Alejandro Albán, autor de 'Solo los valientes': "Parece que los hombres trans estemos excluidos del debate"

  • Albán narra en su primera novela uno de los momentos más difíciles de su vida, todo su proceso de transición. 
  • "La línea entre ignorancia y transfobia está en no querer saber", asegura en una entrevista con 20minutos
  • Este 31 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Visibilidad Transgénero.
Alejandro Albán, autor de 'Solo los valientes'.
Alejandro Albán, autor de 'Solo los valientes'.
Jose González
Alejandro Albán, autor de 'Solo los valientes'.

Alejandro Albán (Granada, 1988) es licenciado en Medicina y especialista en Psiquiatría. Actualmente trabaja como investigador y docente en Madrid, pero siempre quiso ser "narrador de historias". El 9 de marzo salió a la luz su primera novela, Solo los valientes (Círculo de Tiza, 2022) un relato autobiográfico sobre la transexualidad en el que el autor hace un viaje retrospectivo para, con una pizca de ficción, contar su experiencia personal. Una década después, Albán plasma en prosa su transición física, pero también emocional, y abre el camino para la reflexión del lector sobre un tema que todavía a día de hoy causa polémica.

Habla con este diario sobre su obra, cuyo inicio, afirma, "tiene varios porqués". Es, dice, el fruto de un sentimiento que se fue gestando durante años y que consiguió trasladar al papel en apenas diez meses. "No es una guía de transexualidad", incide, subrayando que cada persona marca su propio camino. Para él, es una de las cosas más difíciles que hizo en su vida, y la novela, como la vida misma, se articula en torno a una dicotomía: fortaleza y debilidad; miedo y valentía. 

'Solo los valientes' habla de su proceso de transición.  ¿Cómo y en qué momento surgió la idea de escribir un relato autobiográfico?

Yo creo que lo tenía en la cabeza desde hacía varios años. Recuerdo un suceso después del cual pensé que estaría muy bien para articular una novela. Se quedó ese pensamiento un poco enterrado, y creo que se fue gestando en alguna parte. Empecé a escribir un ensayo, y lo que al principio era anecdótico, iba cobrando importancia hasta que tuve que darme cuenta de que lo que yo tenía ganas de escribir era una novela autobiográfica. Y una vez tomé esa decisión, en 10 meses estaba el borrador definitivo terminado. 

¿Hasta qué punto fue el resultado de un deseo inconsciente de compartir una realidad todavía muy desconocida? 

El libro tiene varios porqués. Por una parte, sí que es verdad que esa necesidad personal de catarsis, incluso, está ahí. Esa función casi terapéutica. Luego está la que puede cumplir de alguna forma con los que también empiezan con esto. Pero, sobre todo, lo que yo tenía era una buena historia que debía usar. Siempre he querido ser narrador de historias y tenía una historia demasiado buena como para desperdiciarla.

¿Por qué 'Solo los valientes'?

Viene de una cita en el libro. La cita completa es "solo lloran los valientes". No alude realmente a una fortaleza, sino que hace un juego entre la fortaleza y la debilidad. Y toda la novela se articula un poco en torno a esa dicotomía, entre el miedo y la valentía; la debilidad y la fortaleza. 

¿Qué fue lo más difícil, por un lado, y lo más constructivo, por otro, de haber hecho ese ejercicio retrospectivo y transformarlo en un libro?

Yo soy una persona bastante tímida y abrirme tanto fue difícil. Cuento cosas que no tengo ningún entusiasmo en contar, pero la historia te exige esa sinceridad. También el pensar en qué personas lo leerían después. ¿Cómo evitar que tus conocidos, tus familiares más cercanos te acaben leyendo? Y respecto a la parte más constructiva, vuelvo a la literatura. Yo con esta novela he aprendido a escribir. Digamos que este ha sido mi nacimiento real como escritor, y es casi lo que más valoro.

"Al final nos construimos con lo que los demás piensan de nosotros"
El escritor Alejandro Albán durante una entrevista con 20minutos.
El escritor Alejandro Albán durante una entrevista con 20minutos.
Jose González

Una cita en el escrito de presentación dice: "¿Se puede ser varón si la sociedad no te ve como tal? ¿Se puede ser escritor si nadie lo sabe?" ¿Qué papel juega el punto de vista de la sociedad?

Ahí está hablando un poco del tema de la identidad. ¿La identidad puede existir cuando estamos a solas en una isla desierta y no tenemos al otro? Al final nos construimos con lo que los demás piensan de nosotros. Esto se aplica a las personas trans, porque no es tanto cambiar tú como darle una imagen distinta a las personas para que te devuelvan a su vez ese espejo. Necesitas esa legitimidad también para poder creerte a ti mismo. 

¿Cómo cree que puede ayudar su libro a quienes estén ahora en ese proceso de cambio y a quienes vengan después?

A mí me habría gustado poder leer una novela así cuando empecé mi transición, para verlo más cercano. El referente más cercano que tenía eran los youtubers trans que documentaban su proceso. Es algo que te parece irreal, pero que cuando lo ves en otra persona dices: "vale, esto es posible". Por eso todo el tema de la visibilidad trans es importante, porque si no se queda enterrado.

¿Faltan referentes?

Poco a poco van saliendo. Yo sobre todo creo en la importancia de la ficción como marco para representar a las personas trans de la forma adecuada. Es la manera más poderosa de llegar al mayor número de personas posibles, incluso a quienes de normal no se interesarían por el tema trans. La serie 'Veneno’ de los Javis, por ejemplo, fue algo bueno en ese sentido, porque una figura por la que la mayoría de la gente no se interesa, al final te la hace cercana a través de una ficción que te engancha y que ves por motivos que van más allá de tu interés particular en el tema trans.

En el libro habla de esa transición física, pero también emocional. ¿Cómo fue emocionalmente para usted pasar por todo eso?

Supongo que es una de las cosas más difíciles que he hecho en mi vida. Lo que pasa es que ahora lo veo más lejano. He tenido que hacer un proceso de volver a esa etapa para el libro, para rescatar esas emociones. Es como cuando alguien está en guerra, digamos, y cambia por completo su mentalidad y estás en un estado mental que no es el habitual, que de alguna forma te da fuerza para afrontar eso que, en condiciones normales, no te parece posible.

¿Qué papel juega la aceptación social?

Pues es crucial, y la sociedad empieza en el núcleo más próximo, que es la familia, pero también se tiñe de quien nos rodea. Se alimentan mutuamente. Por supuesto, hay que empezar por el núcleo familiar para construir esa aceptación, y, a la vez, la situación social va a repercutir en la forma en la que el núcleo más íntimo entiende la condición trans. Y una sociedad abierta da más pie a que haya información, porque si no, nos parece tan desconocido, que no somos capaces de ponernos en el lugar del otro.

A propósito de lo que comenta, este 31 de marzo es el Día Internacional de la Visibilidad Transgénero. ¿Hasta qué punto influye o es importante para el progreso de una sociedad que se dé a conocer esta realidad?

Igual que la aceptación social es crucial, la visibilidad es una parte de adaptación. La visibilidad a través de la sociedad en entrevistas como esta, o a través de la ficción, es muy importante. Luego está dar visibilidad en capas de la sociedad que por sí mismas no se iban a interesar por el tema. Pero también en personas que se han interesado de forma negativa. Tenemos que contrarrestarlo.

"La línea entre ignorancia y transfobia está en no querer saber, y no creo que las feministas excluyentes quieran escuchar"

Sin ir más lejos, este 8-M una de los asuntos por los que trascendió es porque se llevaron a cabo dos movilizaciones en Madrid. Y una de las cosas que estaba muy marcada de la movilización minoritaria era precisamente que estaba en contra de la ley trans. ¿Qué le diría a esas personas que igual no entienden esa realidad?

El otro día estaba en la presentación con Luisgé Martín, que me presentó en 'Tipos Infames', y dijo algo que me encantó, que es que las feministas excluyentes dicen que las mujeres trans lo que intentan es borrar a las mujeres. Y se preguntó: "¿Entonces los hombres trans borramos a los hombres?". Porque parece que estamos totalmente excluidos del debate. Y tienen una inquina contra las mujeres trans que yo considero inexplicable. Creo que se debe quizás a no ponerse en la piel del otro y a comprender lo que es la feminidad desde un punto de vista que me parece problemático.

¿Dónde está la línea entre ignorancia y transfobia?

Esa línea está en no querer saber. La ignorancia es "vale, no sabes de esto, pero si te lo explico, escuchas". Y yo no creo que las feministas excluyentes quieran escuchar.

¿Qué le parece la ley trans?

En general estoy de acuerdo. Creo que hay puntos que igual se pueden debatir, pero hay otros incontestables, como eliminar el tiempo de espera, que es muy doloroso. El término de autodeterminación del género quizás no sea la más lo más preciso, porque no es que yo decida mi género, es que simplemente doy testimonio de cuál es mi identidad sexual verdadera y reclamo a la sociedad es que se adapte a esa identidad. Luego, uno de los aspectos más polémicos ha sido el consentimiento paterno de los adolescentes. Si tenemos que renunciar a un punto, renunciamos a ese. Pero en general hay una esencia que me parece muy importante mantener.

Hablaba de la importancia de la aceptación familiar en todo el proceso. ¿Cómo fue en su caso?

Costó mucho, y eso que yo ya era adulto. Por eso también entiendo que es un frente de batalla, porque hay familias y familias. Hay algunas que van a estar apoyando plenamente a esa persona, y otras que van a echarte de casa. En mi caso fueron necesarias muchas explicaciones, fue un proceso lento. Creo que no he caído en la familia más intolerante, pero también que puede haber familias más tolerantes que la mía. Al final, lo más frecuente es el término medio, personas que al principio no comprenden, pero que al menos están más o menos abiertas a escucharte, y que pueden comprenderte con el paso del tiempo.

¿Teme un retroceso de los avances logrados hasta ahora con el avance de ciertos discursos?

Bueno, yo soy optimista, creo que estas reacciones precisamente lo son porque hemos conseguido avances y, oye, aunque demos tres pasos y retrocedamos uno, al final habremos avanzado dos. Para mí no va a haber una consecuencia importante. Opino que la sociedad no lo va a permitir.

¿Qué queda por hacer en el avance de los derechos de las personas trans?

Queda mucho por hacer. Por una parte, todos los avances que va a permitir la ley con la que aspiramos a una sociedad más igualitaria. Luego está la educación. Igual que hizo falta una educación para reducir la violencia de género, pues también hace falta en este sentido. Todavía no estamos en un lugar en el que esto sea normal. Nunca va a llegar a ser normal, no pasa nada, porque estadísticamente realmente es una anomalía. Pero todavía nos queda mucho y creo que la estela a seguir es la del camino en el avance de los derechos para homosexuales y lesbianas. 

¿Qué le diría a una persona que está ahora en pleno proceso o iniciando?

Intentaría darle toda la información posible. Eso me parece más importante que marcarle un camino, porque al final cada uno tiene que hacer el suyo. En esta novela, lo que hago es contar el mío, pero no es una guía de transexualidad. Intentaría informarle de todos los referentes que hay, de toda la ficción disponible. Le recomendaría ensayos como 'Después de lo trans' o 'Historia de lo trans'; documentales o películas, como 'Tomboy'... Yo creo que eso, por sí solo, iba a ayudar mucho más que marcar una pauta más concreta, porque no hay un solo camino. 

Mostrar comentarios

Códigos Descuento