El ocio nocturno llegará también con nuevos hábitos

Viviena, dueña de la sala Republik de Madrid
Viviena, dueña de la sala Republik de Madrid
Jorge París | Jorge Paris

El pasado 2 de mayo, primer día en el que se podía salir a pasear después de un mes y medio de encierro total, en el número 6 de la calle Puebla, en el distrito Centro de Madrid, se armó una pequeña fila de cuatro o cinco personas. No había nada funcionando, pero simularon esperar a que la discoteca Republik abriera. Se hicieron una foto y se la enviaron a Viviana, dueña del lugar. Para ella, es un pequeño ejemplo de que la gente tiene ganas de volver a salir por la noche. Y es que, mientras que la mayoría de sectores, aunque a paso lento, comienzan a reactivarse, el ocio nocturno está condenado a esperar hasta el final.

"Fuimos los primeros en cerrar y vamos a ser los últimos en abri", recuerda Viviana, que rememora el viaje del Gobierno sobre las discotecas. En un principio, la previsión era que salas de conciertos, pubs y similares pudieran reabrir, con un tercio de su aforo, en la fase 3, aunque una orden publicada hace días en el Boletín Oficial del Estado (BOE) retrasaba sine die esa decisión y la trasladaba a las comunidades autónomas. Finalmente, hace unos días el Ejecutivo de Pedro Sánchez escuchó las peticiones del sector y les permitió abrir como habían pensado en un principio. Eso sí, sin pista de baile.

Menos mal, dicen algunos hosteleros, que ellos ya estaban preparándose al margen de las previsiones. Viviana, por ejemplo, ya ha diseñado el plan de trabajo y ha comprado las viseras que les dará a los clientes cuando entren a la discoteca. Antes de nada, eso sí, se les tomará la temperatura y se desinfectarán sus zapatillas, su móvil y sus llaves. 

También se les dará una mascarilla de usar y tirar, pero, como ella misma reconoce, será difícil que se las dejen puestas cuando estén bebiéndose una copa y ahí es donde entrarán en juego las viseras, que se lavarán al finalizar cada uso. Diferenciará de igual forma los flujos de entrada y salida y se pedirá el nombre y el teléfono a todos los asistentes, con el fin de que sea más fácil identificarles si hubiera un posible rebrote. "Tengo fe en que va a funcionar, no somos el foco de infección que nos quieren hacer creer", explica esperanzada.

Todas estas medidas están contempladas en dos protocolos firmados por el Instituto para la Calidad Turística Española y por el Ministerio de Sanidad, en los que ha colaborado activamente la Federación Nacional de Empresarios de Ocio y Espectáculos, España de Noche. En ambos hay otras órdenes que versan sobre la necesidad de multiplicar la limpieza del local, definir su capacidad y ejecutarla.

Fomentar el pago con tarjeta

Por ejemplo, estas guías piden fomentar el pago con tarjeta por medios electrónicos, la instalación de dispensadores de gel hidroalcohólico en todo el local, el ajuste de los sistemas de climatización para aumentar el número de renovaciones por horas, que el local tenga una temperatura de entre 23 y 26 grados o que se establezcan mamparas para los clientes que pidan en barra.

Asimismo, también recomiendan la utilización de vasos de plástico y no de cristal, al igual que el uso de pajitas ecológicas, la eliminación de los pomos de las puertas de los baños o señalizar la pista de baile con cuadrículas. En la cabina del DJ solo podrá haber una persona, que tendrá que tener un camerino adecuado y traerse su maquillaje, en caso de utilizarlo.

Además, la guía asegura que, durante el período de transición y hasta alcanzar la plena normalidad de nuevo, "sería conveniente" que las discotecas pudieran tener terrazas. La Comunidad de Madrid ha posibilitado esto con una orden en la que la Consejería de Justicia, Interior y Víctimas flexibiliza las medidas para ello. No obstante, Dionisio Lara, presidente de Noche Madrid, la asociación mayoritaria de hosteleros nocturnos de la región, denuncia que el Ayuntamiento no está colaborando tanto como le gustaría. 

Según expone, para que un local nocturno ponga una terraza ahora mismo hacen falta dos informes, el medioambiental y el de movilidad, lo que "demora muchísimo los trámites". "Igual te dicen que sí puedes tener terraza en noviembre, cuando ya no sea temporada", expone.

Igual te dicen que sí puedes tener terraza en noviembre, cuando ya no sea temporada"

Por eso, solicita que valga una declaración responsable para instalar una terraza, "y que luego ya se inspeccione y se multe, si es necesario".

Su principal argumento es que el sector debe reactivarse ya, porque lo está pasando muy mal: "La situación es agónica". A su juicio, está en juego el cierre de un tercio de los 2.500 locales de ocio nocturno que hay en Madrid.

"Igual que ha habido temporadas en las que daba igual un euro arriba o un euro abajo, ahora vender un euro significa mucho, porque es la posibilidad de que con una pequeña caja el empresario pueda aguantar", sostiene. Preguntado por si son el sector en el que más fácilmente se puede dar un rebrote de coronavirus, Lara explica que eso puede pasar "en una discoteca, en un restaurante o en un gimnasio". En su defensa, declara que la noche «convivirá con el virus», como el resto de sectores, e intentará sobrevivirlo.

Solo un DJ y vasos de plástico

-Las copas, con tarjeta. Los clientes podrán seguir utilizando el efectivo para pagar sus consumiciones, pero los hosteleros deberán fomentar los pagos por medios electrónicos, "preferiblemente contactless", y desinfectar la TPV tras cada uso.

-Dispensadores de gel. Los empresarios tendrán que acometer la instalación de dispensadores de gel hidroalcohólico en todos los puntos del local: acceso, guardarropa, barras y aseos.

-Aire acondicionado, pero limpio. Los sistemas de climatización y de extracción de aire deberán aumentar el número de renovaciones por hora para que el aire esté más limpio y para evitar, en la medida de lo posible, la recirculación del aire.

-Vasos de plástico. Pese a que son más contaminantes, los hosteleros deberán optar por el uso de vasos desechables, en vez de por los clásicos de cristal. En caso de utilizarlos, deberán desinfectarlos al menos a 80 grados.

-Un acceso al ralentí. En la puerta se deberán instalar mamparas que aseguren la protección de los taquilleros. Además, el portero deberá controlar que en la cola se respete la distancia interpersonal de dos metros y que no entren todos los clientes a la vez, sino que se haga de manera escalonada para respetar los procesos de seguridad.

-Bolsas en vez de perchas para la ropa. El servicio de ropero podrá seguir prestándose, pero de otra manera. Las prendas de los clientes se deberán proteger con fundas desechables o en bolsas, siendo el cliente quien deposite sus pertenencias.

-Aseos limitados y con control de accesos. Los aseos deberán tener definida su capacidad máxima y se insta a que se potencie la figura del controlador de aforos. Es decir, que haya una persona exclusivamente dedicada a limpiar el baño y a controlar que se cumplan las medidas de seguridad necesarias.

-Un solo dj en cabina. En la cabina del DJ solo podrá haber una persona, al ser imposible guardar la distancia necesaria.

"No va a haber un sitio más seguro que una discoteca"

A Viviana le contrarió la primera vez que vio su discoteca vacía por la crisis del coronavirus. No obstante, enseguida se puso a trabajar: compró todo lo necesario para la ‘nueva normalidad’, en la que, dice, no subirá los precios porque sería "injusto". "Hemos tenido temporadas de hacer mucho dinero, sería injusto que ahora subiéramos los precios", expone. También sacará del ERTE a sus trabajadores y contratará nuevos para hacer de su local un sitio seguro contra la Covid-19 donde se pueda bailar de nuevo.

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