¡No renuncies al postre! Transfórmalo en una versión 'fit' con estos trucos

GALLETA
Hasta los bizcochos tienen su versión 'fit'.
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Los dulces y los postres son los primeros en desaparecer de una dieta sana, ¿verdad? Pues no, en realidad se puede seguir comiendo de manera saludable sin tener que desterrar bizcochos y pasteles del menú. La manera de encontrar este equilibrio se encuentra, como siempre, en la lógica y el sentido del común pero también en seguir unos trucos culinarios para que las recetas pasen de 'cheat' a 'fit' en un periquete. 

Continuando con este argumento, el primer truco que se puede aplicar a la repostería casera para poder comer dulce sin sentir remordimientos es pesar. Tan sencillo como contar con una báscula y pesar todos los ingredientes en seco, después pesar el resultado final y calcular la cantidad de carbohidratos, proteínas y grasas que hay en la preparación. Así, se podrá calcular cuántos macronutrientes se ingieren con cada porción para no pasarse en el balance calórico diario. 

Esta primera opción (que también puede ser la más tediosa por el tiempo que hay que dedicar a los cálculos) puede obviarse si no se están contando las calorías de manera diaria. En este caso, lo mejor es optar por preparaciones más saludables y por sustituir unos ingredientes por otros. Estos son algunos ejemplos:

  • Usar versiones light. En vez de, por ejemplo, apostar por el queso crema entero, se puede usar la versión 0%. 
  • ​El yogur. Hay opciones igualmente 0%, aunque si por ejemplo se quiere realizar una preparación algo más proteica se puede usar quark o queso batido. 
  • ​La mantequilla. Los ingredientes que se usan para aportar grasas tienen difícil sustitución, por lo que se puede apostar por versiones más saludables como el ghee o con menos monto calórico como el mascarpone. Para los más atrevidos, la mantequilla puede cambiarse por puré de lentejas o de almendras (ojo, esta opción tiene grasas igualmente).
  • ​La harina. Hay una gran gama de opciones de harinas saludables que no impiden su uso en cocina, aunque es uno de los ingredientes que aumenta la cantidad de hidratos de un bizcocho. También puede sustituirse una parte de la harina de la receta por proteínas en polvo: esto le dará un toque proteico al plato y, además, se puede elegir un sabor que combine. 
  • ​El azúcar. Este ingrediente también cuenta con grandes sustitutos, como los dátiles, los plátanos... En incluso puede obviarse, depende del paladar del consumidor. En lo que se refiere a las cantidades, habrá que tener en cuenta la consistencia final de la masa. 

En muchas preparaciones, la sustitución de unos ingredientes por otros supone (sobre todo al principio) un proceso de ensayo y error que puede provocar que la primera vez el resultado quizás no sea del todo el esperado. No hay que agobiarse, al final se trata de experimentar entre fogones. 

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