Un candado roto, dudas sobre el seguro, un móvil sentimental... nuevo giro en la explosión del bar de Carabanchel

Bar accidentado
Bar accidentado
EFE

La rocambolesca historia sobre la explosión del bar La Oficina 28 en el distrito madrileño de Carabanchel que parecía cerrada parece haberse reactivado en las últimas horas. Pese a que la Policía dio por esclarecido el caso, tras culpar a la responsable del negocio por haber inducido a dos jóvenes a quemarlo para cobrar el seguro, nuevas pruebas arrojan incógnitas, por lo que será clave el análisis de los móviles de los implicados.

El volcado de los teléfonos de la fallecida, Daniela; del chico herido en la explosión, Tito, y de la responsable del bar, Laura, ya fue solicitado por la Policía y se prolongará durante semanas tras la autorización del juzgado que instruye la causa, según fuentes cercanas a la investigación.

En ese meticuloso estudio de los mensajes y las llamadas entrantes y salientes de los involucrados, saldrán a la luz, en caso de existir, las comunicaciones con las que se diseñó un plan que, según nuevas pruebas incorporadas al procedimiento, podría no estar motivado por la intención de Laura de destruir el local y cobrar la indemnización del seguro.

Esta nueva línea emerge porque la póliza que la responsable del bar tenía contratada con la aseguradora Mapfre solo cubría los daños en el género del negocio, es decir, en las bebidas, alimentos y otros enseres almacenados en el establecimiento. Por el contrario, el propietario del local y arrendador era quien pagaba el seguro del mobiliario y la maquinaria a la empresa Allianz.

Así, el dueño del establecimiento podría recibir una gran cuantía de dinero en compensación por los destrozos provocados por la explosión y el incendio en el bar, y Laura solo tendría la posibilidad de ingresar una pequeña cantidad por los productos que quedaron calcinados, detallan las fuentes.

Por su parte, los peritos de Mapfre han evaluado los daños y las circunstancias del suceso el pasado 6 de septiembre y, finalmente, la aseguradora ha decidido no personarse en el procedimiento judicial al entender que no existe un móvil económico que causara un perjuicio a la empresa.

Aparición de un candado roto

Durante las inspecciones que se realizaron en el local en los días posteriores a los hechos, un perito de Mapfre encontró entre los restos calcinados el candado roto del establecimiento y determinó, según declaró ante los investigadores de la Policía, que había sido cortado con una cizalla.

La defensa de Laura, ejercida por el abogado Víctor Joel Salas, apunta a Efe que este indicio, no recabado en un primer momento por los investigadores, pone en duda la implicación de la responsable del negocio. La mujer, defiende el letrado, era la única poseedora de un juego de llaves del bar y se las hubiera entregado a Daniela y Tito en caso de haber planificado la explosión.

Daniela, de 23 años, falleció 30 horas después de, presuntamente, haber provocado el incendio junto a su amigo Tito, por las graves quemaduras sufridas en el 90% de su cuerpo. Su acompañante sigue recuperándose de las heridas en el hospital de Getafe en calidad de detenido.

Por su parte, Laura fue arrestada tras la declaración de varios familiares y allegados de Daniela, que aseguraron conocer la intención de la responsable del negocio de quemarlo para cobrar la indemnización del seguro.

Ahora, la defensa de la responsable del local estudia la posibilidad de que, detrás de este suceso, se halle un "móvil sentimental", ya que, al parecer, Daniela y Laura tenían una relación muy estrecha, y la fallecida, según esta parte, quería que la segunda trabajase junto a ella en un establecimiento de hostelería que iba a abrir su familia.

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