Juego para móviles 'Narcos del Estrecho'
Lanzan un juego que simula ser un narcotraficante en el Estrecho de Gibraltar. RUMISOFT

Desde que los móviles se han convertido en auténticos ordenadores en miniatura, las aplicaciones que se han desarrollado en ellos son cada vez más y de todo tipo. Además, ya no concebimos una vida sin smartphone, hasta el punto de utilizarlo para todo, incluido para jugar.

Un recurso muy propio entre los padres es dejar que sus hijos se entretengan con el teléfono jugando a diferentes videojuegos o viendo algunos vídeos en Youtube. Pero, no todo el contenido es apto para los más pequeños, de hecho, mientras que la plataforma de vídeos la puedes capar, la tienda de Google está totalmente accesible y tus hijos pueden descargar cualquier aplicación y utilizarla antes de que te des cuenta.

Entre los juegos que puedes bajar en tu teléfono hay una gran variedad, los hay perfectamente aptos para niños (basados en dibujos animados, de plataformas...) pero también los hay no recomendados, como es el caso de Narcos del Estrecho, un juego que consiste en "huir de la policía y cobrarles, obtener dinero para comprar otros barcos poderosos para mejorarlos y no ser atrapado", según la descripción del mismo.

Además, la compañía encargada de este juego, tiene otro exactamente igual en cuanto a jugabilidad y objetivo, solo que ambientado en la ciudad de París, donde también debes huir de la policía.

Estas aplicaciones son algunas de las muchas que existen que no están pensadas para jugadores menores de 14 años, como ocurrió también con el juego para móviles Active Shooter, que recreaba tiroteos en escuelas de Estados Unidos.

No hay que olvidar que esto ya existía antes de la llegada de los móviles, en consolas como Playstation 2 o Xbox 360 ya existían videojuegos como Grand Theft Auto, Call of Duty, Mortal Kombat... Títulos que por su vocabulario, su forma de juego o su temática, no deberían tocar los niños.

Sin embargo, no hay que olvidar que solo son juegos y que no son reales, es decir, que aunque traten sobre asuntos que ocurren en la realidad, no hay que tomarlos en serio y hay que educar a los más pequeños para que tengan claro eso y sepan diferenciar.