Comerciantes y restauradores de Barcelona denuncian que Colau quiera experimentar ahora con el uso de la calle

Los laterales de la Diagonal quedarán cerrados al tráfico.
Los laterales de la Diagonal quedarán cerrados al tráfico.
Miquel Taverna

El plan del gobierno de Ada Colau en Barcelona para adaptar la movilidad a las exigencias del coronavirus y de paso reducir la contaminación –ante un desconfinamiento progresivo– no ha sido bien recibido por comerciantes y restauradores, que creen que hacer cambios ahora en el uso del espacio público podría perjudicarles. Pero no son solo ellos los que no lo ven con buenos ojos, sino también los grupos municipales de la oposición e incluso los ciclistas, que aunque según las previsiones del Ayuntamiento, tendrán más espacio para circular, lo consideran insuficiente.

"No es el mejor momento para poner trabas a la movilidad, para dificultar el acceso a las tiendas ni para hacer experimentos que pueden traer más crispación al sector", afirma Gabriel Jené, presidente de Barcelona Oberta, que agrupa a casi una veintena de asociaciones de comerciantes de la ciudad, la mayoría del centro. Y es que Jené cree que lo que debería primar es la recuperación económica de los comercios y no el plan de Colau. Este, que se presentó el fin de semana y este miércoles se ha debatido en el pleno, prevé, a grandes rasgos, repintar los carriles de Barcelona para que peatones, bicicletas y transporte público tengan más espacio para circular, lo que incluye cerrar al tráfico los laterales de la Diagonal y de la Gran Via y destinarlos a los transeúntes.

En la misma línea que Jené, el director del Gremi de Restauració de Barcelona, Roger Pallarols, apunta que "lo que toca ahora es empatizar con las empresas que están en la UCI" y que "ya habrá tiempo para hablar de otras políticas públicas". Pallarols denuncia que mientras que el Ayuntamiento presenta planes de movilidad, "aún no ha concretado ninguna medida de apoyo real" a su sector y señala que "hay 8.500 restauradores literalmente en estado crítico" . "Si no se les salva", dice, "muchos millares de personas se instalarán en una situación muy difícil, lo que provocará graves consecuencias en la ciudad".

Y tampoco el portavoz de la asociación Amics de la Bici, Albert García, aprueba el plan de movilidad, a pesar de que este contempla que Barcelona gane 21 kilómetros de carril para bicicletas en 10 calles, entre ellas Pau Claris, la Gran Via, Indústria o València. "Que se dejen de tonterías de pintar una raya por aquí y otra por allá. Nosotros pedimos el carril coche, y que el resto de carriles se destinen a ciclistas, peatones, patinetes y transporte público", apunta. Y añade: "De la misma forma que se ha criminalizado a los que han salido durante el confinamiento, tenemos que hacer ver que ir con un vehículo de motor privado es matar a los demás". Además, señala que investigaciones demuestran que "en las zonas con más índice de contaminación, los efectos del coronavirus se agravan".

Por su parte, los grupos de la oposición en el Ayuntamiento también han criticado el plan aen el pleno. Cs y PP han lamentado que se aproveche la "dramática situación" para imponer un modelo que "penaliza el uso del vehículo privado", mientras que Barcelona pel Canvi ha hablado de "modelo preconcebido". JxCat ha denunciado que el plan se ha diseñado sin consenso y sin estudios que lo justifiquen y ERC, que incluye intervenciones "que ya tenían previstas".

Pese a todas estas críticas, la teniente de alcalde de Ecologia, Urbanisme, Infraestructures i Mobilitat, Janet Sanz, ha defendido en el pleno que las medidas previstas sean "permanentes", porque la movilidad sostenible es "indispensable".

Lo mismo opina Ole Thorson, miembro de la junta de Catalunya Camina, que hace hincapié en la necesidad de "reducir el vehículo privado a motor". "Ya es hora de que se empiece a combatir seriamente la emergencia climática y hemos visto que entre lo positivo del confinamiento está que ha bajado la polución, el ruido y los accidentes", dice, y afirma que "la economía no puede ser una excusa para seguir con el problema de la contaminación".

Algunos detalles del plan

La Diagonal tendrá menos tráfico.
La Diagonal tendrá menos tráfico.
Miquel Taverna

El plan del Ayuntamiento prevé cerrar al tráfico y destinar a los peatones el lateral sur de la Diagonal entre la plaza Francesc Macià y el Passeig de Gràcia, y el norte, entre el Passeig de Gràcia y la calle Marina. En la Gran Via, el lateral sur también quedará cerrado entre las plazas de Espanya y Tetuán.

Las aceras de la Via Laietana serán más anchas
Las aceras de la Via Laietana serán más anchas
Ajuntament de Barcelona

En la Via Laietana, el gobierno municipal tiene previsto ampliar sus dos aceras con un trozo de calzada que se pintará, como muestra esta recreación virtual. Como resultado, los peatones tendrán un espacio de 4,15 metros para pasear a ambos lados de la vía.

CReu Coberta ganará un carril bici.
CReu Coberta ganará un carril bici.
Ajuntament de Barcelona

La calle Creu Coberta, como muestra la imagen virtual, ganará un carril para bicicletas. Otras vías donde se crearán carriles bici son Gran Via, València, Roger de Llúria, Pau Claris, el paseo de Santa Coloma, Castillejos, Indústria, la avenida Meridiana y la Via Augusta.

Mascarillas en el metro

La regidora de Mobilitat, Rosa Alarcón, ha pedido en el pleno que en el transporte público sea obligatorio usar guantes y mascarilla y que se diseñe un protocolo para aumentar las distancias físicas y reducir la afluencia en horas punta.

"Es el momento de ampliar las terrazas"

El Gremi de Restauració de Barcelona ha avisado este miércoles de que las "gravísimas restricciones de aforo" de los planes de desconfinamiento del Gobierno supondrán que en Barcelona el 72% de las terrazas –4.096–, que tienen 16 sillas o menos, solo podrán abrir con 4,8. "El Ayuntamiento debe decidir si rectifica y tiende la mano a los restauradores o si agrava aún más las consecuencias del parón. El sector espera ansioso la respuesta. Es el momento de ampliar las terrazas", ha reclamado el director del gremio, Roger Pallarols.

También ha vuelto a pedir "intervenir los alquileres de locales comerciales" y prorrogar los ERTE de fuerza mayor para que se permita "la reincorporación gradual del personal".

El gremio ha asegurado que la primera tenencia de alcaldía del Consistorio, encabezada por Jaume Collboni, se ha comprometido a estudiar la ampliación de los espacios para mesas al aire libre en los restaurantes, cambios en las ordenanzas fiscales y la bonificación de la tasa de terrazas de 2020.

Según un estudio de la entidad, los restauradores de Barcelona son los que pagan la tasa más cara de España, de 1.263,6 euros de media por cada mesa con cuatro sillas, frente a los 249,7 de Madrid.

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