Ribera censura la propuesta de Bruselas que descarta limitar el precio del gas en toda la UE por estar "muy por debajo de las expectativas"

Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, durante el discurso de SOTEU.
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, en una imagen de archivo.
CE
Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, durante el discurso de SOTEU.

Tal y como estaba previsto, la Comisión Europea ha aprobado este martes un nuevo paquete de medidas para intentar frenar los elevados precios del gas en la UE en la que no hay rastro ni de un límite al precio del que importan los Estados miembros ni siquiera un esquema completo de compras conjuntas. En su lugar, la institución que preside Ursula von der Leyen presentará el jueves y viernes que viene a los líderes europeos la obligación de comprar conjuntamente solo el 15% del gas que se almacena y una reforma del mercado de futuros holandés para marzo. Antes, un sistema para limar los picos de precios -un "límite dinámico de precios"- que, como todo lo anterior parece contentar particularmente a Alemania y no atiende las demandas de una mayoría de gobiernos europeos. "Está muy por debajo de las expectativas. Nos parece que todavía queda mucho trabajo por hacer", ha censurado la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera.

Von der Leyen ha presentado en Estrasburgo un nuevo paquete de medidas en el que no figura ni el límite que pedían una mayoría de Estados miembros al precio del gas que importa la UE y tampoco la posibilidad de generalizar la 'excepción ibérica'. En línea con lo que piensa el gobierno alemán, la presidenta de la Comisión ha dejado ver los temores que existe en torno a estas dos ideas. Por un lado, que poner un límite al precio del gas pueda ahuyentar a los productores, que prefieran otros mercados donde venderlo. Por otro, que un límite del precio del gas para generar electricidad en toda la UE provocaría un "desequilibrio" en e pago de las compensaciones, entre países que consumen más y menos gas.

Lo que plantea es la creación de un nuevo índice alternativo al mercado de futuros holandés, TTF, demasiado volátil y alejado de la realidad porque está muy vinculado al gas ruso que maneja Moscú a su antojo. Mientras, Bruselas accede a que haya un "límite dinámico" al precio del gas que fija el índice TTF que se activaría solo cuando se produzcan picos de precios.

Por otra parte, plantea poner en marcha definitivamente una plataforma de compra conjunta de gas, admitiendo que tiene la "dificultad" de que es algo que depende de las empresas, que son las que compran el gas, y no de los Estados miembros. Aunque la comisaria de Energía, Kadris Simson, se ha referido a ella como "la joya de la corona", lo cierto es que tendrá un alcance muy limitado con respecto a la idea de que la UE imponga su fuerza en los mercados comprando de forma conjunta. Solo será obligatorio hacerlo para comprar el 15% del gas necesario para rellenar los almacenes europeos. 

Von der Leyen ha intentado subrayar la importancia de la medida recordando que ese 15% de gas equivale a todo el consumo en Portugal o Finlandia pero la sensación entre las capitales europeas es que, de nuevo,  has escuchado mucho a Berlín y muy poco a la mayoría de gobiernos que la semana pasada en Praga le pidieron "clarificar" ideas como la de fijar un límite al precio a todo el gas que se importa. No se corresponde con la defensa equilibrada de los intereses de la mayoría de Estados y sí recoge las demandas de una reducida minoría, apuntan fuentes gubernamentales.

En su lugar, Bruselas incide en algo que gusta más a Alemania, que tiene dinero para pagar el gas a un precio más alto y no quiere que suministradores distintos a Rusia prefieran vender en otros mercados con precios más altos. Apuesta por negociar con "productores confiables", como ya hace con Noruega, Estados Unidos o Argelia.

Solidaridad

En la rueda de prensa en Estrasburgo tras aprobar este nuevo paquete de medidas, Von der Leyen ha advertido de que la reducción de la dependencia del gas de Rusia -ya solo compra el 9% frente al 41% el año pasado- o los almacenes al 90% no evitan de todo el riesgo de desabastecimiento en algunos países. "Ante la eventualidad de que se  interrumpa el suministro de energía y gas", ha dicho para explicar otra medida aprobada este martes: que ante una emergencia de esta naturaleza en un país otros tengan que transferirle gas a cambio de una "compensación justa", tanto si están unidos por gasoducto como si tienen que hacerle llegar por otros medios gas natural licuado, como sería el caso de países como España. Von der Leyen ha recordado que hace meses la UE acordó crear acuerdos de solidaridad entre países vecinos pero que hoy solo hay seis. "Sinceramente, no es suficiente para una crisis de este calado", ha dicho antes de plantear que hay normas para socorrer "por defecto" a un país desabastecido cuando no haya acuerdos previos de solidaridad. 

Al aludir a las capacidades de recibir gas natural licuado, la propuesta incluye también a España y Ribera ha rechazado que eso suponga abastecer de gas a países más retrasado en la transición ecológica. "Que se haga respetando la capacidad que tenemos otros Estados miembros para mantenernos en esa trayectoria de transición de modelo, que no nos impongan obligaciones que no benefician a nadie y dificultan nuestro proceso".

Sin rastro de la 'excepción ibérica'

Como el límite al precio del gas, en la propuesta de la Comisión el  'mecanismo ibérico' también brilla por su ausencia. Von der Leyen ha afirmado que el límite que funciona en la Península Ibérica es "un proyecto piloto" que permite evaluar si es posible ampliarlo a otros países que lo piden abiertamente, entre ellos Francia, y ha concedido que "merece la pena ser estudiado". Pero lo cierto es que en su propuesta a los Veintisiete no contiene ninguna propuesta al respecto. "Hay que resolver dos detalles", relacionados con el pago de una compensación europea por parte de países que utilizan el gas en distinta medida y el aumento del consumo que un gas más barato puede acarrear. 

Anticipándose a estas reflexiones que Von der Leyen ha hecho en Estrasburgo, Ribera ha recordado un par de horas antes desde la sala de prensa de Moncloa que el aumento del consumo que se ha registrado en España se debe al aumento de exportación de electricidad a Portugal -donde la sequía ha mermado la capacidad de las hidroeléctricas para producirla- y a Francia -con la mitad del parque nuclear parado-.

Decepción del Gobierno

"A nuestro juicio son propuestas que siguen dejando una sensación de que no estamos actuando a la velocidad y con la intensidad que se requiere", ha dicho Ribera, que ha puesto como ejemplo la promesa por parte de Bruselas de que en marzo habrá un indicador alternativo al TTF para fijar los precios. "Preferimos que se proponga un modelo de indicador de referencia que sustituya el TTF y no que se diga que se va a estudiar".

Sobre el 'mecanismo ibérico' y el control de los precios, la ministra de Transición Ecológica ha indicado que "España y Portugal estamos cubiertos, pero somo los únicos". "Hay un buen numero de Estados miembros que reclaman una y otra vez que se adopten medidas y un numero creciente que pide que la Comisión regule esa solución ibérica para el conjunto y todavía no hay nada", ha lamentado Ribera.

"Estamos lejos de clarificar con claridad soluciones que puedan mantenerse a lo largo del tiempo", ha añadido Ribera. Si bien ha reconocido que las decisiones se están tomando a mayor velocidad de lo que es normal en la UE, ha incidido en que este nuevo paquete "a nuestro juicio, está muy por debajo de las expectativas" que levantó Von der Leyen hace dos semanas cuando se abrió a estudiar un límite al precio de todo el gas que importa la UE.

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