Los padres de Maddie
Kate y Gerry McCann, en una imagen de archivo. ARCHIVO

Los padres de Madeleine McCann, la niña desaparecida hace dos años en el Algarve portugués, han sido presuntamente estafados por un hombre que se hizo pasar por un agente secreto que les prometió encontrar pistas sobre el paradero de su hija.

Kevin Halligen, un consultor de seguridad, se ofreció a Kate y Gerry McCann para poner todos los medios a su alcance para esclarecer la investigación a cambio de 300.000 libras (333.000 euros). Los McCann aceptaron pagarle, pero Halligen no cumplió su parte del contrato, quedándose no obstante con el dinero, según informa The Times.

El presunto estafador se encuentra en paradero desconocido, junto con el dinero estafado a los McCannFuentes próximas al presunto estafador dicen que se ofreció para proporcionar a los padres imágenes por satélite y listas de tráfico telefónico de la noche en que Madeleine desapareció. La información llegaría  de los contactos de Halligen en Washington, pero como una de las fuentes asegura, "todo lo que lograron fue una imagen de Google Earth".

Al mismo tiempo, Halligen contrató a un equipo de detectives para que trabajaran para él y a quienes debería haber pagado con el dinero suministrado por los McCann. Algunos de estos especialistas, como Henri Exton a quien se le deben 100.000 libras (107.000 euros), no han cobrado por su trabajo.

Halligen se encuentra en paradero desconocido. Según el diario británico, el presunto estafador, que desviaba para su uso personal el dinero de los McCann, salió de Washington para pasar unas vacaciones en Roma y ya no regresó más a su lugar de trabajo.