Se recreó en "las purgas navideñas" de Podemos, relegó al teórico líder de la oposición, el PSOE, y situó a su socio parlamentario, Ciudadanos, ya en el otro lado de la barrera. "Son el tripartito de la oposición", lamentó Cifuentes durante su intervención en un acto organizado por Europa Press.

Que Cifuentes recuerde que Podemos y PSOE son su oposición está dentro de la lógica. Pero que incluya a Ciudadanos en ese bloque nos deja claro que los puentes que podían tener PP y Ciudadanos están más rotos de lo que parecía. Todavía queda más de un año para las elecciones autonómicas de 2019, pero los partidos han iniciado ya la carrera electoral. Ciudadanos le aprobó a Cifuentes los presupuestos de 2018, pero hoy cuesta trabajo pensar que el próximo año, a cinco meses de las elecciones, también lo haga. Por esta legislatura, se ha acabado ya la época de acuerdos amistosos.

Cristina Cifuentes y el PP se juegan mucho en Madrid de cara a 2019. Pero también Ciudadanos, el PSOE y Podemos. Las elecciones en la capital madrileña y en la Comunidad pueden marcar el devenir de las generales de 2020. ¿Qué posibilidades tendría el PP nacional si en las elecciones autonómicas Cristina Cifuentes no vuelve a ser presidenta de Madrid? Seguramente pocas, ya que se interpretaría como el síntoma de un declive muy difícil de parar.

Mejor que nos preparemos a un año lleno de desencuentros

Y también en el lado contrario. Si Podemos pierde el control del Ayuntamiento de Madrid en las elecciones municipales 2019, ¿qué futuro tendría Pablo Iglesias en las generales de 2020? Seguramente también escaso. Las direcciones nacionales de PP, PSOE, Podemos y Cs saben que su futuro pasa por triunfar (o según el partido, al menos salvar los muebles) en Madrid. Aunque estaría muy bien que todos los partidos fuesen capaces de pactar un único código ético, mejor que nos preparemos a un año lleno de desencuentros.