No es una guerra, es una pandemia

Encarna Samitier Directora de '20minutos'OPINIÓN
Hospital de campaña habilitado en el recinto Gran Vía de Fira de Barcelona.
Hospital de campaña habilitado en Barcelona.
Enric Fontcuberta / EFE

Las Fuerzas Armadas y la Policía son las instituciones más valoradas por los españoles en la lucha contra el coronavirus, según la encuesta de Ipsos que hoy publica 20minutos, y que no incluye en su consulta a otros sectores, no institucionales, tan reconocidos como los sanitarios. El Ejército está allí donde se le necesita, pero esto no es una guerra. Lo ha dicho el presidente de Alemania: "Es una pandemia, no una guerra". Lo recalca el investigador Eudald Carbonell: "Me alucina que una especie tan inteligente no tenga un protocolo contra el ataque de una molécula. Podríamos destruir un meteorito con un misil nuclear, pero para algo endogámico como un virus no hay solución". Y el periodista Gervasio Sánchez, que conoce bien las diferencias entre la vida en tiempos de pandemia y las guerras que vivió en Bosnia o Ruanda: son muy claras.

Aceptado que no es una guerra, el lenguaje bélico es solo un recurso para explicar el combate contra el virus. Pero la metáfora se expande como un virus terminológico, hasta invadir todo el discurso del Gobierno. Se habla de posguerra y de reconstrucción, como si tuviéramos un país destruido por un ejército enemigo. Es un escenario sombrío, que contrasta con el llamamiento al optimismo por los avances contra la Covid-19. España sufre una crisis sanitaria terrible y su economía va a quedar fuertemente dañada. Pero su tejido social, político y económico y sus instituciones no han sido bombardeados y arrasados. Los estragos exigen un plan global de reactivación económica y de ayudas a los damnificados, acaso el más ambicioso desde la Guerra Civil. Pero hay una base sólida, no una escombrera, sobre la que trabajar con unidad, responsabilidad y acierto. Y ello exige la máxima competencia.

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