La Fiscalía pide seis años de prisión para un hombre que desposeyó a su tío de un patrimonio de 444.384 euros

Archivo - Entrada a la Audiencia Provincial de Madrid.
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Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

La Fiscalía Provincial de Madrid solicita seis años de prisión para un hombre que fingió un acercamiento afectivo a su tío cuando, en realidad, el interés que subyacía “era el de desposeerle de todos sus bienes”. El representante del Ministerio Público, que le imputa un delito continuado de falsedad en documento mercantil, eleva a 444. 383, 91 euros la cantidad de dinero de la que desposeyó a su familiar, “quien, física y mentalmente impedido, permaneció ajeno a la dilapidación de su patrimonio”. El juicio por estos hechos comienza este martes.

El escrito de acusación señala que el acusado era sobrino de R.P.P., de más de noventa años de edad, que sufre la enfermedad de Parkinson desde 2010. Cuatro años más tarde fue ingresado en una residencia geriátrica, pero con anterioridad, en 2012, ya había sufrido un infarto cerebral de naturaleza isquémica. Sin embargo, en 2011 había concedido un poder notarial a su hermana, “una persona de su máxima confianza”.

El acusado, valiéndose de la relación de parentesco con su tío y, como era conocedor de su “nutrida“ cartera de valores y patrimonio del anciano, “fingió” un acercamiento afectivo a él “cuando el interés que en realidad subyacía era el de desposeerle de todos sus bienes”. Así, en 2008 fijó sendas reuniones con la directora de la sucursal de la entidad bancaria donde tenía domiciliadas sus cuentas corrientes para solicitar “prebendas” de cara a llevar a la sucursal la “suculenta” cartera de valores de su familiar.

A continuación, abrió en nombre de su tío una cuenta bancaria y en su ausencia trasladó a la sucursal el contrato básico de Operaciones y Servicios donde solicitaba la apertura de la cuenta corriente siendo el titular su familiar, pero sin saberlo. Fue entonces cuando el acusado estampó una rúbrica falsa en el documento, que guardaba gran parecido a la del titular de la cuenta, e interesó la “retención de la correspondencia”.

El siguiente pasó consistió en presentar en la entidad una cartulina de apoderamiento, según la cual, el anciano apoderaba a su sobrino para que en su nombre pudiera dar todo tipo de órdenes de cargo y retirada de efectivo.

Una vez apoderado, el acusado solicitó de la entidad las claves para operar online a través de la web, “de las que se apropió subrepticiamente”. De esta forma fue como desde junio de 2009 hasta noviembre de 2014 el acusado realizó un total de 36 transferencias tanto a su favor como a favor de la sociedad de la que era administrador, Moyano y Ardiz S.L, que ascendieron a la cantidad de 444.383,91 euros, “de los que se desposeyó al titular de la cuenta, quien, física y mentalmente impedido, permaneció ajeno a la dilapidación de su patrimonio”.

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