Grave error de protocolo en La Palma: se permitió al fallecido entrar en la zona de exclusión y nadie controló su vuelta

Efectivos de la Guardia Civil y de Medio Ambiente del cabildo de La Palma mantienen cortado el acceso a la zona excluyente por valores altos de dióxido de azufre.
Efectivos de la Guardia Civil y de Medio Ambiente del cabildo de La Palma mantienen cortado el acceso a la zona excluyente por valores altos de dióxido de azufre.
EFE

Las tareas de limpieza para retirar la ceniza acumulada en las zonas afectadas no han cesado desde que el volcán de La Palma entró en erupción el pasado 19 de septiembre. Julio, un hombre de 72 años vecino del municipio de El Paso, formaba parte de un operativo de voluntarios autorizados que este viernes debía llevar a cabo estas labores, coordinados bajo la dirección del Ayuntamiento y siempre según el Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca).

El protocolo de actuación en las zonas de exclusión, donde trabajan a destajo la UME y los bomberos, es claro: nunca se debe actuar en solitario y siempre se debe utilizar líneas de vida para evitar precipitarse o sufrir un accidente si cede la cubierta que se está limpiando.

Por este motivo, la Autoridad Judicial y de la Guardia Civil investigan ahora qué pudo pasar en el caso de Julio, hallado muerto este sábado en una vivienda situada en el barrio de El Corazoncillo (El Paso).

Para Miguel Ángel Morcuende, director técnico del Pevolca, la necesidad de limpiar la ceniza de las cubiertas se puso sobre la mesa "desde el primer momento" en que comenzó a acumularse material volcánico "y teníamos muy claro que se tenía que permitir y protocolizarla, en colaboración con los ayuntamientos", ha resaltado.

Según ha explicado este sábado en rueda de prensa, cada ayuntamiento debe tener inscritas a las personas que van a hacer este trabajo al día siguiente y esa lista, con su responsable correspondiente, se envía a la Guardia Civil. Al mismo tiempo, el grupo de seguridad del Pevolca recibe la información de las personas que van a entrar a limpiar con un procedimiento bien ejecutado en el que todo el mundo tiene que tener claro su responsabilidad individual, ha subrayado Morcuende.

El director técnico del Pevolca ha insistido en que deben limpiar exclusivamente las cenizas de aquellas azoteas que sean transitables, usar siempre las medidas de autoprotección adecuadas y nunca actuar solos.

En el caso de Julio, su desaparición se produjo el viernes por la tarde, cuando comunicó a sus compañeros que había terminado sus tareas y se tenía que marchar, informa TVE, que cita a fuentes consultadas de la investigación. Nadie lo acompañó para comprobar que salía de la zona de exclusión, y en lugar de irse, decidió acercarse a la vivienda de un familiar. 

El viernes por la noche, al ver que no regresaba a casa, la hija de la víctima dio la voz de alarma a las autoridades, que rastrearon la zona hasta que finalmente localizaron su cuerpo este sábado, sepultado por ceniza en el patio de la vivienda a la que había ido solo.

A la espera de los resultados de la autopsia, las autoridades canarias se encuentran investigando las causas de su fallecimiento, ya que existen varias hipótesis contradictorias al respecto.

Mientras algunas fuentes señalan que esta persona podría haber fallecido al desplomarse parte de la cubierta que estaba limpiando de cenizas, otras sugieren que pudo caerse del tejado o bien haber inhalado las altas emisiones de dióxido de azufre procedentes de una bolsa presente en esa zona.

En este sentido, el comité director del Pevolca ya había advertido con anterioridad de la caída de varias personas desde cubiertas realizando tareas de limpieza de cenizas, por lo que ha reiterado continuamente en sus reuniones y en sus comunicados la importancia de cumplir las medidas de seguridad hasta que se declare el fin de la emergencia por la erupción del volcán.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento