Íñigo Onieva, novio de Tamara Falcó, se plantea recurrir a los tribunales

Tamara Falcó con su novio, Íñigo Onieva.
Tamara Falcó con su novio, Íñigo Onieva.
GTRES
Tamara Falcó no ha dudado en huir a la carrera por las calles de la capital para evitar las preguntas sobre su relación.
Europa Press

Fue hace unos días cuando saltó la noticia. Tamara Falcó había decidido escribir el punto final a su relación con Íñigo Onieva después de que él se hubiera besado apasionadamente con una escultural joven en una fiesta. Delante de todo el mundo, sin importarle las miradas ajenas. 

Una información de dudosa credibilidad que, acostumbrada a reescribir la realidad, Tamara ha negado tajantemente compartiendo imágenes de ese mundo idílico en el que se funde en un beso aparentemente espontáneo con su novio. Desmiente así que lo suyo haga aguas a pesar de la contundencia de quien sostiene que Íñigo se dejó llevar por las curvas peligrosas de la venezolana.

Me explican que, tras la difusión de la información, Onieva no solo negó la mayor a su novia, sino que le ha transmitido su interés en llevar a los tribunales a los responsables del runrún. Un gesto con el que pretende que Tamara tenga la total confianza de que ni la ha engañado ni tiene intención de hacerlo.

Por su parte, la hija de Isabel Preysler se cargó de paciencia para responder al torbellino de llamadas que recibió el fin de semana. No cambió de versión en ninguna de las escuetas conversaciones que mantuvo con los compañeros a los que decidió atender. Negó vehemente la cacareada deslealtad y rio a mandíbula batiente cuando fue preguntada por la supuesta crisis por la que atraviesa. 

Con un divertido "no sé de qué me hablas" tiró balones fuera al tiempo en que quiso aclarar que nada hay de cierto en eso de que lloró a mares en un hotel al que acudió para hacerse unas fotografías. La realidad es que ha sido nombrada imagen del hotel Ritz de Madrid y en ese enclave realizó un reportaje para una conocida revista de moda.

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