Una autopsia no concluyente, signos de violencia, semidesnuda... Todo lo que se sabe sobre la muerte de una mujer en Ourense

Marlaska dice que la mujer asesinada en Nogueira de Ramuín no estaba en el sistema Viogén
Marlaska dice que la mujer asesinada en Nogueira de Ramuín no estaba en el sistema Viogén
Marlaska dice que la mujer asesinada en Nogueira de Ramuín no estaba en el sistema Viogén
Marlaska dice que la mujer asesinada en Nogueira de Ramuín no estaba en el sistema Viogén
Europa Press

La Guardia Civil continúa investigando la muerte de una mujer de 62 años en el municipio ourensano de Nogueira de Ramuín. Fue encontrada en muy mal estado este miércoles sobre las 10.00 horas por un vecino que pasaba con su coche por la zona. Estaba semidesnuda, inconsciente y con signos de violencia. La mujer, de nacionalidad ucraniana y 62 años de edad, murió horas más tarde en el Complexo Hospitalario de Ourense. 

Los resultados de la autopsia, que estaba prevista para este jueves, no han sido concluyentes y no han podido determinar la causa de la muerte. El golpe en la cabeza no era tan contundente como para quitarle la vida y tampoco presenta otras lesiones mortales. La Guardia Civil mantiene todas las líneas de investigación abiertas, entre ellas la de un posible caso de violencia de género, y no descarta ninguna posible hipótesis sobre lo que consideran una "muerte sospechosa", tal y como recogen los medios locales.

La mujer no estaba en el sistema VioGén de protección de víctimas de violencia machista, tal y como ha apuntado el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante la tarde de este jueves. Fuentes próximas a la investigación han precisado que el cadáver presenta marcas de violencia en los brazos, por lo que no se descarta ninguna hipótesis.

Encontrada semidesnuda y con signos de violencia

Luis González, vecino de Nogueira de Ramuín, fue el que encontró a la mujer a primer ahora de la mañana del miércoles. Eran en torno a las 10.00 horas y los termómetros rozaban los cero grados. El hombre conducía una furgoneta y venía de una carpintería situada en la parroquia de San Miguel do Campo. Al ver un bulto tirado en medio de la carretera, en un camino entre Malburguete y O Tuxedo, lo asoció con un animal.

Una vez se bajó del vehículo se dio cuenta de que se trataba del cuerpo de una persona y pensó que era un hombre que estaba muerto. Tal y como relató a La Voz de Galicia, dio marcha atrás y regresó a la carpintería en busca de cobertura para avisar al 112, que enviaron una ambulancia y una patrulla de la Guardia Civil a la zona. Luis, acompañado por el carpintero, se acercó nuevamente al lugar donde se encontraba el cuerpo para esperar a los servicios de Emergencia.

Al llegar, ambos pudieron comprobar que no se trataba de un hombre ni estaba muerto: era una mujer de complexión menuda y respiraba con dificultad. Además, estaba semidesnuda, ensangrentada, inconsciente y cubierta de barro y hojas. Tenía un golpe en la cabeza y el torso al descubierto. La ropa que le faltaba —una chaqueta de lana, una camiseta, un anorak y un sujetador— estaba rota y esparcida entre la maleza, a escasos metros. No había rastro ni de su bolso ni documentación.

Luis y el carpintero taparon el cuerpo de la mujer con una de las mantas que llevaba el segundo en la camioneta. El lugar donde fue encontrada no es muy transitado. Solamente algunos vecinos suelen salir por esa zona a pasear. Una vez que llegó la ambulancia, recogió a la víctima y la trasladó de urgencia al hospital de Ourense, a donde llegó con síntomas de hipotermia. Sin embargo, a las pocas horas de llegar al centro sanitario, murió.

¿Quién es la víctima?

La víctima es Albina Nestoreva, una mujer ucraniana de 62 años que llevaba poco más de dos años viviendo con su marido, de nacionalidad británica, en Nogueira de Ramuín. El matrimonio estuvo viviendo previamente Inglaterra, pero luego se trasladaron a Armariz, una parroquia situada en plena Ribeira Sacra y que cuenta con poco más de 150 habitantes. Allí compraron una casa, que se encuentra a escasos cinco kilómetros de donde apareció la mujer.

Poco o nada saben los vecinos de este matrimonio. A penas tenían relación con otros habitantes del pueblo. No salían mucho de casa y las pocas veces que se dejaban ver era para hacer algún recado en los comercios locales. Los que se cruzaron con ellos aseguraron que casi no hablaban, aunque eran educados. Él no sabía español y ella lo chapurreaba, por lo que era la que realizaba las gestiones.

Todos coinciden en que ella era mucho más cercana. Algunos explicaron a La Región que el marido a veces se cambiaba de acera para no coincidir con algún vecino y así evitar tener algún tipo de contacto. Sin embargo, una mujer, que vive en el mismo pueblo, señaló al mismo medio que la ahora fallecida en alguna ocasión se giró después de que la saludase desde el coche.

La mujer tenía una hija ya adulta que, cuando estalló la guerra de Ucrania, se trasladó al domicilio ouresano con su madre. Sin embargo, una lugareña cree que se fue de la provincia hace semanas. Además, tenían un perro y Albina lo sacaba a pasear todos los días. Su marido, que describen como más reservado, tenía problemas con un vecino por los ladridos del animal.

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