Entiendo cualquier estrategia de defensa pero detesto la incoherencia. La anticapitalista Anna Gabriel huye de la justicia y se instala en el símbolo mundial del capitalismo, Suiza. El país más comprometido con el sistema es el escogido por la líder antisistema. Allí nada de flequillo borroka ni tribus. Quiere reanudar sus clases de Derecho, ese que no respetó en Cataluña. Y si no, pedirá asilo político. ¡Qué morro!