Detenido el capitán por el incidente del buque en Gibraltar, que ya vierte combustible y contamina el mar

Fuga de fueloil pesado que ha escapado por el perímetro de la primera barrera de contención
Fuga de fueloil pesado que ha escapado por el perímetro de la primera barrera de contención
EFE/Gobierno de Gibraltar

Ha tardado varios días, pero los peores temores de los vecinos de Gibraltar han terminado por materializarse. El casco del buque granelero OS35 siniestrado el lunes en la Bahía de Algeciras tras un choque con un metanero ha acabado por quebrarse, lo que ha provocado la fuga de parte de su combustible, con la consiguiente amenaza medioambiental. Tras los primeros esfuerzos por contener el vertido, cierta cantidad del fueloil y el aceite lubricante de los depósitos ha traspasado la primera barrera de contención interpuesta por las autoridades, y la Policía ha detenido este jueves al capitán en relación con los hechos.

Los ojos de la provincia de Cádiz y prácticamente los de toda España se vuelven ahora a las inmediaciones del Peñón para contemplar con estupor el avance del combustible y las maniobras contra reloj para evitar su dispersión. Aunque en un primer momento el Gobierno de Gibraltar solo confirmó el escape de aceite lubricante, el Ejecutivo de Fabian Picardo ha ratificado este jueves el vertido de fueloil, en una "fuga importante" que puede llegar a la costa. De esta, una parte ha logrado superar el perímetro de la primera barrera de contención.

La fuente de este escape se encuentra en dos respiraderos de los tanques de combustible del buque, que habían sido previamente sellados, pero acabaron por aflojarse en el desmoronamiento del depósito. Los buzos desplegados en la zona han logrado restablecer los cierres, por lo que la el Gobierno dice estar "en proceso de detener" la liberación de líquido. En total, el buque llevaba a bordo en torno a 200 toneladas de fueloil pesado, 250 de gasóleo y 27 de aceite lubricante.

Para minimizar el impacto de esta difusión del fueloil y el aceite, la formación J de la Autoridad Portuaria de Gibraltar y el buque español de Salvamento Marítimo Luz de Mar han operado en la zona para recoger el vertido de la superficie de las aguas, mientras se desplegaba una segunda barrera. Respecto a esta colaboración entre países, el ministro principal Picardo ha afirmado que, ante la necesidad de proteger un bien común como el medioambiente, "no se puede trabajar más estrechamente".

Actualmente, hay tres niveles de contención trabajando a contracorriente con barreras en diferentes puntos del lado este para contener el petróleo. Los análisis realizados este jueves muestran que, aunque "se trata de una fuga importante, la consistencia de este fueloil bajo en azufre es más ligera que en otros incidentes ocurridos en la Bahía, lo que significa que debería ser más fácil de disipar y limpiar si alguna parte llegara a nuestras costas".

De forma simultánea, el objetivo de las autoridades es extraer todo el combustible del depósito del buque, una operación iniciada este jueves por la tarde que se prolongará durante unas 50 horas, debido a la capacidad de las bombas a bordo del OS 35. Hasta ahora, han sacado una quinta parte.Por el momento, la Junta afirma que no se han hallado restos del fueloil o el aceite del barco en las costas de La Línea.

El capitán del OS 35, detenido

Fruto de las investigaciones, la Policía Real de Gibraltar ha detenido al capitán del barco. A él se había referido el ministro principal del territorio británico en una entrevista en TVE, en la que había asegurado que tenía "muchas preguntas" que responder, tras negarse a obedecer las indicaciones de las autoridades de la colonia posteriores a la colisión con el metanero.

Picardo aludía a la actitud del responsable del OS 35 después de la colisión con el buque Adam LNG la noche del pasado lunes: negó haber sufrido ninguna avería y optó por seguir navegando hacia alta mar. Una vez en la Bahía de Gibraltar, comunicó que "no podía seguir", porque la embarcación tenía unas filtraciones de agua "notables". "No paró, no siguió las instrucciones y decía que no tenía daños", ha detallado el ministro principal.

No fue hasta ese momento, con el peligro de hundimiento convertido en una amenaza real "que hubiera resultado, casi seguramente, en el vertido del fuel y el riesgo de muerte de sus tripulantes", cuando el barco se avino a acatar las instrucciones de las autoridades. A esas alturas, Gibraltar estimó que "la única solución viable" era encallarlo en aguas poco profundas, en la zona en la que permanece. Por su parte, el capitán bajó del buque el miércoles por la tarde junto al resto de los tripulantes e inspectores después de la rotura del casco.

"No paró, no siguió las instrucciones y decía que no tenía daños"

A su vez, un portavoz de la Policía gibraltareña ha indicado que el detenido está "colaborando con los detectives de la División de Delitos y Servicios de Protección de la Policía Real de Gibraltar", a cargo de la investigación del incidente.

El origen: un choque el lunes

El OS 35, abanderado de Tuvalu y provisto de un cargamento de barras de acero, maniobraba a las 22.00 horas del pasado lunes para abandonar la Bahía de Algeciras rumbo a Vlissingen (Países Bajos) cuando colisionó frente a Punta Europa con el buque metanero Adam LNG, bajo pabellón de las Islas Marshall. El choque provocó la entrada de agua de agua en la mitad del barco granelero, que terminó por quebrarse la tarde del jueves.

Ante el riesgo de hundimiento, las autoridades marítimas de Gibraltar guiaron el barco hasta la cara este del Peñón, donde ha sido varado intencionadamente a unos 700 metros de Catalan Bay, donde quedó con la proa sumergida 17 metros para asegurar el control del buque.

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