Naciones Unidas ha confirmado este martes que la niña somalí de 14 años lapidada hasta la muerte por islamistas que la acusaban de adulterio, fue violada mientras visitaba a su abuela. Se trata de la primera ejecución pública de estas características en unos dos años.

La pequeña fue condenada según la ley islámica 'sharia' y los testigos llegaron a decir que la víctima tenía 23 años. Tras el 'juicio', fue colocada en un agujero y apedreada el pasado 28 de octubre ante centenares de espectadores en el bastión rebelde de Kismayu.

Dos veces violada

Según la versión del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), "las informaciones indican que la niña fue violada por tres hombres mientras viajaba a pie para visitar a su abuela en la capital, Mogadiscio. Después del asalto, buscó la protección de las autoridades, que la acusaron de adulterio y la sentenciaron a muerte".

Buscó la protección de las autoridades, que la acusaron de adulterio

"Una niña fue tratada injustamente dos veces, primero por los culpables de la violación y después por los responsables de administrar justicia", señala el comunicado de UNICEF.


Mientras, el grupo defensor de los Derechos Humanos Amnistía Internacional (AI) identificó a la niña como Aisha Ibrahim Duhulow y dijo que fue asesinada por 50 hombres delante de 1.000 espectadores.