La OTAN no cambia su discurso sobre la adhesión de Ucrania y defiende que Kiev retome zonas anexionadas por Rusia

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en el Parlamento Europeo, en Bruselas.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en el Parlamento Europeo, en Bruselas.
OLIVIER HOSLET / EFE

Un apoyo total a la independencia de Ucrania y un respaldo a través de material "el tiempo que sea necesario". Esa es la conclusión que saca la OTAN tras la anexión por parte de Rusia de cuatro provincias ucranianas, en palabras del secretario general de la Alianza Atlántica. Pero sobre la solicitud de Kiev para entrar en la organización solo repitió que las puertas "siguen abiertas" y que los aliados "respetan la voluntad" de quien quiera formar parte. Eso sí, la Alianza defiende que Ucrania recupere las zonas anexionadas por el régimen de Putin.

Son precisamente los ahora mismo 30 miembros los que tienen la última decisión sobre la adhesión, aunque también recordó que "cada país tiene derecho a decidir sobre su seguridad". Es decir, las mismas palabras que ha mantenido desde el arranque de la invasión el pasado mes de febrero. "Nuestro foco ahora está en dar apoyo inmediato a Ucrania para que luche contra la brutal invasión rusa", aseguró el dirigente noruego. Al mismo tiempo, repitió en numerosas ocasiones que la OTAN "no es parte del conflicto".

También se refirió directamente Stoltenberg al último movimiento de Putin con las anexiones. "Es la escalada más seria desde que empezó la guerra. Seguiremos apoyando a Ucrania el tiempo que sea necesario", reiteró el secretario general. Y además dejó una frase lapidaria: "Si Rusia deja de luchar, no habrá guerra. Si Ucrania deja de luchar, no habrá Ucrania". En ese escenario, dijo, "todas las democracias de Europa tienen derecho a solicitar el ingreso en la OTAN", incluyendo a Ucrania en esa lista.

"Se trata del mayor intento de anexión de territorio europeo por la fuerza desde la Segunda Guerra Mundial. Otro 15% del territorio de Ucrania, un área aproximadamente del tamaño de Portugal, tomado ilegalmente por Rusia a punta de pistola", recordó Stoltenberg en una corta comparecencia con la que ha mantenido la misma hoja de ruta de la Alianza, y además viajó a la cumbre de Madrid del pasado mes de junio para recalcar que las el acceso a la Alianza depende del país aspirante pero también de alcanzar un consenso entre quienes ya forman parte de la organización. La anexión, eso sí, "no cambia la naturaleza del conflicto", según el propio secretario general.

Esto se ha dado solo unas horas después de que en un discurso solemne, Putin confirmara la anexión de las cuatro regiones al tiempo que trataba de hacer gala de que su intención "no es recuperar la URSS, porque esta no va a volver" porque "Rusia ya no lo necesita". Para él, esta guerra trata de "luchar contra un genocidio" que están sufriendo, en sus palabras, los ciudadanos rusos en el Donbás. 

"Quiero que lo oigan en Kiev y en Occidente, quiero que los ciudadanos de Lugansk, Donetsk, Jersón y Zaporiyia se conviertan en nuestros ciudadanos para siempre", comentó entre otra ovaciones. Tras esto, apuntó que Rusia "está preparada para negociar", aunque no en términos territoriales. A esto no tardó en responder Zelenski bajo una premisa muy clara: el problema no es con Rusia, sino con Putin y Kiev "no tiene nada que negociar" con Moscú mientras él esté en el Kremlin.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento