programa global presente en 28 países, donde cientos de empleados y colaboradores dedican su tiempo y energía a mejorar la vida de miles de personas en situación de vulnerabilidad.

Cientos de empleados y colaboradores de 28 países dedican su tiempo y energía a mejorar la vida de personas en situación de vulnerabilidad.

 El programa de voluntariado de Fundación MAPFRE se distingue por su coordinación internacional. Empresas y equipos de distintos lugares del mundo unen sus fuerzas bajo un mismo propósito, articulando acciones en seis grandes ámbitos: educación, salud, nutrición, emergencias, solidaridad y medio ambiente. Cada una de estas líneas de actividad responde a una necesidad concreta y busca un impacto duradero, ya sea apoyando el acceso a la educación básica, garantizando una alimentación digna o protegiendo el entorno natural.

Pero la implicación de Fundación MAPFRE va más allá del ámbito corporativo. Con el proyecto ‘Sé Solidario’ también abre sus puertas a la sociedad en general, ofreciendo la posibilidad de participar en campañas de microdonaciones que canalizan fondos hacia pequeñas entidades sociales de nuestro país. Este enfoque permite que cada aportación, por modesta que parezca, tenga un destino concreto y medible. Gracias a esta red de colaboración ciudadana se han movilizado recursos que llegan íntegramente a quienes más lo necesitan.

El voluntariado y la solidaridad son dos de los pilares de Fundación MAPFRE.
Su red se extiende por 28 países.Fundación MAPFRE

El balance de esta apuesta por la acción solidaria es muy significativo. Desde su nacimiento, se han destinado más de 8 millones de euros a proyectos de voluntariado y solidaridad, logrando un impacto positivo en la vida de más de 1.378.000 personas. Pero lo más importante es que, detrás de estas cifras, hay historias reales de niños que pueden acceder a la escuela, familias que recuperan su vida cotidiana tras una crisis y comunidades que reconstruyen su entorno después de una catástrofe. Son los frutos de una labor colectiva que demuestra que la solidaridad, cuando está bien organizada, multiplica su efecto.

Compromiso y acción

El valor del voluntariado se pone especialmente a prueba en los momentos más difíciles porque las catástrofes naturales y las crisis humanitarias exigen respuestas rápidas, coordinadas y eficaces. Consciente de ello, Fundación MAPFRE creó un Fondo de Ayuda Humanitaria (dotado anualmente con 150.000 euros) para ofrecer asistencia en situaciones de emergencia. El objetivo es actuar con inmediatez y hacer llegar una primera ayuda allí donde más se necesite.

A lo largo de su historia, la fundación ha respondido a 30 crisis humanitarias en países como Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador, España, Filipinas, Haití, Honduras, Jordania, Líbano, México, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Turquía y Ucrania. En cada caso, la actuación se ha adaptado a las necesidades del contexto, desde el envío de plantas potabilizadoras de agua hasta el suministro de materiales de primera necesidad. Los voluntarios han sido una parte esencial de estos proyectos, asegurando que la ayuda llegara a su destino y acompañando a las comunidades afectadas en los momentos más críticos.

Los voluntarios son parte esencial de los proyectos.
Los voluntarios son parte esencial de los proyectos.Fundación MAPFRE

A esta labor se suma la solidaridad de miles de personas que han participado en las campañas de microdonaciones, demostrando que el compromiso ciudadano también puede marcar la diferencia. Ejemplos recientes evidencian la magnitud de esta capacidad de respuesta: la ayuda desplegada durante la pandemia de la COVID-19, las acciones de apoyo a los refugiados de la guerra de Ucrania o la intervención tras la DANA que, en octubre de 2024, dejó grandes inundaciones en Valencia y otras regiones de España. En este último caso, la fundación destinó una ayuda de 1.030.000 euros, la mayor cantidad movilizada en su historia para una catástrofe humanitaria.

Un legado que mira al futuro

Cinco décadas después de su creación, Fundación MAPFRE mira hacia el pasado con orgullo, pero también hacia el futuro con la misma energía del primer día. Durante medio siglo ha sido testigo de grandes avances y de desafíos profundos. Sin embargo, en cada circunstancia, su vocación de acompañar, apoyar y ofrecer oportunidades a las personas más vulnerables se ha mantenido intacta.

Los datos resumen el alcance global de este esfuerzo: más de 1.140 millones de euros invertidos en programas y proyectos que han beneficiado a más de 179 millones de personas en todo el mundo. Pero el verdadero legado está en lo intangible, como la esperanza, la salud, la educación y el bienestar que se consiguen con cada acción.

A lo largo de este recorrido, el voluntariado se ha convertido en el hilo conductor que mantiene unidas todas las iniciativas de la fundación. Es la expresión más directa de su identidad y de sus valores. Porque ser voluntario no es solo donar tiempo o recursos, es asumir que el bienestar de los demás nos concierne a todos. Porque la solidaridad no es una opción, sino una responsabilidad compartida que marca la diferencia en la sociedad en la que vivimos.

Fundación MAPFRE celebra medio siglo de historia reafirmando esta convicción. Su experiencia demuestra que cuando las empresas, las instituciones y las personas se unen bajo un propósito común, los resultados trascienden fronteras y estadísticas. Hoy, más que nunca, el mundo necesita esta fuerza silenciosa y constante que transforma la realidad. Por este motivo hay que celebrar y poner en valor la fuerza del voluntariado.

REALIZADO POR ALAYANS STUDIO

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