'Quieto', la orden que puede salvar la vida de tu perro: por qué es importante y cómo enseñarla

Educadora canina enseñando órdenes y trucos a un perro.
Educadora canina enseñando órdenes y trucos a un perro.
Pezibear / PIXABAY

Uno de los motivos que llevan a las personas a llevar un perro a sus hogares es que éstos son animales sociales, cariñosos y más obedientes que, por ejemplo, los gatos. Estos peludos acuden a tu llamada, se sientan cuando se lo pides y posiblemente se lleguen a poner a dos patas si los enseñas bien. Sin embargo, no todos son florituras, en educación canina hay órdenes muy importantes, como la de 'quieto', que según Yeray Velasco, educador canino, "puede llegar a salvar vidas".

En una entrevista con el experto, nos cuenta en qué consiste exactamente la orden de 'quieto': "Es una solicitud que le haces al perro en un momento determinado para que pare la marcha o para que si está en una posición estética, siga en esa posición".

Cómo enseñar un buen 'quieto'

"Para enseñársela, yo siempre recomiendo hacerlo desde una posición estática, ya que ayuda a dejarle al animal más claro lo que significa esta orden, especialmente si se empieza desde un 'sienta'", comenta Velasco. "Yo suelo coger un premio, me pongo en frente del animal y le digo 'quieto', una vez, de manera firme, sin necesidad de repetirlo varias veces ni gritar. Entonces, doy un paso atrás y si el perro no se mueve tras mantenerlo un corto periodo de tiempo, vuelvo y le premio", detalla.

Yeray explica a 20minutos que poco a poco podrás alargar la distancia en pasos y los espacios de tiempo, incluso añadir movimiento y pasando por detrás del perro, por ejemplo. "La práctica consiste en ir complicando el ejercicio de entrenamiento, para que el perro entienda que ante cualquier situación, tiene que estar quieto si tú se lo podes", afirma.

Perro de paseo.
Perro de paseo.
Donald Clark / Pixabay

"Para añadir esta orden cuando estás paseando, es necesario que el perro te mire y vea qué es lo que vas a hacer tú, tienes que pararte a la vez que él. Puedes utilizar un pequeño toque en la correa (no una corrección) y es importante que no se siente, para que la orden 'quieto' no se confunda con el 'sienta'. Si se lo pides y el animal se queda quieto a la vez que tú, le premias y así, con mucha paciencia, el animal entenderá la orden.

Preguntado por el tiempo que puede tardar un perro en aprender esta orden, Yeray explica que es algo que depende "de las capacidades del perro y las de su guía, que será quién se encargue de enseñarle": "Si se trata de un experto, suele ser poco tiempo ya que una orden puede ser algo sencillo. Lo que lleva trabajo es que quede en la memoria del animal a largo plazo, lo que puede tardar unas semanas".

"Un buen 'quieto' puede salvar la vida de tu perro"

"Enseñar a un perro la orden de 'quieto' o la 'llamada' no es un truco ni gracioso ni vistoso, por lo que muchos dueños no añaden ese comando al día a día, es un comando infravalorado que, irónicamente, es el que más terminamos por repetirle al perro, sobre todo si éste es muy energético", explica Velasco. "Al final es una orden que vas a necesitar ya que sirve para cualquier situación.

Según el educador canino "un buen quieto te ayuda a solucionar muchos problemas" ya que sirve para miles de situaciones como por ejemplo que se rompa la correa, que se escape el perro del pipican y hasta para evitar que le atropellen si sale corriendo o si se adelanta un poco más a ti en un cruce.

"Junto a la 'llamada', creo que es la orden más importante y, sin duda, la que más vidas salva"

"Si el perro es obediente y le dices 'quieto' y él se para, llegas a él, le coges y ya está. Junto a la 'llamada', creo que es la orden más importante y, sin duda, la que más vidas salva", asegura el instructor. "Aunque si tuviera que elegir, la 'llamada' sería la orden más importante. Que a un 'ven aquí' el perro venga a nosotros bajo cualquier tipo de estímulo es la herramienta más necesaria para convivir con nuestras mascotas", añade.

Aprender cualquier truco lleva tiempo y hay que tener paciencia y, por supuesto, pueden surgir inconvenientes. "Una de las primeras complicaciones son las limitaciones del perro, si no está atento o tiene poca capacidad de atención o si simplemente tiene un mal día. Estas cosas pueden afectar a la sesión de aprendizaje y pueden llegar a frustrar mucho al animal", cuenta Yeray.

Para enseñar bien cualquier orden es necesario que el perro esté en un sitio con pocos estímulos alrededor para evitar distracciones. "Deben ser lugares de tierra, donde no haya olores de caza, a ser posible espacios llanos donde la vista sea aburrida y no haya tránsito de personas o perros", explica el instructor. "Los perros son sensibles a muchas más cosas que nosotros, la lluvia, las tormentas, el viento... Todos estos factores hay que tenerlos en cuenta".

"Otro factor a tener en cuenta es la luminosidad. La oscuridad les produce inseguridad y no van a disfrutar del ejercicio de 'quieto' ya que les estás haciendo permanecer en una posición vulnerable y actuar en contra de su naturaleza (moverse si se siente acorralado)", detalla Velasco.

"Al final, lo que nos distingue a los educadores de los dueños no son estos conocimientos, es más la capacidad de improvisación y reacción ante cualquier situación, ya que hay mil cosas que pueden salir mal en una sesión con cualquier tipo de orden, y eso no te lo dicen los manuales, sino la experiencia", defiende el educador. "Es importante centrarse en lo que necesita el perro más que en qué quieres que haga, porque tener un perro feliz es la mejor manera de que aprenda cualquier orden. Si no cubres las necesidades básicas de tu mascota es imposible que haga buenos ejercicios", concluye.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento