Evergrande, la caída de un gigante inmobiliario que China debe frenar: ¿afectará a la economía española?

El gigante chino Evergrande atraviesa una situación económica complicada.
El gigante chino Evergrande atraviesa una situación económica complicada.
Carlos Gámez
El gigante chino Evergrande atraviesa una situación económica complicada.
CARLOS GÁMEZ

La crisis de Evergrande, la principal promotora inmobiliaria de China, amenaza con dar un importante revés económico al país asiático si no consigue hacer frente a los pagos millonarios de unos 110 millones de euros (este jueves tiene abonar 71 millones) que debe afrontar entre esta semana y la siguiente. 

Se trata del abono de unos intereses generados por los préstamos que ha ido pidiendo a diferentes entidades bancarias y de crédito para  su ambiciosa expansión. En total, la empresa acumula deudas oficialmente por valor de más de 250.000 millones de euros, lo que supone, por ejemplo, más del 80% del Producto Interior Bruto (PIB) de España. 

Todos los analistas coinciden en que la compañía no tiene liquidez en estos momentos para afrontar estas obligaciones y los mercados miran con inquietud al Gobierno de Pekín esperando que intervenga, evitando así poner en riesgo la estabilidad del sistema bancario y la quiebra de muchas empresas locales que trabajan con Evergrande. 

¿Cómo ha llegado la constructora a la suspensión de pagos?

Muchos se preguntan cómo este gigante inmobiliario ha llegado a esta preocupante situación de suspensión de pagos. El motivo es simple: se ha endeudado tanto que los ingresos que genera actualmente no son suficientes para devolver el dinero y los intereses de los que ha pedido prestado. 

Carlos Balado, profesor de OBS Business School y director general de la consultora financiera. Eurocofin, lo explica así: "La razón principal es que la economía china está en una fase de crecimiento continuado debido al alza del consumo que las autoridades han ido propiciando. Muchas constructoras han puesto en marcha un proceso de crecimiento acelerado. Pero no crecen con una base de capital propio sino con endeudamiento. Y cuando a ese endeudamiento no se le pone fin, se crea una deuda que llega un momento en el que si no tienes ingresos no lo puedes pagar. Eso le ha ocurrido a Evergrande. La actual deuda de la compañía no se puede afrontar con los ingresos de las ventas de las viviendas".

La actual deuda de la compañía no se puede afrontar con los ingresos de las ventas de las viviendas"

"Es muy difícil que el Gobierno chino deje caer a Evergrande"

Ahora mismo, existen dos escenarios posibles de salvación para la empresa: que los acreedores asuman las pérdidas, hagan una quita (renunciar a una parte de la deuda) y amplíen los plazos para los pagos; o que el Estado intervenga para salvar una entidad que cuenta con 200.000 empleados y genera indirectamente otros 3,8 millones de trabajos. 

Esta última es la más razonable para la mayoría de los expertos por los efectos negativos que tendría en la economía de Pekín. "Es muy difícil que el Gobierno chino deje caer a Evergrande porque el impacto que tendría sobre su economía sería muy fuerte", señala Alfredo Arahuetes, profesor de Economía de Comillas ICADE, quien insiste en que China debe frenar la caída de la constructora para "evitar grandes cataclismos" domésticos. 

Arahuetes sostiene que pese a la gravedad de la situación esto no se puede comparar con lo que ocurrió con la compañía financiera estadounidense Lehman Brothers, que sufrió la mayor quiebra en la historia de Estados Unidos y aceleró la crisis financiera mundial de 2008: "Si se produjese la caída de Evergrande los efectos serían mucho menos graves que en el caso de Lehman Brothers. Lo que tiene la empresa es una deuda grande pero tiene activos para respaldar la deuda aunque hayan caído de valor y por tanto en este momento esté en suspensión de pagos. Pero no son activos tóxicos como tenía Lehman y en cantidades mucho menores. No son comparables". 

Si se produjese la caída de Evergrande los efectos serían mucho menos graves que en el caso de Lehman Brother"

¿Afectará esta crisis a la economía española?

A la espera de que el Gobierno chino tome o no cartas en el asunto, desde España se observa la delicada situación de Evergrande con relativa tranquilidad, ya que con casi toda seguridad las repercusiones en nuestro país de una hipotética caída de la compañía serían menores. 

"En España el impacto será limitado. Es más un problema macro y de mercados financieros, de si se invierte en China ahora o no que el impacto real que tendrá en nuestra economía", asegura Carlos Balado, para el que la caída de Evergrande puede hacer que los inversores pongan la mirada en los países europeos.  

"La deuda de Evergrande es con 120 bancos, la mayoría chinos, pero no españoles. Además debe a proveedores y ahí también hay una cantidad muy notable de empresas chinas. Y no olvidemos que todos los años, la empresa contrata a no menos de cuatro millones de personas para trabajar. Luego el primer impacto lo sufre la economía china", sentencia Alfredo Arahuetes, que habla de "impacto indirecto" en España, sobre todo en lo que se refiere a las exportaciones. 

"China reduciría su ritmo de crecimiento. Y esa reducción ya sí afectaría a la economía mundial. Eso a lo mejor puede reducir un 0,2% el crecimiento de la economía española. España sufriría las consecuencias que eso tiene para el funcionamiento de economía mundial pero serían menores", concluye el economista de de Comillas ICADE.

Más de 1.300 proyectos en marcha... y un equipo de fútbol propio

Evergrande tiene en estos momentos en marcha 1.300 proyectos en más de 250 ciudades. Fundada en 1996 por el empresario Xu Jiayin, la actividad de la empresa esté centrada en los inmuebles, aunque poco a poco ha ido sumando otros negocios técnologícos y en el sector de la alimentación. La empresa es la accionista mayoritaria incluso de un equipo de futbol, el Guangzhou Evergrande, campeón de la liga china en 2019. 

El valor en bolsa de Evergrande se ha desplomado más de un 40% en el último mes y más de un 80% desde que comenzó el año. Este jueves, la sociedad de inversión especializada en propiedades Chinese Estates, uno de los principales accionistas del gigante inmobiliario, anunció su intención de vender su participación en la empresa (5,66%), lo que ha provocado que Evergrande se haya disparado un 18,5% en bolsa.

Rodrigo Rato, el día de la salida de Bankia a Bolsa.
Rodrigo Rato, el día de la salida de Bankia a Bolsa.
EUROPA PRESS

Otras grandes empresas fallidas: de Lehman Brothers a Bankia

-Lehman Brother. La multinacional de servicios financieros fundada en Estados Unidos en 1850 por los hijos de un comerciante de ganado alemán, se desplomó con la crisis de las hipotecas subprime (créditos concedidos para la adquisición de vivienda a personas que no podían pagar) que le llevó a la quiebra en 2008 y que hizo tambalear la economía mundial. Empleaba a 29.000 personas en todo el planeta y ha sido la mayor quiebra de la historia. La empresa se declaró en bancarrota el 15 de septiembre de 2008. Tenía 639.000 millones en activos y 613.000 millones en deudas. Al día siguiente, el grupo británico Barclays se hacía con su negocio por 2.000 millones.

-Fannie Mae y Freddie Mac. Estas empresas son las responsables de la mitad las hipotecas que se contratan en los Estados Unidos. La crisis de las subprime en 2008 obligó a la Casa Blanca a su rescate. El Ejecutivo estadounidense inyectó a ambas entidades 170.000 millones de euros para evitar el colapso total del sistema hipotecario. Desde entonces, las compañías están bajo el control de la administración norteamericana. Tanto bajo el mandato de Barack Obama como con Donald Trump, EE UU ha intentado venderlas sin éxito. 

-Banesto. Bajo la presidencia de Mario Conde a finales de los años 80, la entidad se había propuesto superar al Santander como primera entidad bancaria española. Esta ambición desmesurada por crecer y crecer hizo que el banco concediese préstamos sin ningún criterio que resultaron ser morosos durante años y maquillase luego las cuentas. El 28 de diciembre de 1993, el Banco de España intervino la entidad con un agujero contable de 4.096 millones de euros y miles de documentos que se habían ocultado a la inspección del supervisor bancario. El Gobierno de Felipe González intervino y logró salvar los ahorros de los clientes tras el desembolso de 600 millones de euros. El Banco Santander adquirió Banesto al año siguiente. 

-Bankia. El Estado español invirtió más de 24.000 millones de euros en salvar Bankia entre 2012 y 2013. El Gobierno de Mariano Rajoy inyectó esta cantidad para evitar la quiebra de la entidad financiera con dinero solicitado a la Unión Europea. Dejar caer la entidad también habría supuesto la extinción de 21.000 puestos de trabajo, con el impacto directo e indirecto que esto habría tenido en la economía. Bankia, el resultado de la fusión de Caja Madrid con otras seis cajas, entre ellas Bancaja, tenía una elevada exposición a los activos tóxicos del ladrillo y su salida a bolsa en julio de 2011 acabó por provocar el rescate de la entidad. Las acciones de la entidad cotizaron inicialmente a 3,75 euros el título. En marzo de 2013, la acción pasó a rondar los 0.15 euros, lo que supone una pérdida del 96%.

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