José Ortega Cano, cabreado, explota en directo: "Yo no sé lo que tenéis en mi contra"

Ortega Cano, en la presentación de un libro sobre Rocío Jurado.
Ortega Cano, en la presentación de un libro sobre Rocío Jurado.
Sergio R Moreno / GTRES

Él ya se lo barruntaba, pero no quería creerlo, se negaba a pensar que la entrada de Ana María Aldón en esta edición actual de Supervivientes supusiese tal descalabro familiar. Pero lo avisó. Ella misma lo desveló: Ortega Cano no veía con buenos ojos su participación en el reality. Y el tiempo le ha dado la razón.

Está cansado, molesto e indignado. El diestro no deja de tener que salir al ruedo a lidiar con todas las polémicas que atañen a la diseñadora, a su hija, Gloria Camila, a Rocío Flores Carrasco y a todos aquellos que han estado en contacto con su familia de un modo u otro a lo largo de los años. Y no son pocos.

Él mismo ha perdido la cuenta de las veces que ha tenido que zanjar embrollos y este miércoles explotó en directo en Sálvame. Lo hizo, sobre todo, contra Kiko Jiménez, que no deja de hablar de la familia de su expareja, aquella que le acogió como uno más durante cuatro años, y de cómo la mayoría de sus miembros tratan a Ana María Aldón.

En un principio fue Carmen, la hermana del matador, quien hizo una llamada telefónica para desmentir todas aquellas injurias: "jamás" habían participado en ese acoso selectivo, ni la habían insultado al grito de "hija de..." ni nada parecido. Pero acabó desquiciada por la frase lapidatoria del novio de Sofía Suescún. 

"Participar públicamente, no, pero sí filtrando información a vuestro interés. Las mentiras y la hipocresía se desmontan", decía sobre la familia Ortega, a lo que Carmen cedía un tanto. "Lo que he podido comentar con mi familia es que no hubiese consentido tener esa conversación con Yiya", matizó a tenor de la conversación de Ana María en la que destapó sus intimidades sexuales.

"Ahora mismo tengo la cabeza abotargada, estoy muy nerviosa", confesaba Carmen, que se encontró con la puntilla de Kiko Jiménez, que no aceptó que le llamaran "mentiroso" y "oportunista": "Cuando estaba con Gloria Camila era el novio perfecto y ahora que ya no estamos juntos, por una deslealtad suya, soy un oportunista, soy lo peor. Sois siempre muy sibilinos y muy listos".

Tras este rifirrafe, le tocó a Kiko Jiménez enfrentarse al patriarca. José Ortega Cano llamó en directo para cantar las cuarenta. "Yo no sé lo que tenéis en mi contra. Esto es un ataque hacia mi persona, hacia mi familia y hacia mí por un sinvergüenza que está ahí, que es un innombrable", aseveró.

El colaborador apenas se dio por aludido y él siguió manteniendo que es el único que en realidad está defendiendo a Ana María de su propia familia. Ortega Cano, antes de ponerse con su "enemigo público", comenzó por defender a su hermana.

"Carmen es una persona de 74 años y sé quién es, es mi hermana, parece ser que está sola con el confinamiento. Y entonces me imagino que a lo mejor en algún momento haya podido decir algo que no sea... Pero bueno, hablaremos...", matizó el torero.

Acto seguido ya ni Jorge Javier Vázquez consiguió pararle. "Estoy regular porque esto es una situación muy desagradable. Yo creo que soy una persona que he estado siempre a la altura de las circunstancias con los medios y con todo el respeto del mundo y creo que me tendrían que tratar a mí [igual], siendo mayor, con la que está cayendo. Tengo un currículum de mi vida de hombre serio, con un talante simpático...", se define.

Y luego, se parapetó en el amor. "La primera de la familia preferente es mi mujer, luego están mis hijos y luego mis hermanos. No pasa nada con Ana María son invenciones de gente. Estoy enamoradísimo de ella", puntualizó, por si se le había olvidado a alguien.

Aprovechando que estaban los dos, el presentador quiso saber la opinión que Kiko le merece a Ortega, aunque este, nunca mejor dicho, hizo oídos sordos: "Quién es ese, no escucho nada".

Kiko no respondía, así que el matador lo invitó aseverando: "Ay, no te puedo decir lo que siento hacia él, me ha decepcionado mucho. Era uno más de la familia, de la casa... En la vida hay que tener clase y si te han dado tanto cariño, si cambias de chica, no pasa nada, pero nosotros no nos merecemos tenerlo ahora de enemigo publico, me parece muy fuerte". Kiko, muy serio, solo quiso responder con una última pulla: "Soy el que está defendiendo a su mujer más que nadie de su familia".

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