REALIZADO POR ALAYANS STUDIO

La relación entre la reducción del tabaquismo y el uso de productos sin combustión
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La adopción de productos de nicotina sin combustión en países como Suecia, Japón, Reino Unido y Nueva Zelanda se ha producido en paralelo al descenso en el tabaquismo y a las mejoras en indicadores de salud, según un informe de Smoke Free Sweeden.
Suecia se ha convertido oficialmente en un país libre de humo. El informe Hábitos y consecuencias 2025, publicado por el Consejo Central de Información sobre Alcohol y Drogas de Suecia el pasado marzo, indica que la tasa de fumadores diarios se sitúa en el 3,7%. El país alcanzó así en 2025 el objetivo político de que menos del 5 % de la población fume de manera habitual.
Con estos datos como telón de fondo, la asociación Smoke Free Sweeden ha presentado un informe en el que analiza los efectos de que el aumento del consumo de productos sin combustión haya ido desplazando progresivamente al del tabaco tradicional.
Análisis de datos de cuatro países en tres continentes
El informe, realizado por expertos internacionales en salud pública y control del tabaquismo, repasa la evolución del consumo de nicotina en cuatro países: Suecia, Reino Unido, Japón y Nueva Zelanda.
En Suecia, el bajo índice de tabaquismo viene acompañado de un extenso uso de los productos sin humo, que alcanza al 15’7% de la población. Los AVAD (años de vida ajustados por discapacidad) y las tasas de mortalidad relacionadas con el tabaco son sistemáticamente inferiores a la media de la UE, con un 44% menos de muertes masculinas relacionadas con el tabaco y un 61% menos de muertes masculinas por cáncer de pulmón que en el resto de la Unión. El país también ha reducido su tasa de mortalidad por enfermedades cardiovasculares y de AVAD relacionadas con el tabaquismo en un 22% desde 2015.
En Japón, las ventas de cigarrillos se han reducido a menos de la mitad en una década: el país ha pasado de los 182.000 millones de cigarrillos en 2015 a solo 88.000 en 2023, lo que supone una extraordinaria caída del 52%. La introducción de los productos de tabaco calentado en Japón se produjo, precisamente, en 2015.
En el Reino Unido las autoridades están comprometidas con el uso del vapeo como herramienta para reducir el tabaquismo, idea defendida por el propio NHS (Servicio Nacional de Salud). Desde 2011, el vapeo se incluye en los planes de ayuda para dejar de fumar. Y también desde ese año hasta 2023 la tasa de tabaquismo descendió del 20,2% al 11,9%.
Por último, en Nueva Zelanda la tasa de tabaquismo se redujo a la mitad en el periodo de 2018 a 2024, lo que coincidió con el reconocimiento gubernamental del vapeo como herramienta para dejar de fumar. Entre 2017 y 2022, las hospitalizaciones en este país relacionadas con la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) en adultos de 45 años o más disminuyeron de 645 por cada 100.000 a 455 por cada 100.000, lo que supone una reducción del 29,4 %. Entre 2009 y 2021, Nueva Zelanda redujo un 20% la tasa de mortalidad y la tasa de AVAD por enfermedades cardiovasculares relacionadas con el tabaquismo.
La integración en los planes de salud pública
El tabaquismo se cobra 7 millones de vidas al año, el 80% de ellas en países de ingresos bajos y medios (PIBM). El informe considera que los productos de nicotina sin combustión bien regulados pueden ayudar a la población de estos países a alejarse de productos más dañinos. También insta a la salud pública mundial a considerar el uso de los productos sin combustión en las estrategias de reducción de daños contra el tabaquismo.
Alternativas sin combustión
- Cada producto sin humo tiene sus propias posibilidades específicas para reducir los daños del tabaquismo. Los vapeadores eliminan el alquitrán y la mayoría de los carcinógenos de los cigarrillos de combustión, y la imitación del comportamiento del fumador aporta consuelo psicológico. El tabaco calentado también elimina la combustión y conserva el ritual y el sabor del tabaco, aunque su precio limita su adopción en países de rentas bajas. Para el informe, la solución más transformadora son las bolsitas de nicotina, que no requieren calentamiento ni generan emisiones.