Vecinos de Sevilla llevan a la Fiscalía los macrobotellones de los aficionados del Betis en el Parque Guadaíra

  • Las tres asociaciones afectadas denuncian al Ayuntamiento por "dejación de funciones" y afirman que el problema es "consentido" tanto por el Consistorio como por el equipo.
  • "Esto es muy serio, pero no se tomarán medidas hasta que haya un muerto", lamenta uno de los vecinos. 
  • El Ayuntamiento defiende que todos los fines de semana se establece un dispositivo en la zona.
  • La Policía actúa contra 70 coches mal aparcados durante el partido del Betis.
Restos de una botellona en el Parque del Guadaíra.
Restos de una botellona en el Parque del Guadaíra.
ASOC. PARQUE VIVO GUADAÍRA
Restos de una botellona en el Parque del Guadaíra.

"Una auténtica vergüenza y un bochorno". Así es como definen los vecinos del entorno del Parque Guadaíra lo que ocurre cada vez que el Betis juega en su campo y cientos de aficionados se reúnen en las horas previas al encuentro en la mencionada zona verde para hacer botellón.

Hartos de aguantar durante años está situación, las asociaciones Parque Vivo del Guadaíra, Bermejales Activa y Foro de Heliópolis han presentado una denuncia en la Fiscalía de Medio Ambiente contra el Ayuntamiento de Sevilla, al que acusan de "hacer dejación de funciones al consentir, ignorar o no aplicar la debida administración en la zona, al no impedir y sancionar una actividad que está expresamente prohibida por sus ordenanzas al alterar la convivencia, suponer un grave riesgo para el medio ambiente y la seguridad de las personas".

Los vecinos afirman que han padecido desde el 15 de enero hasta siete macrobotellones y, en alguno de ellos, Lipasam ha llegado a recoger 4.000 kilos de basura. Se trata, insisten, de una "práctica ilegal inaceptable en términos de salud pública" y de atentado contra el medio ambiente que las administraciones públicas "no deben permitir".

Los denunciantes sostienen que "el desvío de esta actividad molesta, insalubre y peligrosa hacia el Parque Guadaíra" desde la calle Tajo es una "decisión intencionada y participada por el Ayuntamiento de Sevilla, la Subdelegación del Gobierno y el club Real Betis Balompié, responsables de las medidas de seguridad en la celebración de estos eventos deportivos".

Entre las normas y leyes que las entidades entienden que se están vulnerando, además de la Constitución, citan el Reglamento de Residuos de Andalucía; las ordenanzas de arbolado, parques y jardines públicos; la ordenanza reguladora de la convivencia ciudadana en los espacios públicos; la Ley 7/2006 sobre potestades administrativas en materia de determinadas actividades de ocio en los espacios abiertos; e, incluso, la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, en cuyo artículo 6 se prohíbe el acceso a un recinto deportivo bajo los efectos de bebidas alcohólicas. 

Aficionados del Betis haciendo botellón en el Parque Guadaíra.
Aficionados del Betis haciendo botellón en el Parque Guadaíra.
ASOC. PARQUE VIVO GUADAÍRA

"No pedimos nada asombroso, solo que se cumpla la ley", asegura a 20minutos Francisco Aguilar, secretario general de la asociación Foro de Heliópolis, una de las denunciantes, quien afirma que "cada semana reclamamos al Ayuntamiento, pero no nos dan ninguna respuesta". El problema, asevera, es "consentido por el Consistorio y el Betis", y asegura que el equipo de fútbol "está encantado porque así los aficionados entran calentitos a cantar sus consignas".

Las botellonas, en las que se concentran "entre 500 y 1.000 personas", no son el único problema que genera los partidos. También lo son los "petardos", que "pueden provocar un infarto a la gente mayor y vuelven locos a los perros"; y los coches mal aparcados, "hasta cien encima de la acera". Además, "cada vez que hay partido nos quedamos aislados" en lo que a movilidad se refiere. Parece, señala el miembro de la asociación, que "los días de Betis está todo permitido".

Hay, incluso, "bares que se niegan a abrir" en estos días. "Esto es muy serio, pero no se tomarán medidas hasta que haya un muerto", lamenta Aguilar, que confía en que la denuncia "sirva para que a alguien le duela la cabeza".

Los afectados hicieron en enero una recogida de vidrios en el parque, que "se quedan clavados en la pradera pese a que Lipasam va a limpiar", después de que "hace años llegáramos a un acuerdo con el Ayuntamiento para la limpieza de la zona tras los partidos". Los restos de botellas que quedan en el parque han provocado ya que un niño de 7 años se cayera y se rajara la palma de la mano. Su madre puso en marcha en febrero una recogida de firmas para frenar las botellonas a través de una plataforma online, que ya lleva más de un millar. 

El Ayuntamiento, por su parte, asegura a este medio que "todos los fines de semana se establece un dispositivo en la zona".

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