Tiroteos inventados, 'Pizzagate', químicos gays... Alex Jones, el 'emperador' de la conspiranoia de los EE UU vuelve al banquillo

Alex Jones, el emperador de la conspiranoia de EE UU
Alex Jones, el emperador de la conspiranoia de EE UU
Henar de Pedro

Alex Jones, el promotor de teorías conspiratorias de derechas, ha vuelto a sentarse en el banquillo para enfrentarse a un nuevo juicio. Un tribunal de Connecticut determinará cuánto debe pagar el presentador a las familias víctimas del un tiroteo masivo, que se produjo en Sandy Hook en 2012, por afirmar falsamente que la masacre fue un engaño.

Los catorce familiares de las víctimas de Sandy Hook y un agente del FBI denunciaron en 2018 al fundador del programa radiofónico Infowars y a Free Speech Systems LLC, la empresa matriz. Los demandantes, que acusan al presentador de 48 años de difamación, aseguran que fueron acosados por los seguidores de Jones. 

El teórico conspirador estadounidense y otros colaboradores del programa afirmaron durante años que el tiroteo fue un montaje con actores que fingieron la muerte de sus seres queridos, tal y como asegura la agencia de noticias Reuters. "Instó a la audiencia a investigar, sabiendo que su público respondería acechando, acosando y amenazando a los demandantes", dice la querella.

Un inicio marcado por sus teorías

Los orígenes de Alex Jones se remontan a los años 90. Su carrera comenzó en una televisión pública de Austin (Texas). En su programa propagaba teorías de conspiración como la del Nuevo Orden Mundial, en la que imaginaba que miembros de las élites tienen la intención de establecer un gobierno totalitario global. Estas teorías le hicieron gozar de un importante éxito local, según Newtral.

En 1996, tuvo la oportunidad de trabajar en una estación de radio de Austin que le permitió expandir sus teorías a un mayor número de oyentes. Los productores decidieron despedirle alegando que eran incapaces de vender espacios publicitarios junto a contenidos polémicos.

Imagen de archivo de Alex Jones.
Imagen de archivo de Alex Jones.
Europa Press

En 1999, el comentarista decidió fundar InfoWars, un espacio en el que empezó a vender películas sobre teorías conspirativas por correo. Su gran acogida provocó que se convirtiese en una web con millones de visitantes diarios.

Acusaciones al Gobierno y la difusión de 'Pizzagate'

Las historias de Alex Jones tenían un mismo protagonista: el Gobierno. Durante años lanzó teorías sobre que pueden producir 'armas climáticas' con las que dirigir tornados y huracanes contra la población. También llegó a asegurar que habían usado compuestos químicos para convertir a la población en gay, apoyándose en que unos experimentos habían provocado que la mayor parte de las ranas de Estados Unidos fueran homosexuales.

Sin embargo, muchas de sus acusaciones iban más allá. Acusó de conspiraciones gubernamentales o eventos de falsa bandera al ataque terrorista de Bruselas, la Maratón de Boston o el tiroteo de la discoteca Pulse, en Orlando, entre otros. También fue el principal promotor de la teoría de 'Pizzagate', el supuesto caso que involucra a líderes demócratas en una red de tráfico sexual de menores en el sótano de una pizzería situada en Washington.

La teoría de 'Pizzagate' surgió en octubre de 2017, poco después de que el FBI reabriese las investigaciones contra Hillary Clinton por el asunto de sus correos electrónicos.  Un bulo, que apuntaba a que la política estaba en el centro de una red de pedofilia, se extendió por foros de derechas como 4chan y webs como Reddit.

Estos mensajes estaban firmados con una 'Q', letra usada por funcionarios con acceso a información clasificada de máximo nivel. Ahí comenzó el movimiento ultraderechista QAnon, nombre que proviene de la suma de 'Q' y la abreviatura de 'anónimo'. El grupo aseguraba que tenía acceso a documentación gubernamental secreta, pero nunca llegaron a mostrar las pruebas.

Alex Jones aprovechó el tirón de estas teorías y comenzó a difundirlas a través de su canal de YouTube. "Cuando pienso sobre los niños que Clinton ha asesinado personalmente, troceándolos y violándolos, pierdo todo el miedo para enfrentarme a ella", aseguró el presentador en un vídeo, con casi medio millones de reproducciones, en su canal. Jones acusó a la exsecretaria del Estado de estar relacionada con una red de pedofilia. También dijo que su jefe de campaña, John Podesta, practicaba rituales satánicos, tal y como recoge El Periódico.

Su gran salto al éxito y el apoyo de Trump

Alex Jones dio su gran salto al éxito con sus conspiraciones contra Barack Obama. El presentador se aprovechó de la figura del que en aquel momento era el presidente de los Estados Unidos para difamar y crear miedos a los seguidores del programa. Algunos de sus empleados llegaron a sospechar de que el comentarista había votado a Obama por miedo a que su derrota en 2012 le privara de seguir agrandando su audiencia.

Durante las elecciones de 2016, Jones aseguró que Obama había nacido en Kenia. Eso impedía que pudiese presentarse al cargo de presidente de los Estados Unidos. Donald Trump, que era candidato a ese puesto, secundó la teoría. El empresario estadounidense apoyó otras conspiraciones de Jones, como la de que Hillary Clinton y Obama habían fundado el Estado Islámico o la de que tres millones de no-ciudadanos votaron en las elecciones de 2016.

Trump se benefició de las conspiraciones que Alex Jones difundía sobre John F. Kennedy, como la de que el padre de Ted Cruz, uno de sus rivales en las primarias republicanas de 2016, había estado implicado en el asesinato del trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos. Esto también provocó la unión del presentador con Roger Stone, el consultor político que durante años fue amigo y confidente del empresario y futuro presidente estadounidense. Esta conexión le permitió a Jones entrevistar a Trump en 2015.

En los últimos años, el imperio mediático de Alex Jones ha alcanzado ingresos que superan los 60 millones anuales, a pesar de que InfoWars haya sido expulsado de Google, Apple y Facebook.

Condenado recientemente

Alex Jones ha tenido que pasar por los tribunales en varias ocasiones. Hasta el momento, ha perdido tres juicios por negarse a presentar las pruebas y los testimonios requeridos.

El presentador también fue condenado por un jurado de Texas el pasado mes de agosto a pagar cerca de 50 millones de dólares a los padres de niños víctimas de Sandy Hook. Ahora se enfrenta a otro juicio por la denuncia del resto de familiares que también lo acusan de difamaciones.

Conspiraciones de una 'falsa' matanza

El 14 de marzo de 2012, Adams Lanza, que en aquel momento tenía 20 años, mató a su madre de un disparo en su casa. Minutos más tarde se dirigió a una escuela de primaria cercana, situada en Sandy Hook, donde asesinó a veinte niños y seis adultos con un arma semiautomática. Después se suicidó. 

Este hecho coincidió con el momento en el que Barack Obama quería limitar la adquisión y el uso de armas en los Estados Unidos. Alex Jones comenzó a conspirar contra el Gobierno, asegurando que la matanza había sido un montaje para amedrentar a la población y que se aprobase la limitación de los demócratas.

El presentador decidió hacer públicos los teléfonos y las direcciones de los familiares, que aseguraba que eran actores contratados. Los seguidores del programa comenzaron una persecución contra las familias: pintadas en sus casas, cartas amenazantes, llamadas de odio... Lo que provocó que muchos tuviesen que irse del pueblo y denunciasen a Jones.

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