Siguen creciendo los enfrentamientos entre vecinos durante las caceloradas en algunos puntos de España

Son enfrentamientos entre vecinos en medio de las caceroladas contra el Gobierno y el estado de alarma. Ocurrió anoche en Granada donde la protesta de unos vecinos atrajo la de otros, ambas vulnerando las normas del confinamiento. La policía trató de imponer el sentido común a los más exaltados de uno y otro bando. Sólo un grupo acabó expulsado e identificado. En Alcorcón unos y otros pasaron del compadreo al enfrentamiento a gritos por segundo día consecutivo. Cara a cara y sin distancia. Cuando empezaron los empujones aparecieron los antidisturbios. La policía sigue en las redes el rastro de unas convocatorias que crecen en número y desbordan la vigilancia del estado de alarma.
Son enfrentamientos entre vecinos en medio de las caceroladas contra el Gobierno y el estado de alarma. Ocurrió anoche en Granada donde la protesta de unos vecinos atrajo la de otros, ambas vulnerando las normas del confinamiento. La policía trató de imponer el sentido común a los más exaltados de uno y otro bando. Sólo un grupo acabó expulsado e identificado. En Alcorcón unos y otros pasaron del compadreo al enfrentamiento a gritos por segundo día consecutivo. Cara a cara y sin distancia. Cuando empezaron los empujones aparecieron los antidisturbios. La policía sigue en las redes el rastro de unas convocatorias que crecen en número y desbordan la vigilancia del estado de alarma.
Son enfrentamientos entre vecinos en medio de las caceroladas contra el Gobierno y el estado de alarma. Ocurrió anoche en Granada donde la protesta de unos vecinos atrajo la de otros, ambas vulnerando las normas del confinamiento. La policía trató de imponer el sentido común a los más exaltados de uno y otro bando. Sólo un grupo acabó expulsado e identificado. En Alcorcón unos y otros pasaron del compadreo al enfrentamiento a gritos por segundo día consecutivo. Cara a cara y sin distancia. Cuando empezaron los empujones aparecieron los antidisturbios. La policía sigue en las redes el rastro de unas convocatorias que crecen en número y desbordan la vigilancia del estado de alarma.

El pasado 14 de marzo, cuando se declaró el estado de alarma, todas las formaciones políticas parecían estar de acuerdo y así se demostró en la primera votación para ampliarla, en la ningún partido votó en contra. Dos meses después, en un ambiente de crispación y reproches continuos por los representantes políticos de izquierda y derecha, ese enfrentamiento político ha llegado a las calles.

Las protestas iniciales formadas en barrios como el de Salamanca en Madrid hace algunos días, a las que se han ido uniendo cada vez más personas, comenzaron a darse en ciudades de todo el territorio español, pidiendo la dimisión del Gobierno y lanzando proclamas de "libertad".

Sin embargo, desde el martes 18 de mayo, otros grupos de ideología contraria han comenzado a salir también a protestar, lo que ha provocado algunos altercados leves en puntos concretos del estado español. En ciudades como Granada, en el momento en el que se cruzaron ambas protestas, la policía tuvo que intervenir para separar y montar un cordón de seguridad.

Algo similar ha ocurrido en la localidad de Alcorcón (Madrid) donde, a pesar de que en un primer momento no parecía que los reproches iban a llegar a más, los agentes de la autoridad tuvieron que intervenir para evitar que tanto integrantes de uno y otro lado llegasen a las manos

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