"El trato que hemos recibido ha sido desproporcionado y excesivamente cruel". Así ha calificado su estancia en la cárcel el director de Greenpeace España, Juan López de Uralde, durante una rueda de prensa este jueves concedida tras su liberación, junto a otros tres activistas, después de permanecer encarcelados en una prisión danesa durante más de 20 días por protestar en la Cumbre del Clima de Copenhague.

El trato que hemos recibido ha sido desproporcionado y cruel López de Uralde, que asegura que la liberación se ha producido "gracias a la presión ciudadana e internacional", se ha mostrado "crítico con el proceso que se ha seguido con nosotros" durante tres semanas en las que han estado "completamente aislados". "No podíamos hacer llamadas a las familias ni hemos tenido acceso a los periódicos, e-mails o cartas", ha destacado.

El español ha subrayado también que durante su encarcelamiento, que ha definido como "el Guantánamo del clima", "los propios policías nos dijeron que no habíamos cometido ningún delito" y ha afirmado que su actuación se encaminaba a "evitar un delito mayor". Por ello, el director de Greenpeace España ha defendido que exista una "proporcionalidad entre la respuesta de las autoridades y el delito cometido". "En toda sociedad democrática debe haber un espacio y margen para la protesta pacífica", ha señalado.

Llegada a Madrid

Ataviado con una camiseta con el lema "Greenpeace, activista climático", flanqueado por sus hijos y con los brazos en alto como símbolo de victoria, López de Uralde llegó sobre las 19.30 horas de este jueves a Barajas, donde decenas de personas le esperaban al grito de "libertad" y "los políticos hablan y los líderes actúan". El problema del cambio climático continúa

"Si tuviera la misma oportunidad otra vez, lo volvería a hacer", declaró el activista tras atravesar la alfombra roja que sus amigos y familiares le habían puesto en la terminal 4.

López de Uralde declaró que "el problema del cambio climático continúa, la Cumbre terminó sin acuerdo y el tiempo se acaba" y resaltó que estos son los motivos que les llevaron a aprovechar la presencia de 120 líderes mundiales para hacerles llegar el mensaje de que "hay que actuar ya".

En toda democracia debe haber un espacio para la protesta pacífica Además de Uralde, este miércoles fueron liberados los tres activistas de la organización ecologista - la noruega Nora Christiansen, el holandés Joris Thijssen y el suizo Christian Schmutz - que desplegaron una pancarta ante los líderes mundiales pidiendo acciones en la lucha contra el cambio climático en una cena de gala el pasado diciembre. El Tribunal Superior de Justicia del país escandinavo decretó el ingreso en prisión de los cuatro activistas el 17 de diciembre, rechazando las posteriores demandas de ponerles en libertad.