La complicada logística espacial que hay detrás del "gran salto para la humanidad" que supondría viajar a Marte

¿Estamos cerca de pisar el planeta rojo?
¿Estamos cerca de pisar el planeta rojo?
Ales_Utovko / Getty Images / iStockphoto

¿Cuán cerca estamos de que el ser humano pise Marte? Aunque la humanidad lleve bastante tiempo detrás de ese sueño, todavía queda mucho por investigar. Hemos enviado misiones robóticas y sabemos qué tecnología sería necesaria para realizar una misión tripulada, pero hasta la fecha solo hay datos y ninguna persona ha puesto un pie en el planeta rojo.

El sitio web digitaltrends se ha puesto en contacto con Michael Hecht, un experto espacial del Instituto Tecnológico de Massachusetts e investigador principal del instrumento de fabricación de oxígeno MOXIE para el rover Perseverance, para conocer cómo es posible un viaje de la Tierra a Marte y bajo qué condiciones el ser humano podría pisar el suelo marciano por primera vez.

Pese a las muchas noticias de tecnología espacial que parecen vaticinar el futuro próximo de una misión tripulada a Marte, este objetivo siempre parece estar lejos de la programación de las agencias y empresas espaciales.

Para poder poner un pie en el planeta vecino, el primer paso es construir tecnología que haga posible este propósito. Sin embargo, Hecht afirma que la humanidad debería comprometerse financieramente para que esto fuese una realidad.

Podríamos haber ido tras Apolo. Hubiera sido difícil y peligroso. Pero ahora podemos hacerlo de forma más segura”, comenta Hecht. Pero, de hacerse, ¿cómo sería el proceso?

Un punto de encuentro entre la Tierra y Marte

En realidad, según el experto espacial, solo existiría una manera práctica de viajar hasta el planeta rojo. La órbita elíptica (alrededor del Sol) de Marte dura algo menos de dos años terrestres. Eso implica que hay un periodo en un ciclo de 26 meses en el que ese viaje es más sencillo.

Ese momento exacto en el que los planetas están más cerca, se podría enviar un cohete a la órbita de transferencia de Hohmann. “Hay un punto mágico en ese ciclo de 26 meses”, menciona Hecht. Ese ‘punto’ es el momento idóneo para que se lance un cohete desde la Tierra para cruzar a la órbita de Marte: “Es como cambiar de carril en la carretera”.

Cada 26 meses, la Tierra y Marte se encuentran en su punto más cercano.
Cada 26 meses, la Tierra y Marte se encuentran en su punto más cercano.
NASA

Por esta razón, las misiones al planeta rojo se lanzan casi al mismo tiempo, como el rover Perseverance de la NASA, la misión Tianwen-1 de China y la misión Hope de los Emiratos Árabes Unidos.

La duración del viaje

A pesar de que reduzcamos la distancia del trayecto lanzando los vehículos espaciales cuando los puntos de las órbitas de Marte y la Tierra están más cerca, la misión duraría tres años, frente a los escasos días que duraban las misiones a la Luna. Esos tres años sumarían el tiempo del viaje y la estancia en la superficie marciana.

Si se envían astronautas a Marte, podrían realizar exploraciones y descubrimientos realmente importantes, pero existiría un riesgo considerable: si surgiese algún problema en la misión, sería prácticamente imposible enviar ayuda o suministros desde la Tierra. 

En un viaje tan largo, existen varias posibles amenazas: la exposición a la radiación, los riesgos durante el lanzamiento y el aterrizaje, fallos que pueden aparecer con el tiempo, etc. Para minimizar estos problemas, Hecht explica que sería imprescindible enviar máquinas y equipos al planeta antes de la llegada de los astronautas. Además, sería clave asegurarse de que las necesidades básicas para sobrevivir estuviesen cubiertas, como el acceso a agua y a oxígeno.

El proyecto MOXIE del experto espacial sería un claro ejemplo de la tecnología que permitiría reducir los riesgos de una misión tripulada a Marte. Esta máquina es capaz de producir oxígeno a partir del abundante CO2 de la atmósfera marciana.

¿Vivir en Marte?

Aunque estamos muy lejos de construir ciudades futuristas en Marte, se está barajando la idea de crear la base McMurdo en la Antártida, para que varios astronautas pasen 18 meses viviendo ahí, imitando las condiciones de Marte.

Así sería la estación McMurdo de la Antártida.
Así sería la estación McMurdo de la Antártida.
Getty Images

Según Hecht, sería factible establecer una primera misión tripulada a Marte en un plazo de 20 a 25 años y establecer un puesto avanzado de investigación como el de la Antártida en las décadas posteriores.

Esta misión podría resultar más sólida y estar mejor planificada si participasen distintos países. Actualmente, la NASA coopera con otras agencias espaciales, como la ESA y la Agencia Espacial Japonesa.

“Con suerte, esa primera misión involucrará no solo a la NASA y no solo a Estados Unidos –se aventura a decir Hecht-. Esperemos que también involucre a China, para que no haya un solo punto de fracaso”.

Asimismo, Hecht explica que no solo las agencias espaciales gubernamentales están investigando para viajar a Marte, ahora también existen compañías privadas, como SpaceX y Blue Origin que ponen el ojo de mira en el planeta rojo.

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