Ginkgo biloba, el ingrediente milagro imposible de pronunciar

El gingko biloba es un potente antioxidante que protege frente a las agresiones externas.
El gingko biloba ayuda a lucha contra los radicales libres.
PEXELS

El mundo de la cosmética está en constante expansión gracias el desarrollo de nuevos ingredientes y el aprovechamiento de los beneficios que nos ofrecen muchos elementos naturales, hacen que este sector esté en pleno auge.

Ahora mismo, la cosmética natural está muy en boga, apostando por activos de origen natural y que respeten el medio ambiente. Buscamos aquellos ingredientes cuyas propiedades sabemos que son ideales para nuestra piel, entre ellos, el ginkgo biloba.

Este ingrediente tan difícil de pronunciar viene de un árbol con el mismo nombre originario de Asia. Se trata de una especie tan antigua, que es considerada como un fósil viviente.

Aunque durante siglos fue usado en la medicina tradicional, no ha sido hasta hace relativamente poco que se han descubierto sus propiedades sobre la piel, en concreto en la de nuestro rostro.

Este ingrediente actúa como un potente antioxidante, protegiendo las células frente a las agresiones externas y al deterioro diario que acaba provocando el envejecimiento cutáneo. “Es ideal para tratar pieles estresadas o castigadas por el paso del tiempo, por eso se suele emplear como antienvejecimiento prematuro, gracias a su efecto tonificante, descongestivo y antiinflamatorio. Aporta firmeza y turgencia a la piel”, señala María González, farmacéutica y skin advisor de la firma Ami Iyök. 

Además, incrementa la dilatación de los vasos sanguíneos y estimula el flujo de la sangre, haciendo que llegue más oxígeno y nutrientes a la piel y de esta forma se desintoxique mejor y luzca más sana y bonita. También, su alto contenido en flavonoides mejora la circulación.

Otro de sus grandes beneficios es que estimula el drenaje linfático, descongestionando y reduciendo la apariencia de las bolsas hinchadas. Además, sus propiedades calmantes y antiinflamatorias derivadas de los flavonoides ayudan con las rojeces y el acné.

Aunque en la cosmética occidental es difícil de encontrar, la cosmética coreana tiene infinidad de productos con este ingrediente, ya que son grandes admiradores de sus grandes propiedades en la piel.

Tal y como remarca María González, combinarlo con distintos ingredientes puede resultar muy beneficioso, como con el hamamelis o el hibiscus. "El Hamamelis es un potente astringente: los taninos son astringentes naturales muy potentes y gracias a ellos, aplicando esta planta en la piel, lograremos cerrar los poros abiertos y evitar los puntos negros y la aparición de otras impurezas. Además tiene una potente acción antiinflamatoria, por lo que es ideal para calmar y aliviar las pieles reactivas o con rosácea”, comenta. 

El hibiscus, por su parte, "inhibe la degradación de la elastina favoreciendo la elasticidad de la piel, por lo que retrasa su envejecimiento prematuro”, concluye.

El tónico ultra-hidratante Hibistonic de Ami Iyök cuenta con este potente ingrediente en su composición, en la que también cabe destacar el hamamelis y el hibiscus, entre otros ingredientes. Este tónico, testado dermatológicamente para pieles sensibles, aporta a la piel un efecto astringente, antiséptico, antiinflamatorio y mantiene el equilibrio interno de las células. Los altos niveles de antioxidantes que proporciona la combinación del hamamelis y el ginkgo biloba, ayudan a disminuir los efectos negativos de los radicales libres sobre la piel.

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