Niños haitianos
Unos niños haitianos huérfanos llegan a Canadá tras un proceso de adopción. BLAIR GABLE / REUTERS

Pobreza, corrupción, dos terremotos que han devastado el territorio... y ahora tráfico de niños y órganos. La desgracia parece haberse cebado con Haití.

El primer ministro del país caribeño, Jean-Max Bellerive, ha reconocido que se están produciendo en su país alarmantes casos de tráfico de niños y órganos. "Hay tráfico de órganos para niños y para otras personas, porque necesitan todo tipo de órganos" aseguró el mandatario a la CNN.

Haití ha perdido en los últimos días a 170.000 ciudadanos, que han muerto víctimas de los temblores que se han producido, amén de la hambruna y la falta de condiciones higiénicas.

Bellerive anunció también la intención de su gobierno de reabrir las escuelas

En primer lugar, el primer ministro reconoció que los informes dicen que sí, que se está produciendo la desaparición de niños con destino al tráfico. Bellerive reconoció que éste es uno de los mayores problemas que tienen, y que las autoridades están intentando localizar y registrar a los niños desplazados para devolverlos con sus familias o iniciar trámites de adopción.

Según informó el primer ministro se están dando casos de personas que van a los barrios más afectados donde recogen niños, para después asegurar ser Estados Unidos y llevarse a los niños fuera del país por cuestiones humanitarias. Así, se han endurecido y reforzado las medidas de control de adopciones en Haití.

Bellerive anunció también la intención de su gobierno de reabrir las escuelas, aunque reconoce los escollos que surgen para la reapertura en Puerto Príncipe, la capital del país y una de las zonas más afectadas. "Algunas escuelas quieren operar ya, dicen que si hay tiendas de campaña, si existen instalaciones y podemos ayudarles, están dispuestos a abrir rápidamente" informó el mandatario.