Entrevista | Juan Espadas: "Vamos a desplegar un ambicioso plan para ganar más espacio para el peatón y el ciclista"

Juan Espadas, alcalde de Sevilla.
Juan Espadas, alcalde de Sevilla.
FERNANDO RUSO

Sevilla se convirtió el pasado 25 de mayo en la ciudad más grande de España en entrar en la fase 2 de la desescalada sanitaria. Y, previsiblemente, seguirá siendo la capital más grande del país en avanzar el próximo lunes hasta la fase 3. Su alcalde, el socialista Juan Espadas, repasa con 20minutos la gestión de esta crisis y pone sobre la mesa sus planes inmediatos para reactivar la ciudad económica y socialmente.

¿Cómo valora la actitud de los sevillanos en esta pandemia?

Creo que en general, nos hemos situado como una población que está cumpliendo bastante bien las normas. Más allá de sucesos puntuales en relación con la hostelería o alguna concentración de personas, en términos generales habría que dar un notable alto al cumplimiento general de las medidas del confinamiento.

¿Y en la desescalada?

Ahora mismo la mayor tensión se ha producido en los últimos días con la puesta en marcha, muy tímida, muy poco a poco y con muchas limitaciones de aforo, de la hostelería. Hemos tenido que ir equilibrando la búsqueda de fórmulas de flexibilidad donde fuera posible, que no lo ha sido en todos los casos, para que ganasen algo de espacio en los veladores. Y luego el cumplimiento de las normas sanitarias, cuando en la fase 2 entró la posibilidad de utilizar el interior de los establecimientos. Hemos acordado un protocolo con la Asociación de Hostelería que esta pasada semana ha estado funcionando muy bien. Y nos hemos encontrado muy pocas situaciones de inspección y sanción. Evidentemente, sí estamos siendo contundentes donde hay un incumplimiento claro y constatado de las medidas sanitarias porque con el tema de la salud no se juega. Se puede cumplir perfectamente, sabiendo que tiene muchos inconvenientes y que no genera los ingresos que el establecimiento necesitaría para que le rentara estar funcionando. Pero se tiene que cumplir. Ahora mismo, la seguridad es lo más importante y la tenemos que preservar.

¿Entiende las quejas de los hosteleros respecto a lo que ellos llaman exceso de inspecciones?

Eso fue más al principio, la primera semana. Esta segunda semana ha funcionado de una manera más respetuosa por parte de los hosteleros en el cumplimiento de las medidas. Y, de alguna manera, desde la Policía Local se les dio mayor responsabilidad para que ellos ejercieran su capacidad de autocontrol sobre el sector. Y están cumpliendo bien. Solo han sido cuestiones y establecimientos puntuales los que, incluso habiendo tenido conocimiento del protocolo, hayan podido incumplir. Y ahí sí se ha sancionado. Pero insisto, son casos muy puntuales para el número de establecimientos que hay en una ciudad como Sevilla.

También el botellón en algunas zonas está suponiendo un problema. ¿Se está controlando de alguna manera específica?

Sí, efectivamente, y se juntan en este caso dos cuestiones. Por un lado, que los jóvenes son los últimos que han salido. Salieron los niños, salieron los mayores y luego ellos, los últimos. Y que, además, tienen una oferta de hostelería muy reducida. Como en todas las ciudades españoles, la búsqueda del velador está cara y no hay tanto sitio para sentarse. Y esto, al final, hace que los chavales busquen sus propios medios. De alguna manera, se ha unido todo: las ganas de salir, el tiempo, la falta de oferta de veladores… Yo espero que con la apertura mayor de veladores al 75% y la apertura de un mayor volumen de establecimientos, tengamos una reducción del botellón. Pero lo que tenemos claro es que la Policía va a actuar, ya lo ha hecho y seguirá actuando, porque no podemos admitir concentraciones grandes y, por supuesto, que no se guarden las distancias.

"Daría a los sevillanos un notable alto al cumplimiento general de las medidas durante el confinamiento"

Todo apunta a que Sevilla pasará a la Fase 3 el próximo lunes. ¿Confía en la Junta para gestionar esta última etapa de la desescalada?

La Junta ha sido de querer ir más rápido respecto a los criterios del Gobierno de España. Yo lo que espero es que sigan con el mismo nivel de equilibrio entre la prudencia y la reactivación económica. No podemos bajar la guardia. De todas formas, nosotros hemos planteado a la Junta que en esta fase final de la desescalada constituya un comité técnico de seguimiento de protocolos sanitarios, no ya solo para esta fase 3, también para los próximos meses, de manera que la organización de todos los servicios de Atención Primaria, del control y de la actuación preventiva y seguimiento epidemiológico en la ciudad, lo pueda hacer de la mano del Ayuntamiento. Nosotros brindamos nuestra disponibilidad para que la Delegación de Salud del Ayuntamiento y la Consejería de Salud de la Junta trabajen codo con codo para llevar de la mano este proceso.

¿Y han recibido respuesta a esta propuesta?

Lo planteé en la reunión que tuvo el presidente de la Junta con los ocho alcaldes de capitales y todavía no he recibido el visto bueno definitivo. Pero me voy a dirigir al consejero de Salud porque, de hecho, fue una de las medidas que acordamos todos los grupos políticos municipales en el acuerdo social y sanitario alcanzado el pasado viernes. Por tanto, tengo el respaldo de todos los grupos y vamos a trasladárselo al consejero de Salud. Y le pediré una reunión en los próximos días para explicarle nuestra opinión al respecto y cómo podemos colaborar.

Juan Espadas, alcalde de Sevilla.
Juan Espadas, alcalde de Sevilla.
FERNANDO RUSO

El nivel de crispación en el Congreso está siendo sorprendentemente elevado. ¿Qué grado de colaboración ha encontrado usted en la oposición?

La firma de un acuerdo municipal el viernes contrasta con esa dinámica de confrontación terrorífica que estamos viendo en el panorama nacional. Y también un poco con la cerrazón en el Parlamento de Andalucía por parte del Gobierno de introducir elementos con la oposición, fundamentalmente con el PSOE y Adelante, que permitan avanzar en una dinámica más de acuerdo que de confrontación. Yo no me puedo quejar. En el Ayuntamiento de Sevilla, todos los grupos políticos, con excepción de Vox, firmamos el otro día un primer acuerdo de base social, de medidas de emergencia muy importante y dimos un mensaje a la ciudadanía de que estamos aquí para entendernos. De que en lo principal no hay diferencias profundas. Y ese mensaje nos tiene que servir también para darnos más confianza y más fuerza para seguir alcanzando acuerdos en materia económica, de inversión o de otro tipo. Así que, por nuestra parte, estoy satisfecho del trabajo más allá de la crítica lógica de algún grupo, básicamente del PP, que es quien a veces entra puntualmente en dinámicas de confrontación más destructivas o de estrategia política. Pero son puntuales, dentro de un ámbito de crítica política que ellos prefieren ejercer a veces con formas que, a mi juicio, no son las mejores, pero que las puedo entender desde la lógica política de Gobierno-oposición. Siempre son respetuosas y en este sentido se puede avanzar. Y desde luego, lo que sí quiero es hacer un llamamiento claro, y quiero decirlo porque si no no sería honesto por mi parte, a la colaboración que están prestando tanto Ciudadanos como Adelante Sevilla. Desde el principio, trabajando claramente con el Gobierno. No significa diciéndole que sí a todo lo que diga el Gobierno, sino trabajando con él y siendo muy propositivos y entendiendo que esto a veces tiene dificultades operativas y ejecutivas para nosotros. Pero en general, ya le digo, todos los firmantes el otro día (PSOE, PP, Cs y Adelante Sevilla) creo que dimos un buen gesto de lo que significa el valor y la importancia del acuerdo.

¿Cuáles son las claves principales de ese acuerdo alcanzado en la Comisión de Reactivación y, por tanto, las claves de la recuperación de Sevilla?

Juan Espadas, alcalde de Sevilla

juan espadas

  • Licenciado en Derecho, Espadas logró el bastón de mando del Ayuntamiento de Sevilla en 2015 y revalidó su cargo en mayo del pasado año. Antes, desempeñó varios cargos en la Junta de Andalucía, donde llegó a ser consejero de Vivienda y Ordenación del Territorio.

Es un primer acuerdo con un fondo de control sanitario y social de la situación. Y espero que venga ahora un segundo acuerdo en el que vamos a trabajar con los agentes sociales y económicos en materia de economía y empleo. Medidas concretas para sectores económicos muy concretos, los más afectados. Pero este primero, el sanitario y social, tiene un punto clave en el que probablemente somos vanguardia, que es cómo un Ayuntamiento grande como el de Sevilla debe coordinar protocolos sanitarios con la comunidad autónoma, que al final es la responsable de la sanidad pública andaluza, en todo lo que sea el seguimiento, la prevención y evitar que una situación de contagio o de un rebrote en un momento determinado, verano u otoño, nos generara una nueva situación de crisis. En ese sentido, establecemos una serie de propuestas, que tenemos que trabajar en esa comisión técnica con Salud, pero que son muy positivas. Aparte, en lo social le destacaría lecciones de esta crisis. Por ejemplo, no podemos bajar la guardia respecto a las necesidades de ayuda alimentaria. Ahora tenemos la Renta Mínima de Inserción como un elemento fundamental que nos permite respirar un poco en una tarea que prácticamente hemos asumido los ayuntamientos en solitario. Nosotros hemos triplicado el gasto social en ayuda alimentaria y lo hemos hecho a pulmón prácticamente, con alguna ayuda pequeña por parte de la Administración del Estado. Y luego todo el tema de los colectivos más vulnerables, personas sin hogar, atención a mayores y ayuda a domicilio, el tema de los menores este verano…

¿Garantiza entonces que nadie se va a quedar atrás en la recuperación?

Sin duda. El escudo social que este Ayuntamiento se autoimpuso para Sevilla el viernes pasado en un acuerdo político prácticamente de unanimidad, creo que tiene que dar tranquilidad a los sevillanos de que no va a quedar nadie atrás. Y unido a la medida del Gobierno de España de la Renta Mínima de Inserción, nos da ahora mismo una situación de dar tranquilidad, sin perjuicio de que el objetivo básico es la reactivación económica y el empleo.

"Los grupos municipales dimos con nuestro acuerdo un mensaje de que estamos aquí para entendernos"

Usted ha hablado de un cambio en el modelo productivo. ¿Cómo se efectuará ese cambio?

Son los temas pendientes que tenía el área metropolitana de Sevilla y ahora vuelven a salir a la palestra de manera más acentuada. Necesitamos, en primer lugar, un acuerdo de alcance metropolitano, entre la capital y los ayuntamientos que tienen suelo industrial, para coordinar mejor nuestras estrategias de implantación de industria en el área. Esto es capital. Necesitamos que la innovación tecnológica y la industria aumenten su aportación al PIB en la economía local. Porque no podemos ser tan dependientes del sector servicios, del turismo. Tenemos que equilibrar con más proyectos industriales y tecnológicos esta área. Y para eso, tenemos que trabajar en que esta ciudad y su ámbito metropolitano sean atractivos a la inversión productiva. Eso significa no estar sentado esperando que venga alguien a invertir, sino ir a buscar a esos posibles inversores. Así lo hemos hecho, hemos desbloqueado muchos proyectos que sin duda atraerán, espero, inversión. Estamos confirmando que esos potenciales inversores mantengan sus planes, que no los modifiquen por la crisis. E insisto, tenemos que trabajar por mejorar nuestra capacidad de albergar nuevos proyectos industriales, de la industria del siglo XXI, la industria verde o la industria que va ligada a nuevos yacimientos de empleo.

¿Qué lugar ocupará el turismo en ese nuevo modelo?

Sin duda, uno muy importante. De hecho, hasta que otros sectores no vayan ganando peso, nosotros no vamos a renunciar en ningún caso al turismo, porque sería renunciar a nuestra historia. Sevilla es una ciudad muy atractiva, después de Madrid o Barcelona, es claramente un destino turístico de primer nivel, no solo a escala nacional, sino también internacional y, por tanto, nosotros no vamos a renunciar a que Sevilla sea un destino turístico por antonomasia, fuerte, con grandes proyectos, tanto de hoteles como de ciudad cultural, ciudad vanguardista, ciudad con tradiciones… Eso es sagrado, es intocable. Pero es verdad que es un sector que hay que cuidar más, planificar mejor respecto, por ejemplo, al crecimiento de alojamientos turísticos y otros fenómenos que pudieran distorsionar, como ha ocurrido en alguna otra ciudad. Y tiene que ser un sector de mucha calidad, un sector que persiga un turismo de alto poder adquisitivo. Un turismo fundamentalmente que viene a conocer el patrimonio, la cultura, un turismo exquisito, que viene a apreciar la ciudad y no solo a consumirla.

Ahora que viene la temporada baja, ¿qué planes tienen para recuperar el turismo a corto plazo?

Primero, volver a recuperar una oferta cultural que haga atractiva la visita. Vamos a empezar a abrir desde mediados de junio todos nuestros monumentos emblemáticos. Vamos a generar una temporada de verano que permita conciertos en el Alcázar, algunos eventos en espacios al aire libre y que haga atractiva esa época del año, como hicimos otros veranos, pero ahora con restricciones de aforo. La idea es trabajar a fondo el turismo nacional, poner en valor la conexión con otras ciudades AVE, por ejemplo, para intentar que las personas más próximas o de provincias más cercanas vengan a Sevilla. Y, en todo caso, esperar que el turismo internacional, que podrá empezar a llegar en julio, también venga. Que podamos recuperar algo que permita de nuevo la reapertura de hoteles, si no todos, al menos una parte. Lo bueno es que el verano nos va a permitir rodar todas esas medidas de destino seguro, de control sanitario y de certificación de establecimientos con criterio ‘libre de Covid’ antes del otoño y la primavera, que son nuestro plato fuerte. Pero nos vamos a centrar mucho en el turismo nacional. Ojalá podamos tener la suerte de que todos los sanitarios españoles que han estado en primera línea de batalla tengan en Sevilla una oferta turística atractiva que les permita venir a descansar y a disfrutar de la ciudad.

Juan Espadas, alcalde de Sevilla.
Juan Espadas, alcalde de Sevilla.
FERNANDO RUSO

¿Cómo será la movilidad en la Sevilla post-Covid?

Nuestra principal preocupación ahora mismo es el transporte público urbano. El primer objetivo es que nuestra flota de autobuses tenga un nivel de ocupación, dentro de los aforos permitidos, que sea completo. Dar seguridad a aquellos que necesitan y que queremos que vayan en transporte público urbano es nuestra prioridad. Sobre todo, porque hay que generar ingresos, porque hay que conseguir que ese siga siendo el pilar del transporte público urbano mayoritario y porque, efectivamente, un modelo de ciudad que se base en recuperar de nuevo el vehículo privado no es un buen modelo. En segundo lugar, en los próximos meses vamos a ver ya un despliegue mayor de otros medios de transporte no motorizados, como los patinetes y las bicicletas eléctricas que, en el caso de los patinetes ya han tenido la regulación que faltaba y en el caso de las bicis eléctricas será la semana que viene o la próxima. Con unas islas donde depositar este tipo de modos de transportes. Si no el verano, el arranque del otoño va a ser de un nivel emergente en este tipo de medios de transportes, junto con la bici. Estamos preparando un trabajo adicional para generar más espacio para ese tipo de medios. Y, sobre todo, para la bicicleta y el peatón, que hemos visto una cierta fiebre por el deporte después del desconfinamiento, a ver si conseguimos que eso también mejore la salud de los ciudadanos. Así que vamos a intentar ampliar zonas peatonales, mejorar el espacio para esos medios de transporte urbano no motorizado e, igualmente, recuperar el transporte público urbano, autobuses con seguridad.

Las peatonalizaciones temporales de los fines de semana, ¿han llegado para quedarse?

Sí, vienen para quedarse. Van a conectar con las medidas del Plan Respira, que forman parte de esa planificación de movilidad en torno al Casco Antiguo y Triana, que era uno de los objetivos del mandato. A la vuelta de verano, a primeros de septiembre, vamos a desplegar una planificación ambiciosa en distintos puntos de la ciudad, no solo en el casco Antiguo, para ganar terreno peatonal y espacio para modos de transporte no motorizado en distintos puntos de la ciudad, y no solo los fines de semana, sino a lo largo de todos los días.

¿Está previsto construir más carriles bici?

Sí, y redefinir algunos para ganar espacio tanto para el peatón como para el ciclista.

¿Afectará la pandemia a grandes proyectos pendientes, Altadis o la ampliación del tranvía?

No vamos a renunciar a cuestiones que llevaban años sin poderse desbloquear en la ciudad y que, afortunadamente, entre enero y febrero despegaron claramente. En este sentido, muy pronto se licitará la Gavidia y también calculo que en unos meses seguiremos avanzando en el tema de Altadis. Y, desde luego, las infraestructuras básicas para la ciudad, como el tranvía, son imprescindibles. En este caso, estamos a la espera de avanzar en el marco de la financiación europea. Ahora mismo se están tramitando permisos, calificaciones, etc. del propio expediente administrativo, por tanto no estamos perdiendo el tiempo, no está parado, sigue avanzando en sus plazos legales y administrativos. Es un proyecto estratégico para la movilidad de la ciudad, no se concibe solo para llegar hasta Nervión y Santa Justa, sino para entrar en el centro de nuevo. Y, por tanto, es un proyecto que no se debe parar, pero que necesita financiación europea. Yo estoy muy esperanzado con los planes que se están aprobando por la Comisión Europea, todo pasa por la reconstrucción verde, por la movilidad sostenible, por la rehabilitación energética. Ahí va a haber fondos y en esos fondos lo que caben son proyectos como el tranvía. Por lo tanto, está claro que de ahí vamos a poder conseguir financiación para ese y otros proyectos. Y, por supuesto, también para el metro, que espero que cuanto antes vaya cumpliendo también sus plazos y sus fases administrativas, en este caso, la licitación de proyectos que puso en marcha la Junta.

"No podemos ser tan dependientes del turismo, pero no vamos a renunciar a ser un destino fuerte de primer nivel"

¿Han cuantificado las pérdidas por la cancelación de eventos? Sobre todo, Semana Santa y Feria.

El impacto económico es muy muy alto. Nosotros arrancábamos con un año 2020 que era el mejor en expectativas en congresos y eventos de ciudad. Es verdad que hemos conseguido posponer en algunos casos a 2021 grandes congresos, por ejemplo, el Congreso Mundial de Farmacia, que se iba a celebrar en Sevilla en septiembre y se aplaza a septiembre de 2021. Pero es evidente que el impacto en las cuentas de 2020 va a ser duro y el impacto en la ciudad, lo está usted viendo, porque la Semana Santa o la Feria manejan muchísimos ingresos para muchísima gente. Estamos intentando luchar porque eso no signifique que se destruyan empresas o empleos más que lo que hemos visto en esta emergencia. Y el Gobierno de España también, a través de los ERTE, de ayudas que han sido históricas, por ejemplo los autónomos, que han tenido una ayuda en este momento que no tuvieron desde luego en la crisis anterior. Y luego los ERTE han supuesto sin duda una cobertura o un colchón a la espera de lo que todos queremos, que es una reactivación que, con todas las cautelas, pueda ser más rápida de lo que inicialmente se esperaba y que empieza, evidentemente, por la recuperación del turismo en el mes de julio.

Ahora a toro pasado, ¿cree que tardó mucho en cancelar la Semana Santa y la Feria?

Creo que no, porque el 10 de marzo, un martes, yo estaba en un desayuno-coloquio donde contaba los planes de Sevilla, los proyectos que se estaban desbloqueando, la estrategia de ciudad… Ese día, aún la OMS aún no había calificado esta crisis como una pandemia. Justo fue ese mismo día, y creo recordar que al mediodía. Entre ese martes y el viernes que se decreta el estado de alarma, yo me dediqué a coordinar con el Arzobispado y con el Consejo de Hermandades y Cofradías, porque el panorama no pintaba bien y por lo tanto habría que tomar decisiones rápidas. El viernes se decreta el estado de alarma y el sábado estamos comunicando las tres partes la cancelación de los desfiles procesionales. Yo creo que se han hecho las cosas con cabeza, más allá de que alguien, el lunes o martes de esa semana, cuando el viernes se decretó el estado de alarma, ya quisiera que nos hubiéramos anticipado. Creo que cualquiera con sentido común piensa que, con el impacto económico, social y sentimental que tienen una Semana Santa y una Feria, no era necesario adelantarse uno o dos días a lo que, por otra parte, veíamos desgraciadamente cada 24 horas que iba produciéndose. Que en 72 horas todo se precipitase y de manera inmediata ese mismo sábado se anunciara esto me parece que son plazos muy razonables.

Juan Espadas, alcalde de Sevilla.
Juan Espadas, alcalde de Sevilla.
FERNANDO RUSO

¿Se atreve a poner una fecha a la recuperación económica de Sevilla?

Creo que va a ser una recuperación progresiva. Yo no soy de los que piensa que estamos en un pozo sin fondo del que no vamos a salir en mucho tiempo. Todos los sectores de actividad han tenido un impacto por la paralización de la actividad económica, pero hay muchos sectores que en junio o julio van a recuperar su actividad prácticamente al 100%. Por tanto, los efectos son los efectos colaterales de la paralización de la actividad total. Efectos muy graves que en términos de empleo han generado las cifras que tenemos. Luego hay sectores que, por pautas sanitarias, no van a poder recuperar su actividad de cero a cien, sino que lo van a hacer de manera gradual. Esos son los que van a seguir generando niveles de desempleo más altos, que son los que tendremos que gestionar en esa transición. Hombre, si vemos los datos macroeconómicos, se habla de un 2020 muy duro y un 2021 en el que ya empezaremos a recuperar el PIB para que a finales de 2021 estuviéramos en una situación más gestionable. Con la Renta de Inserción o con haber conseguido mantener la ayuda alimentaria a gente con más problemas, hemos conseguido que no haya estallido social, que haya una situación de incertidumbre, pero de contención. 

Al final, hay una lección de esta crisis respecto a la anterior, que no podemos poner en riesgo el consumo, las familias tienen que seguir teniendo unos ingresos, porque eso garantiza que la economía no vaya a peor. Y eso creo que este Gobierno, a diferencia del anterior en la anterior crisis, lo tiene claro. Y aunque eso signifique un coste importante en términos de finanzas para el Estado, también significa probablemente una recuperación económica más rápida de la que se produjo la vez anterior, que sencillamente se dejó caer a los ciudadanos de una manera mucho más grave y más extensa. Y, por tanto, la recuperación también fue más lenta. Creo que el Gobierno ha enfocado eso de una manera diferente. Y, desde luego, los ayuntamientos, como el nuestro, vemos en la inversión pública que somos una posibilidad de motor económico y generación de empleo que vamos a poner a revientacalderas. Así que espero que esta crisis sea más corta, sin duda va a ser dura, pero espero que más corta y medida en el tiempo y, por tanto, que podamos salir antes.

¿Qué está siendo lo más difícil de gestionar en esta excepcional situación?

Creo que el proceso de progresividad, es decir, no estamos acostumbrados a una mezcla de tanta producción normativa y controles desde la Administración que van regulando gota a gota la actividad económica, los comportamientos ciudadanos… De todo esto no hay precedentes. El nivel de control imprescindible para que no se nos fueran las cifras, para controlar una pandemia como esta, me parece el elemento más sobresaliente. Complejo, sin duda muy complejo, que a veces se hace exasperante, pero que por otra parte nos garantiza la tranquilidad de que los pasos son firmes. Cada día que ganamos y cada día en el que no hay nuevos contagios se demuestra que el trabajo se ha hecho bien, ese era el objetivo. Que la recuperación de alguna manera se ralentiza, sí, pero es para estar más seguros de que no volvamos a caer a la vuelta de la esquina. Lo más complicado ahora mismo es mantener la prudencia, el sentido común y no pararnos, porque tampoco el miedo es bueno. Poco a poco vamos recuperando la confianza en que vamos a salir de esto y lo vamos a hacer bien. Y si luego hay algún rebrote puntual, poder reaccionar rápidamente e inmediatamente tener todos los mecanismos sanitarios para hacerle frente. Y, por supuesto, como es una batalla contra el reloj, cuanto antes la investigación nos dé una solución en términos de vacuna o de otro tipo terapéutico, la situación cambiará. Eso también hace que los escenarios, desde el punto de vista económico y de reactivación, sean inciertos, porque si al final se baten todos los récords y resulta que en seis, ocho, diez meses tenemos una solución, yo le garantizo que todos los niveles de actividad económica van a rebotar hacia arriba de una forma muy potente. Porque eso te da la seguridad que ahora mismo no tienes, y se trata de mantener el pulso hasta ese momento.

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