El público vuelve a los conciertos en España: Los Punsetes inauguran la convivencia con el 'streaming' de pago

  • El grupo toca este fin de semana en una sala con 30 personas; el resto disfrutará el concierto 'online' pagando.
  • Hasta ahora, durante el confinamiento, se habían realizado varios 'streamings' sin público, de pago o gratuitos.
  • A partir de este jueves ya hay previstas actuaciones con asistentes presenciales en varios puntos del país.
El grupo madrileño Los Punsetes.
El grupo madrileño Los Punsetes.
RICARDO RONCERO

Bolos suspendidos, giras y festivales aplazados, debuts interrumpidos. La pandemia ha colocado a la música en un filo complicado y doloroso. Muchos artistas han aprovechado este tiempo de encierro para compartir en redes canciones desde la intimidad de sus casas o para grabar colaboraciones, pero la Fase 1 de la desescalada ya se ha implantado en toda España y las salas de conciertos tienen permiso para abrir.

Las limitaciones, no obstante, son muchas. Si el lugar es completamente cerrado, no puede haber más de 30 (Fase 1 y sin servicio de bar) o 50 personas dentro (Fase 2). En condiciones así, explica Javier Olmedo, gerente de La Noche en Vivo -que reúne a 50 salas de Madrid-, no sale a cuenta. "Ninguna reducción de aforo va a ser rentable", explica a 20minutos; los beneficios empiezan "con el 80%" de entradas vendidas.

La Plataforma de Salas de Conciertos (PSC) ha lamentado esta semana la falta de interlocución con el Gobierno y considera imprescindible su participación en la elaboración de un protocolo que les permita funcionar poco a poco con seguridad. Se mezclan la incertidumbre y la llegada del verano, "el peor momento" del año para estos locales, apunta Olmedo. Las salas que representa se han dejado en gastos "entre 1,5 y 2 millones de euros" en más de dos meses de parón. Aunque hay algo que sí descartan: subir los precios.

La anticipación con la que trabajan las salas para programar también su margen de maniobra. Y después, está el factor psicológico, los posibles reparos del público a la hora de meterse en recintos en los que "el contacto" está a la orden del día. Llegados a este punto, la tecnología ha acudido al rescate. Y quizá la primera imagen impactante se produjo en el Auditorio Nacional el 10 de marzo, cuando la Orquesta y el Coro de RTVE actuaron en soledad en homenaje a las víctimas del terrorismo; se pudo ver en directo en La 2. Desde entonces -antecedentes había, algunos de cuando la banda ancha era otra cosa y otros que se asemejan a un Netflix-, se han puesto en práctica varias fórmulas.

La Sala BBK de Bilbao ha ofrecido gratis en directo en su web en las últimas semanas conciertos a puerta cerrada de músicos como Belako o La Bien Querida. Plataformas como Vuvuzela y Wegow han apostado, por su parte, por el streaming de pago. La primera, con actuaciones desde un estudio -como las del violinista Strad, el primero en pasar por la experiencia el 9 de mayo-, aunque el domingo 31, por ejemplo, retransmitirá el concierto de The Soul Jacket desde el Sinatra Cóctel Bar de Vigo. Sin público.

Wegow se estrenó el 23 de este mes con la actuación para toda Europa del argentino Trueno desde su estudio casero y el 4 de junio cuenta ya con la banda asturiana Desakato. Baluarte, el Palacio de Congresos de Pamplona, está en pleno festival onlineKm Zero Musik Fest, con Iker & Alfredo Piedrafita, Kai Etxaniz y El Columpio Asesino, entre otros nombres, a precios reducidos. Y la sala Gruta 77 de Madrid acoge este jueves a Mamá Ladilla, que no cobra por el streaming, pero admite donaciones para cubrir gastos.

El punto de inflexión, eso sí, se produce desde hoy: hay personas que ya asistirán, de forma física, a actuaciones en varios puntos del país. En la sala Jamboree de Barcelona toca este jueves The Clarence Bekker Band ante 30 espectadores; la cantante Angie iba hacerlo ante una decena de asistentes en una terraza de Madrid, dentro del ciclo que ella misma abría con Wegow y una conocida marca de bebidas, pero la organización ha decidido a última hora aplazarlo por el luto oficial. Ambos conciertos tendrán streaming gratuito. Sin streaming, pero con público, serán los del Palacio Festivales de Cantabria, donde tocarán entre el viernes y el sábado bandas como Rulo o Billy Boom Band.

"Tenemos bastantes ganas. Creíamos que este año no iba a haber movimiento" 

Hay otra novedad. La que protagonizarán el fin de semana Indigo Drone (viernes 29) y Los Punsetes (sábado 30) y que puede cambiar los directos de aquí a un tiempo; o para siempre. Inaugurarán en la sala madrileña Moby Dick los conciertos mixtos, esto es, con público (30 personas) y streaming de pago -con la plataforma Digitalfep-al mismo tiempo (a 3 y 8 euros, respectivamente).

"Tenemos bastantes ganas", explica al otro lado del teléfono Ariadna, cantante de Los Punsetes. Con un disco recién publicado -Aniquilación-, llevan sin tocar desde el 15 de febrero y su gira por México se esfumó por la pandemia. Estaban resignados. "Creíamos que este año no iba a haber mucho movimiento", añade, hasta que les surgió la oportunidad hace solo unos días mientras buscaban alguna solución "intermedia" que les permitiera seguir adelante. El formato, opina, "puede haber venido para quedarse". El experimento les apetece.

Las entradas para asistir se vendieron en dos horas. "Sold out, nos hacía ilusión", comenta Carolina Pasero, responsable de programación artística de Moby Dick. Lo suyo, cuenta, ha sido más bien un gesto -"Si cubrimos gastos ya estamos contentos"- y supone un riesgo para todas las partes -artistas, sala y empresa audiovisual, que se repartirán con porcentajes los beneficios-, pero eran conscientes de que tenían que ponerse en marcha de alguna forma. De momento, no tienen más fechas cerradas, pero están en conversaciones para otras dos actuaciones y ya han recibido "muchos mails" pidiendo información.

El público se tendrá que marchar en cuanto acabe la música y no podrá beber

El concierto será de 35-45 minutos. Antes habrá una entrevista online con el grupo "para romper el hielo" y después, un encuentro a través de Zoom con aquellos que hayan pagado la entrada VIP (15 euros). El público presencial se tendrá que marchar en cuanto acabe la música y no podrá beber nada. "Va a ser rarísimo", afirma Pasero, "como en las iglesias". Los Punsetes tocarán temas nuevos y también antiguos, como siempre, avanza Ariadna. Están "nerviosos".

Pasero cree que managers y agencias "se irán animando a partir de ahora" y Javier Olmedo considera que el streaming de pago y el público "podrían convivir" desde ahora, pero recuerda también que el momento es particular y que la gestión de lo que implica todo eso -"no solo el pago, sino otras cosas como derechos"- para una sala es compleja. Lo único cierto, admite, es que todavía no se sabe cuándo llegará a la música la "nueva normalidad" de la que todos hablan.

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