"El Oscar ha ido paseando por toda mi casa, no sé donde quedará"

Alejandro Amenábar ya ha paseado el Oscar por toda la casa y aún no tiene claro donde lo dejará. "En la mesita de la entrada, en el despacho o en el baño, para que la gente se pueda mirar con él en el espejo", señaló hoy el cineasta en su comparecencia con la prensa tras recibir el galardón.
amenabar y bardem
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Bernardo Rodríguez/EFE

"En las estanterías no cabe el Oscar porque resulta que es mucho más grande de lo que parece", comentó Amenábar, rodeado de todo el equipo artístico de "Mar adentro", con la excepción de Mabel Rivera, que está en Nepal, y Lola Dueñas, en el festival de cine del Sahara, y con la estatuilla presidiendo el acto.

Te sientes muy relajado después de haber ganado el Oscar, porque antes pasas muchos nervios y sientes la presión de los que desde España te siguen con ilusión

Amenábar dio las gracias a todos los medios españoles por "el apoyo, cariño y buen trato que han dado a la película desde el principio".

El director de "Mar adentro" confesó que sigue sintiéndose "como una merluza" en Hollywood. "Cuando lo dije, días atrás, no me refería tanto al paseo por la alfombra roja de los Oscar, como a los premios Spirit Award del día anterior, en los que la publicista te va paseando entre gente que te va haciendo entrevistas. Y como con la cara de los directores no se queda nadie, pues algunos parecemos eso, el besugo, el rodaballo y la merluza".

En Hollywood sigo siendo el merluzo y sigo siendo también el director extranjero. El mundo del glamour y la alfombra roja no es lo que más me gusta de mi profesión

Tras recibir el Oscar, llamó en primer lugar a Javier Bardem y luego a Belén Rueda.

El futuro

Todavía no quiere hablar de la próxima historia. "Sueñas con ideas pero para hablar de ellas tienes que tenerlas claras. Espero que sea una película que me apasione tanto como a los espectadores verla. Pondré toda la carne en el asador", explicó el realizador, quien se mostró tajante.

"Los premios no son matemáticas y ganar un Oscar no quiere decir que hayas hecho la mejor película extranjera del año. Lo mismo pasa con el Nobel, el Cervantes y todos los premios".

Alejandro Amenábar sigue recibiendo ofertas de Hollywood, de hecho, confiesa que no lee todos los guiones, por falta de tiempo, sino sólo los resúmenes. Aún así, no parece que sea Estados Unidos su próxima parada. "No tengo agente allí. Haría algo si estuviera conectado conmigo, y eso es difícil de encontrar, dado que yo siempre escribo mis películas", insistió el realizador que verá como, gracias al Oscar, "Mar adentro" volverá a las carteleras americanas y nada menos que en 90 salas.

El cineasta considera que la Academia de Hollywood ha sido valiente al premiar dos películas que defienden la eutanasia como han sido "Mar adentro" y "Million dolar baby", de Clint Eastwood. Y desveló que, a pesar de que su película estaba "muy bien colocada en las quinielas", a última hora pensó que tenía más posibilidades la alemana "El hundimiento".

Los actores relataron cómo habían vivido la noche del Oscar desde España, pues, ante la falta de entradas para todos, optaron por quedarse aquí. Joan Dalmau vio en televisión "cómo esa chica rubia que pronunciaba perfectamente decía España. Di un salto en la silla".

A Celso Bugallo, en cambio, tuvieron que despertarlo a las cinco y media de la mañana. "Me había quedado dormido, cosas de la edad. Me despertaron, me dijeron 'tenéis un Oscar' y me volví a dormir".

El joven Tamar Novas fue el único que reconoció que le hubiera gustado verlo en directo. Vio la gala con su hermano y un amigo en un bar, no durmió y a las nueve de la mañana se fue a la facultad donde tenía una clase práctica.

Belén Rueda estuvo en casa con la familia y los amigos y sintió, dijo, "la misma ilusión" que si estuviera en Los Angeles. Y Javier Bardem, desde su casa, también con familia y amigos, escuchó el discurso de Alejandro Amenábar al recibir el premio. "Yo ya había estado con Alejandro en Estados Unidos y estaba cansado", advirtió, antes de decir. "Me tocó mucho lo que dijo Alejandro, porque es bastante significativo de cómo es él y su trabajo. Estaba todo metido en ese discurso breve, conciso y elegante. Que incluyera mi nombre fue muy emotivo".

Bardem quitó importancia a los aplausos que se oyeron en la gala al nombrarlo Amenábar. "En mi televisión no se escuchó mucho", dijo, pero el cineasta lo rebatió. "Sí hubo aplausos y eran una forma de valorar su trabajo y de decir que fue injustamente excluido de las candidaturas al Oscar".

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