A fondo

Vesná, el movimiento juvenil que el Kremlin no tomó en serio y que ahora coordina las protestas contra la movilización de Putin

Protestas en San Petesburgo tras el anuncio de "movilización parcial" de Putin.
Protestas en San Petesburgo tras el anuncio de "movilización parcial" de Putin.
EFE/EPA/ANATOLY MALTSEV

Vesná es un personaje mitológico asociado a la juventud y la primavera en la mitología eslava. En ruso, la palabra "vesná" significa literalmente "primavera". Y Vesná se llama el movimiento juvenil que en Rusia ha sido el origen de las protestas contra Vladimir Putin y su guerra.

Bajo el lema "Construir juntos la sociedad civil", el Movimiento Democrático Juvenil Vesná se fundó en febrero de 2013 en San Petersburgo, como resultado de la fusión de varios grupos juveniles. Su propósito, "construir un sistema basado en la democracia y los derechos humanos" y "cambiar el régimen corrupto en Rusia".

Inicialmente, se llamaban Jóvenes Demócratas y con ese nombre llevaron a cabo varias acciones. Ya como Vesná (se pronuncia "viasna"), se movilizaron por el transporte público o contra los Juegos Olímpicos de Sochi.

En 2015, colocaron una falsa lápida en el Campo de Marte como "monumento" a los soldados rusos muertos en el Donbass

En esos años, ya se pronunciaron sobre Ucrania. En una marcha de apoyo al "pueblo hermano" lucieron una pancarta que decía: "¡Yanukóvich, despierta! ¡Tienes las manos manchadas de sangre!". En junio de 2015, colocaron una falsa lápida en el Campo de Marte -junto a las tumbas de las víctimas de la revolución y de la guerra civil-, como "monumento" a los soldados rusos muertos en el Donbás.

Tras ganar protagonismo y afianzarse en San Petersburgo, en 2016 comienzan a extenderse por el resto de Rusia. En 2018 ya contaban con una docena de sucursales regionales. Un año antes, apoyaron las protestas contra las prácticas corruptas del primer ministro y expresidente de Rusia, Dmitri Medvédev, que tuvieron lugar tras el estreno de la película No es Dimón para ti. Este documental detallaba los usos y costumbres de Medvédev, y estimaba en 1.200 millones de dólares el dinero que éste había malversado.

El 30 de marzo de 2021, la policía detuvo en San Petersburgo a cuatro miembros del movimiento cuando portaban banderas con el logotipo de Roskomnadzor (el Servicio ruso de Telecomunicaciones, Tecnologías de la Información y Medios de Comunicación) con pasamontañas y antorchas para protestar por la ralentización de Twitter.

Muchos les percibían como un club de fans de Alexéi Navalny"

Sin embargo, no parecía que el régimen les acabara de tomar muy en serio. De hecho, cuenta el periodista Ilya Azar, "muchos les percibían como un club de fans de Alexéi Navalni" (el abogado y político opositor a Putin, que cumple una pena tres años y medio de cárcel).

Pero los líderes del Vesná insisten en que no es así. "Sólo lo apoyamos en 2013, pero luego seguimos caminos paralelos. Cuando salió a la luz la investigación de Navalni sobre Medvédev y comenzaron las protestas, ya estábamos en diferentes ciudades, y en algunos lugares empezamos a protestar antes de que Navalni lo anunciara", asegura Bogdan Litvin, uno de los responsables del grupo, en declaraciones a Novaya Gazeta.

Coordinando las protestas contra la guerra

Habían crecido y se habían asentado, de manera que cuando Putin decidió invadir Ucrania era inevitable que Vesná se convirtiera en una de los organizadores de las protestas contra la guerra. Ellos coordinaron las protestas del 27 de febrero (unos 2.800 detenidos en toda Rusia); las del 13 de marzo (más de 800 detenidos); y las del 2 de abril (más de 200 detenidos).

Apoyamos a Navalni en 2013. Luego fuimos por caminos paralelos. En algunos lugares empezamos a protestar antes de que él"

El Kremlin les tenía sobradamente señalados. La presión se convirtió en causa penal contra varios miembros de Vesná el pasado mes de mayo. El fiscal les acusaba de haber creado una ONG que atentaba contra la persona y los derechos de los ciudadanos. Tras detenciones, registros e interrogatorios -que afectaron a al menos 13 personas-, algunos de los acusados abandonaron Rusia.

Los imputados en el llamado Caso Vesná están acusados de "haber discrepado de las decisiones políticas de los dirigentes del país, incluida la decisión de llevar a cabo una operación militar especial, dirigiendo una organización sin ánimo de lucro cuyas actividades consistían en incitar a los ciudadanos a cometer actos ilícitos".

El Kremlin les ha acusado de "incitar a los ciudadanos a cometer actos ilícitos"

Se inició una campaña de recogida de firmas en Change.org. "Exigimos que se cierre el caso Vesna y que se lleve ante la justicia a los investigadores y a los funcionarios del Centro de Lucha contra el Extremismo que participaron en el engaño del caso", decía la petición. En junio, sólo 6.500 rusos se habían atrevido a firmar (hoy son 7.086)

"La trituradora de la guerra"

Pero el movimiento Vesná sigue vivo y se mantiene entre los organizadores de las protestas contra la invasión de Ucrania. Después de que Putin anunciara este miércoles una "movilización parcial" de la población en plena guerra, el colectivo se expresó a través de su cuenta de Twitter.

La guerra ya no está 'en algún lugar ahí fuera', ha llegado a nuestro país, a nuestros hogares, a nuestras familias"

Vesná asegura en un tuit que el decreto del presidente ruso va a significar que "miles de hombres rusos -nuestros padres, hermanos y maridos- serán arrojados a la trituradora de la guerra. ¿Por qué morirán? ¿Por qué llorarán las madres y los hijos? ¿Por el Palacio de Putin?". Y añaden: "Ahora la guerra llegará realmente a todos los hogares y a todas las familias. La guerra ya no está 'en algún lugar ahí fuera', ha llegado a nuestro país, a nuestros hogares, a nuestras familias".

Les vale Twitter y les vale Telegram -donde difunden sus convocatorias, consejos, imágenes y vídeos-, porque su página web está caída. También utilizan plataformas independientes como el proyecto OVD-Info de derechos humanos y Skat media, su propio medio de comunicación.

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