Daniel Sánchez Arévalo
El director Daniel Sánchez Arévalo. ALTA FILMS

Su filme tuvo una muy buena acogida en el pasado Festival de Venecia, y ahora ha sido seleccionado como uno de los tres españoles que podrían aspirar a un Oscar de la Academia. El director Daniel Sánchez Arevalo nos ha contado cuáles son sus opciones.

¿Cómo se ha enterado?
Sabia a que hora era, porque soy miembro de la Academia, pero no quería estar pendiente. Siempre alimentas la fantasía y este año era un año muy potente, con pesos pesados del cine español. La noticia me ha pillado en la mejor de las situaciones, escribiendo el guión de mi próxima película.

¿Y cómo se lo toma?
Es algo muy especial, muy bonito, sorprendente. Me he emocionado mucho y me he sentido muy agradecido a los académicos por pensar que Gordos les ha gustado y que puede representarnos.

¿Por qué una de las elegidas es la suya?
Porque no hay intereses. Yo suelo votar las películas que más me gustan, hay que ser muy honesto, sincero y dejarse de amigos.

Si crees que una película es más apropiada que otra puedes llevarte una sorpresa¿Debe votarse la mejor o la que tiene más posibilidades de ganar en EEUU?
No haría conjeturas sobre la que más puede gustar en EE UU. Creo que deberíamos elegir la que consideren la mejor, y después de determinen ellos. Si crees que una es mas apropiada que otra puedes llevarte una sorpresa.

¿Ha visto mucho cine español?
Lo veo todo. Consumo mucho cine de todas nacionalidades.

¿Qué le parecen las rivales?
Les admiro mucho a los dos, me gusta mucho su cine. Yo tengo referentes cercanos, y en mi formación, que sigue porque soy un niño cinematográficamente hablando, Trueba y Coixet son referentes por su visión poética y personal.

¿Qué película echa en falta?
La de Almodóvar. Creo que por una cuestión de respeto, tradición y admiración. Mía, de Hollywood y del resto del mundo.

¿Cómo ayudará esta preselección a la película?
Nos viene en el mejor momento. Acabamos de estrenarla y funciona muy bien con el público. Este empujón extra nos va a ayudar, y además todos queremos que la gente vea nuestras películas: yo hago mi cine por y para el espectador.

¿Por qué este odio furibundo del español hacia su cine?
Hay que dejar de quejarse y ponernos manos a la obra para recuperar la confianza del espectador, hacer buenas películas y trabajar.