Ruinas del World Trade Center (Reuters)
El atentado convirtió en escombros el World Trade Center. REUTERS

Hoy se cumple el séptimo aniversario del 11-S, la fecha más trágica en la historia reciente de los estadounidenses.

El 11-S costó la vida a más de 3.000 personas
A primera hora de la mañana de ese día, la organización terrorista Al Qaeda
secuestró cuatro aviones de pasajeros con destino al estado de California que despegaron desde Boston (dos de ellos), Washington y Nueva York. Los dos primeros impactaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center, que acabaron derrumbándose, el tercero contra el Pentágono en Washington y el cuarto en Pensilvania.

El resultado fue de más de 3.000 muertos, la mayoría de ellos en la ciudad de Nueva York, que ha conmemorado el 11-S con un acto en la "zona cero" al que han acudido los candidatos presidenciales Barack Obama y John McCain.

Preocupación ante más ataques

"El presidente (Bush) piensa en los atentados del 11 de septiembre todos los días. Desde que se levanta y hasta que se acuesta. Siempre está preocupado por otro ataque terrorista que pueda haber en el país", la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.

El 38% de los americanos vive preocupado por ser víctima de un atentado
No es el único. Los americanos superan muy poco a poco los traumas de aquel día. Una encuesta realizada por Gallup indica que el 38% de los estadounidenses se muestran preocupados porque ellos mismos o sus familias sean víctimas de un ataque terrorista. En octubre de 2001, era el 59% los que realizaban esta afirmación.

Del mismo modo, hace pocos días el Ayuntamiento de Nueva York inició una campaña para ofrecer asistencia sanitaria a todos sus ciudadanos que continúan sufriendo los "daños colaterales" de la tragedia. Centenares de neoyorquinos han sufrido durante estos siete años depresión, ansiedad o problemas respiratorios derivados de los hechos de aquel día.

La Casa Blanca reconoció este jueves las limitaciones que ha tenido la Administración norteamericana para encontrar a Osama bin Laden, su máximo responsable, y aseguró que atraparlo sigue siendo la prioridad número uno del Gobierno de este país. Este mismo año, las autoridades militares pedían la pena de muerte para seis presos de Guantánamo, retenidos por su posible implicación en los ataques del 11-S.