María Pagés, duende, virtuosidad y una vida dedicada al flamenco de vanguardia

María Pagés, Premio Princesa de Asturias de las Artes 2022.
María Pagés, Premio Princesa de Asturias de las Artes 2022.
EFE 20M

Valiente, comprometida y moderna, así es la bailaora y coreógrafa María Pagés, quien con su duende e hipnótico movimiento ha demostrado a lo largo de los años que puede convertir lo tradicional en contemporáneo, don que este jueves ha sido reconocido con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2022.

"Que en María Pagés habita el genio del baile, todos los sabemos y proclamamos. Pero hay algo más en esta mujer: ella baila, y bailando mueve todo lo que la rodea. Ni el aire ni la tierra son iguales después de que María Pagés haya bailado", decía el Premio Nobel de Literatura José Saramago

Un piropo que ella se lo toma con humildad aun siendo consciente de que posee unos brazos incomparables, que se mueven hipnóticamente al son de la música. "La danza forma parte de mí, es el motor de mi vida, es mi dedicación mayor", contaba a Efe esta bailaora de 58 años que considera que "la danza forma parte del ser humano como algo innato". 

La bailaora y coreógrafa de flamenco María Pagés durante el pase gráfico de la obra ‘Paraíso de los negros’ en los Teatros del Canal, en Madrid (España), a 14 de octubre de 2020.
La bailaora María Pagés en la obra ‘Paraíso de los negros’ en los Teatros del Canal, en Madrid.
RRF

"El baile cultiva sentimientos y emociones y, además, contribuye a que el ser humano sea mejor persona", decía hace apenas unas semanas en su ultima entrevista a Efe la bailaora, que considera que "hay que impulsar la danza, todavía está vetada". 

Para esta artista sevillana de nacimiento y de educación sentimental, madrileña por vocación e iconoclasta por naturaleza, que ha hecho de la danza y del flamenco su patria poética, "la contemporaneidad es la tradición en movimiento y el dinamismo vitalista de nuestro lenguajes e ideas".

Si hay algo que define la singularidad creativa de María Pagés es su sentido ético de la cultura: está convencida de que "el arte lleva, en su esencia y en la emoción que lo produce, un profundo compromiso con la vida y con la memoria cultural". 

Aparte de su lado físico, la danza contribuye a la educación emocional, "ayuda a cultivar sentimientos y emociones", asegura la bailaora, que desnuda su alma a través de los palos del flamenco que considera el baile una permanente introspección en el devenir. 

Pagés es consciente de que este arte ha viajado desde el mundo marginal de los tablaos al de los escenarios cosmopolitas, "algo que no ha pasado con el ballet clásico, que nació en palacio y ahí sigue". 

La bailaora María Pagés
La bailaora María Pagés
PALAU - Archivo

La danza es una disciplina que, a veces, se suele reconocer una vez que el artista ha fallecido, "eso es duro", dice la bailaora, quien cree que es importante reconocer el arte en vida y así dar la oportunidad de que la obra se transmita en vivo y se creen esos eslabones necesarios para el avance y enriquecimiento. 

Con un sentido "ético de la cultura", Pagés dice que "la trayectoria vital de la danza es la recuperación: desde sus orígenes sufre de poco reconocimiento, comparado con otras disciplinas artísticas". Con la sabiduría y la experiencia de más de 30 años de compañía, Pagés alza la voz para que cambien las cosas, porque "al flamenco no se le valora como el gran arte que es", sostiene.

El gran valor del flamenco es su capacidad para compartir tradición y evolución, "además de relacionarse con todo lo que se encuentra". Ha recorrido medio mundo con sus espectáculos, convirtiéndose en una de las embajadoras del flamenco más importantes de España. "La danza tiene un lenguaje internacional, se entiende en cualquier sitio".

María Pagés llega este sábado al Gran Teatro de Córdoba
María Pagés.
AYUNTAMIENTO DE CÓRDOBA

No para de trabajar, de crear, es perfeccionista y adicta al trabajo. Se considera una privilegiada por dedicarse a la danza y agradece la oportunidad de crear y pisar grandes escenarios. "Quiero seguir luchando, la danza merece la pena". 

"Se puede bailar hasta que seas consciente de la realidad de tu cuerpo", dice Pagés, quien asegura que bailar "es mucho más que demostrar una técnica, es un arte, es la trasmisión de una emoción, una manera de sentir, de contar, de situarte en el mundo". 

Reconocida y admirada, María Pagés en estos momentos se encuentra ensayando De Sheherezade, un espectáculo femenino del que su marido, El Arbi El Harti, es autor de la dramaturgia. "Él y yo tiramos del carro por igual y con mucha ilusión"

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