Entrevista | Javi López, eurodiputado: "Ucrania no está hoy preparada para formar parte de la UE, debe recorrer un camino de reformas"

El eurodiputado socialista Javi López durante la entrevista a 20minutos.
El eurodiputado socialista Javi López durante la entrevista a 20minutos.
Miquel Taverna

Javi López (Madrid, 1985) es eurodiputado del PSC y miembro de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria y de la Subcomisión de Seguridad y Defensa del Parlamento Europeo. En una entrevista a 20minutos en el marco del Foro CoFoE (Conferencia sobre el Futuro de Europa), trata varias cuestiones como los retos a los que se enfrenta la Unión Europea y las respuestas a las dificultades generadas a raíz de la pandemia y la guerra en Ucrania.

La guerra, la pandemia, la crisis económica derivada de ella... ¿Hay una mejor gestión cuando la Unión Europea responde de forma conjunta?Sin duda. Lo hemos visto en la pandemia, especialmente en la respuesta económica que ha permitido que, por primera vez, emitamos de forma masiva deuda conjunta y un plan de inversiones, los fondos Next Generation, que son básicamente una herramienta para compactarnos y apostar por nuestro futuro de forma conjunta. Lo vimos también en la compra de vacunas, porque, en el caso de que los 27 hubieran comprado de forma separada, habría sido los juegos del hambre. Ahora también lo vemos en materia de política exterior y seguridad con Ucrania, con seis paquetes de sanciones muy agresivos frente a Rusia.

Así, ¿debe ir la UE hacia una mayor integración de los países miembros a todos los niveles?Creo que tenemos que ser capaces de actuar como bloque en el mundo y tenemos áreas donde hace falta continuar integrándonos. Los servicios públicos deben continuar siendo gestionados por los estados o, en nuestro caso, por las comunidades autónomas. Los estados continúan teniendo su papel, pero es evidente que para competir en un mundo en el que el peso demográfico de Europa es cada vez menor, necesitamos compactarnos. Cuando acabó la Segunda Guerra Mundial, Europa era el 25% de la población mundial. Ahora, nos encaminamos a ser el 5% durante las siguientes décadas. Si queremos proteger nuestra forma de vida, basada en las libertades, la democracia, el mercado y los derechos, necesitamos una carcasa potente y, sin duda, esa carcasa es la Unión Europea.

"Es probable que la guerra en Ucrania sea un catalizador para integrarnos en materia de política exterior y de seguridad"

¿La guerra en Ucrania está acelerando esta integración?Si la pandemia fue un catalizador para integrarnos en materia económica, es probable que la guerra en Ucrania lo sea para integrarnos en materia de política exterior y de seguridad en un mundo, además, de alta competencia geopolítica y de una lógica de imperios; de grandes poderes en constante fricción y competición en el ámbito de la seguridad y en el ámbito económico y comercial, con grandes actores como Rusia, China y Estados Unidos.

Y en esta lógica, ¿puede Europa permitirse cortar sus relaciones con Rusia?Es evidente que de la geografía no se puede escapar. Europa es vecina de Rusia y debería ser capaz de perseguir una buena vecindad. Nuestros problemas no son con Rusia, son con Putin, y también hay que señalarlo. Hoy la arquitectura de seguridad europea se ha visto rota tras la invasión de Ucrania por parte del Kremlin y parece muy difícil poder reconstruirla  con Putin. A medio plazo se necesitaría algo parecido a los acuerdos de Helsinki y eso, con alguien que ha demostrado su capacidad para una lógica del derecho de conquista propio de la Segunda Guerra Mundial, se hace muy complicado, pero no quita que el objetivo a largo plazo sea mantener una lógica de buena vecindad con nuestros vecinos.

El eurodiputado socialista Javi López durante la entrevista a 20minutos.
El eurodiputado socialista Javi López durante la entrevista a 20minutos.
Miquel Taverna

Con este contexto, ¿qué opciones reales tiene Ucrania de entrar en la UE?Por parte de la UE, existe la voluntad de que Ucrania sea un candidato. Obviamente, el proceso de adhesión no es sencillo, ni automático, ni rápido, y tampoco lo puede ser en el caso de Ucrania. Lo relevante es que la UE sea capaz de construir el horizonte político, que genere los incentivos necesarios y que ayude ahora en la guerra, pero que luego, en los siguientes años, no se genere frustración. 

¿Existe algún término medio?Existen algunas propuestas como generar algún tipo de membresía de un grado diferente para los países que están en proceso de adhesión, especialmente pensando en Ucrania, pero también en los Balcanes. Se puede estudiar, pero yo creo que lo importante es ayudarles a generar este horizonte político sabiendo que hay unos criterios que tienen que cumplirse de economía de mercado, de estabilidad económica y macroeconómica, pero también de democracia y derechos individuales, de estabilidad institucional, de lucha contra la corrupción y de separación de poderes, y hay camino que recorrer en este sentido.

"Para formar parte de la UE no solo se requiere voluntad, sino recorrer un camino en términos de reformas"

¿Comparte Ucrania los valores de la UE?Creo que es evidente que tiene una voluntad de formar parte del bloque europeo. De hecho, le acaba de invadir una potencia nuclear por su voluntad de acercarse a la UE y a Occidente. ¿Eso quiere decir que esté preparada hoy para formar parte de la UE? No. Porque para formar parte de la UE no solo se necesita voluntad, sino recorrer un camino en términos de reformas, de estabilidad macroeconómica, de seguridad jurídica y de calidad de las instituciones, pero nosotros tenemos que ser capaces de ayudarles en este proceso.

¿Puede haber una mala acogida por parte de los países que llevan años como candidatos y aún no son miembros de la UE?Yo creo que no compiten. De hecho, Ucrania se pondría a la cola. Por eso es importante que todo el mundo tenga el mismo trato, pero eso no quita que se construya el horizonte. Así, creo que es necesario dar pasos también en los países de los Balcanes occidentales, que llevan un proceso de adhesión muy lento a sus espaldas, y que no se genere frustración, porque es una herramienta que otras potencias están utilizando en algunos de estos países para reforzar sus vínculos, como Rusia.

Teniendo en cuenta que la mayoría de países de la UE pertenecen también a la OTAN, ¿cree que necesitamos un gobierno europeo fuerte que asegure la toma de decisiones propia?Es uno de los debates que tenemos: cómo ser capaces de construir autonomía estratégica europea en materia energética, en materia tecnológica -que es un campo de batalla en la competición internacional- y en materia de seguridad y defensa. Tener posiciones propias para defenderlas con capacidades propias. Eso es complementario a nuestras relaciones con Estados Unidos, que son muy relevantes. Además, hoy con un presidente -Joe Biden- con el que Europa mantiene muy buenas relaciones y ha coordinado fuertemente la respuesta a la guerra de Ucrania. Sin embargo, es cierto que la guerra habría sido muy diferente con Trump y que nadie nos asegura que no haya nuevos 'Trumps' en el futuro, así que Europa debería apostar por su autonomía, teniendo en cuenta que es complementaria al vínculo atlántico, y para eso se necesitan también elementos que centralicen sus decisiones.

El eurodiputado socialista Javi López durante la entrevista a 20minutos.
El eurodiputado socialista Javi López durante la entrevista a 20minutos.
Miquel Taverna

Por otra parte, ¿son necesarios un gobierno europeo y un Banco Central Europeo más fuertes para tener un mayor peso económico y comercial en la esfera internacional?Si durante las últimas tres décadas, desde los años 90, la economía ha estado por encima de la geopolítica, y la ha acabado condicionando, lo que vemos hoy y probablemente haya llegado para quedarse es cómo la geopolítica está condicionando la economía y las relaciones económicas. Nosotros nos sentíamos muy cómodos siendo solo un bloque comercial con el mercado único y nuestra enorme capacidad de regulación de nuestros acuerdos comerciales, pero necesitamos más.

"Es muy importante que la UE siga teniendo legitimidad en el futuro a ojos de los ciudadanos, y eso se basa en su eficacia"

¿En qué sentido?'Más' pasa por tener capacidad política a nivel europeo, siempre con la voluntad de ser capaces de proteger y defender en el mundo un modelo social equilibrado, de mercado, de libertades individuales y de democracia. Para eso, necesitamos compactarnos, integrarnos, usar la UE. Es por eso que es tan importante que la UE siga teniendo legitimidad a ojos de los ciudadanos, y eso se basa especialmente en su eficacia, en si es capaz de resolver los retos a los que se enfrenta y si es vista de forma útil. Creo que durante la pandemia lo ha sido y con la guerra lo está siendo, pero hay que estar muy atentos también a los procesos que se están dando hoy como la tensión inflacionaria, que tiene mucho impacto en el poder adquisitivo de las familias, y deberíamos ser capaces de dar respuesta.

¿Es el límite al precio del gas con la excepción ibérica una de estas respuestas?La inflación es una de las principales preocupaciones que tiene el Gobierno de España, pero también Bruselas y la Comisión Europea. Por eso se explica la excepción ibérica y por eso, además, se están tomando todas las medidas a nuestro alcance para generar margen fiscal. Está calculado que tres cuartas partes de la inflación provienen del aumento del precio de la energía y que, en gran medida, es lo que provoca el aumento en el precio de productos básicos, por eso es tan importante la decisión tomada sobre la energía en el ámbito de la península ibérica, porque tiene como objetivo acabar reduciendo el precio no solo de la electricidad, sino también del resto de productos. Además, ha sido una enorme batalla política y diplomática para España poder conseguir esto.

¿Qué otras medidas se están tomando para hacer frente a la inflación?Una de las decisiones tomadas muy recientemente era que se continuaban suspendiendo las normas fiscales del pacto de estabilidad y crecimiento en 2023, con el objetivo de dar más margen a los estados para generar un colchón, una protección social que amortigüe la inflación, que se acaba convirtiendo en una especie de impuesto a los pobres. En la pandemia hemos visto, por ejemplo, que era posible hacer una política de protección al mercado laboral, y es necesario generar estos mecanismos y estos amortiguadores sociales ahora con retos diferentes, como la inflación.

"El objetivo es que Europa no sea solo un mercado único que nos da beneficios, sino que genere también derechos mínimos"

¿La experiencia de los recortes tras la crisis de 2008 lleva ahora a hacer  una gestión diferente a la de entonces?Sin duda. La posibilidad de dejar capas de la población tiradas, o una generación de gente joven, o una bolsa gigantesca de parados de larga duración... estos fenómenos que vivimos durante la última crisis deben evitarse. De hecho, sabemos que la austeridad y los recortes que se impusieron especialmente en el sur de Europa explican el malestar social que ha ido apareciendo en la última década, que también ha ido modificando los mapas electorales. Uno de los objetivos que tiene mi grupo político es apostar por el pilar social europeo con el que generar normas básicas en el ámbito laboral y de la protección social. El objetivo es que Europa no sea solo un mercado único que nos da beneficios, sino que genere también derechos mínimos. En este sentido, la semana pasada se llegó a un acuerdo sobre una tabla de salarios mínimos a nivel europeo. Estos son el tipo de señales positivas que tiene que enviar Europa.

Con este objetivo y siguiendo en materia de integración, ¿los países de la UE deben ir hacia una armonización fiscal?Es deseable y debería ser posible. Uno de los problemas que tenemos hoy es que entre jurisdicciones territoriales existe competencia a la baja en los impuestos. A nivel europeo, hay una serie de países que utilizan prácticas, a mi modo de ver, desleales en términos fiscales. Tenemos el caso de Luxemburgo, de Holanda y de Irlanda y tenemos grandes compañías tecnológicas que tributan todos sus beneficios generados en el continente en alguno de estos tres países. Así, se ha roto uno de los principios básicos de la jurisdicción impositiva que es que pagas los impuestos allí donde generas los beneficios, y por eso es necesario una cierta armonización, especialmente algún tipo mínimo en el impuesto de sociedades. 

¿Esta 'competencia' ocurre en otros ámbitos?Es una práctica que no sólo pasa entre estados, sino que también vemos en España entre algunas comunidades. Madrid es un ejemplo muy claro, con una política tributaria muy agresiva a la baja que acaba drenando impuestos de otros lugares de España. Por eso sería lógico la armonización fiscal a nivel continental y también dentro de los estados.

Para acabar, no podemos hablar del futuro de Europa sin hablar de crisis climática. ¿Cómo puede conseguir la UE que la recuperación económica sea también sostenible?La pandemia no va a frenar la agenda verde, sino a acelerarla, porque ha forzado la movilización de recursos como los fondos europeos, que se están orientando a transformaciones verdes y digitales en todo el continente. Además, la guerra en Ucrania ha puesto de relieve lo tóxico que es la dependencia de las energías fósiles no solo por razones medioambientales, sino también en términos de vulnerabilidad de la democracia. ¿Queremos continuar dependiendo del Golfo o de Rusia? Esto va a acelerar nuestra transición ecológica, con el horizonte puesto en tener un 45% de energía renovable en 2030, porque la acción climática y la geopolítica se dan la mano. 

¿Qué papel podría tener España en esta transición?La voluntad del Gobierno es que España sea un 'hub' energético europeo, que se actúe de una vez para tener interconexiones con el resto de Europa y hacer una apuesta masiva por la energía eólica y solar, utilizar nuestras plantas de desgasificación, y al mismo tiempo, hacer también una apuesta por el hidrógeno verde. El Gobierno tiene un paquete de medidas con una orientación muy clara para ello.

"Una de las lecciones aprendidas en la pandemia debería ser cuánto de disruptivo puede ser para nuestro modo de vida algo que proviene de la naturaleza"

¿Hay una fuerte concienciación sobre la necesidad de llevar a cabo esta transición y esta agenda verde?Hay que intentar explicar que el coste de no actuar será muchísimo mayor que el coste de actuar. La lección aprendida durante la pandemia, o una de ellas, debería ser cuánto de disruptivo puede ser para nuestro modo de vida algo que proviene de la naturaleza. Y la pandemia, comparado con el cambio climático, es una nota a pie de página sobre qué puede pasar en el planeta si la temperatura sube tres o cuatro grados. Creo que la población europea está concienciada y que las administraciones y Europa están hoy volcando esfuerzos en el ámbito de la sostenibilidad en gran medida por la presión social. 

¿Está el cambio en manos de los ciudadanos?La crisis climática es algo tan sumamente sistémico que, como afecta a todos en términos de culpabilidad, aunque sea en grados diferentes, el gran riesgo es que, cuando todo el mundo es culpable, no hacer a nadie responsable. Obviamente, el impacto que tienen las decisiones individuales de los ciudadanos no es el mismo que el de las grandes compañías o el de los estados en términos de legislación, pero que todo el mundo en sus decisiones tiene un impacto sobre el cambio climático me parece una evidencia y yo creo que vamos a acabar cambiando hábitos de consumo o de movilidad debido a ello. Es el objetivo de la UE y nos va nuestra forma de vida en ello.

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