Los hijos de Ricardo Bofill comienzan a gestionar la próspera herencia de su padre

Muere el arquitecto Ricardo Bofill a los 82 años
El arquitecto Ricardo Bofill.
Europa Press

La icónica 'Muralla Roja' de Calpe, el barrio de Antigone en Montpellier, la terminal 1 del aeropuerto de El Prat, también en la capital catalana el Hotel Vela, a sede de Shiseido en Ginza, el santuario de Meritxell, en Andorra, el mítico Walden 7 en Sant Just Desvern o el Teatro Nacional de Cataluña. Su nombre siempre aparecía en toda lista de los arquitectos más importantes, influyentes y reconocidos del siglo XX. Ha sido, es y seguirá siendo objeto de estudio durante generaciones. Ricardo Bofill fallecía a los 82 años de edad a mediados del pasado mes de enero. Ahora, varios meses después, sus hijos han tomado las riendas de su herencia.

Ricardo Bofill tuvo dos hijos, cada uno con una mujer diferente: Ricardo júnior, el primogénito, tiene 57 años y fue fruto del matrimonio del arquitecto con la actriz italiana Serena Vergano. Se hizo célebre en la prensa del corazón cuando se casó, en los años 90, con la hija mayor de Julio Iglesias, Chábeli, así como más tarde comenzaría una relación con la cantante mexicana Paulina Rubio. Por su parte, el menor, Pablo Bofill, nació en 1980 y su madre es la artista francesa Annabelle D’Huart. Ambos, hoy por hoy, son quienes están al mando del despacho RBTA – Ricardo Bofill Taller de Arquitectura.

Desde Vanitatis han apuntado un dato importante para entender el legado que van a manejar los herederos del arquitecto: Ricardo júnior, Pablo y la viuda del patriarca, Marta de Vilallonga, son parte del consejo de Kappa Sounion Cartera, una sicav (sociedad de inversión de capital variable) que hace algo más de un año fue noticia en los medios económicos porque la gestora de grandes patrimonios del Santander se la arrebató a Caixabank Asset Management y, con ella, un patrimonio cercano a los 13 millones de euros.

Ya entonces se precisó que todo podía estar originado por el ejercicio de 2020, dado que debido a la pandemia, la sociedad había visto disminuida su rentabilidad: unos 200.000 euros aquel año, tal y como se podía comprobar en el informe de cuentas. Además, recordaban desde el citado medio que, al contrario que la vanguardia de la que era adalid en su trabajo, en su faceta de empresario, Ricardo Bofill era de lo más conservador.

Pero más allá de Kappa Sounion Cartera, el fallecido arquitecto era el responsable mayor de Ricardo Bofill SL, desde la cual se gestionaba todo un entramado de empresas que compendian una enorme variedad de entre las actividades que se pueden asociar a su oficio, desde los propios proyectos de arquitectura, hasta servicio técnico, inversión de carácter bursátil o alquiler de propiedades.

Informan desde el portal de El Confidencial de que el pasado 6 de mayo tuvo lugar el relevo al frente de la empresa: tal y como viene reflejado en el BOE, ahora son ambos hermanos quienes aparecen como los administradores mancomunados del holding, el cual, apostillan, ha visto reducido su capital por un importe de 213.390 euros.

También en el Boletín Oficial del Estado aparece el cambio producido en Bofill Arquitectura SL, el mayor activo de la empresa matriz y que desde el medio definen como "un bólido en términos financieros" ya que, entre otras cosas, alcanzó unos beneficios en el año 2020 de 1.850.000 euros gracias a aumentar su cifra de negocio de los 8 a los 22 millones de euros. Esto se debió, entre otras cosas, a la consecución de importantísimos proyectos, algunos de gran envergadura: uno en Costa de Marfil que puso en marcha en 2018, otro en China, otro en Marruecos y, como joya de la corona, el Royal Art Complex en Arabia Saudí.

A partir de ahora, será Pablo Bofill, quien ya era director general, el administrador único del taller de arquitectura. Además, otra de las empresas del entramado, Ricardo Bofill Marta Vilallonga Taller Design SL, tendrá como administradora única y accionista a la interiorista que estuvo con el arquitecto desde que comenzasen a colaborar en 1990 hasta el final de su vida.

A todo ello hay que sumar que los Bofill al completo poseen otras inversiones que generan bastante dinero. No hay que dejar nombrar su otra sicav, Alfa Inversiones Bursátiles, la cual está controlada por BBVA y cuyo capital en circulación es de algo más de seis millones de euros. La familia se dedica también a la compraventa y alquileres de terrenos e inmuebles gracias a su empresa Taller de Arquitectura de Barcelona SL. En 2020, los arrendamientos de locales obtuvieron les llegó a reportar una suma aproximada de 375.600 euros.

Sin embargo, no se puede terminar de hablar del legado de Ricardo Bofill sin mencionar el que precisamente sea su activo más universal: el apellido. Se trata de una firma que no solo ha acogido a ambos hijos en el estudio, sino que les ha dado el timón. Una visión de cómo debían ser las ciudades y los edificios a nivel global y que ya cuenta con  un prestigio absoluto en el mundo de la arquitectura y el diseño por los años trabajados por Ricardo Bofill desde aquellos primeros bocetos de su adolescencia.

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