Una de las alumnas asesinadas en la escuela de Uvalde llamó antes al teléfono de emergencias

Amerie Jo Garza, de diez años. Su padre escribió en Facebook agradeciendo las oraciones por su hija: "La han encontrado. Mi pequeño amor está ahora volando con los ángeles".
Amerie Jo Garza, de diez años. Su padre escribió en Facebook agradeciendo las oraciones por su hija: "La han encontrado. Mi pequeño amor está ahora volando con los ángeles".
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Hizo lo que sus padres le enseñaron, avisar a emergencias con su teléfono móvil si se veía en problemas. Amerie Jo Garza, de solo 10 años, tomó su celular y marcó el 911 de emergencias cuando vio entrar a un joven armado con un fusil en el aula en la que ella estaba con dos profesoras y sus compañeros en la escuela elementaria Robb de Uvalde, Texas.

Ha sido la abuela de la menor, una de las 21 víctimas mortales de la última masacre juvenil en un centro educativo, la que ha contado a la prensa la hazaña de su nieta, de 10 años. 

Amerie Jo Garza estaba preparando con sus compañeros el final del curso. Acababa de tomarse una foto con su diploma de haber superado el curso con honores. En ese momento Salvador Ramos, un joven de 18 años, entró en el aula vestido con un chaleco militar negro y armado, cerró la puerta, se atrincheró y les dijo "vais a morir", antes de disparar a bocajarro hasta matar a 19 niños y a sus dos maestras. Después sería abatido por la Policía.

El padre de la menor publicó en redes sociales "la han encontrado. Mi pequeño amor está ahora volando con los ángeles". Mientras en otro mensaje le pedía que desde el cielo cuidara de su hermano, de tres años.

La Policía local reveló que todos los fallecidos en el tiroteo se encontraban en la misma aula de cuarto grado —para estudiantes de 9 y 10 años— en la que se atrincheró el atacante, armado con un rifle automático AR-15 que compró legalmente. 

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