El número de soldados de EE UU en Irak permanecerá prácticamente invariable en lo que resta de año, según anunció este martes el presidente Bush, que deja así en manos de su sucesor cualquier decisión sobre la retirada de las tropas.

Actualmente, permanecen en Irak unos 146.000 soldados estadounidenses
En un discurso pronunciado en la Universidad Nacional de Defensa, en Washington, Bush trazó un cuadro optimista de la situación en Irak, donde en lo que va de año la violencia se ha reducido.


Por ello, indicó, en los próximos meses serán repatriados en torno a 3.400 soldados dedicados a misiones de apoyo, de los alrededor de 146.000 actualmente destacados en Irak.

Las primeras tropas de combate regresarán en noviembre, cuando volverá un batallón de infantes de Marina destinado en la provincia de Anbar, que la semana pasada quedó bajo el control de las fuerzas iraquíes.

En febrero de 2009, además, "regresará otra brigada de combate de la Marina", agregó Bush, lo que elevará a cerca de 8.000 los soldados que retornarán a EEUU sin ser reemplazados.

Difícil situación en Afganistán

El presidente Bush también ha reconocido que la situación se ha complicado en Afganistán, donde el movimiento talibán recupera fuerza, en particular en el sur del país.

Los terroristas están aumentando sus esfuerzos en Afganistán

"Los terroristas están aumentando sus esfuerzos en el frente donde esta lucha comenzó, la nación de Afganistán", dijo el presidente, que añadió que "el éxito en Afganistán es básico para la seguridad de EE UU y nuestros aliados".

Precisamente, Bush anunció que una brigada que tenía previsto su despliegue en el país árabe en noviembre cambiará de destino y se desplazará entonces a Afganistán.

El número de soldados estadounidenses en el país asiático se ha elevado de menos de 21.000 hace dos años a 31.000 en la actualidad, recordó el presidente.

Ardua tarea para su sustituto

El anuncio de Bush implica que corresponderá a su sucesor, sea el demócrata Barack Obama o el republicano John McCain, decidir sobre la retirada de la mayoría de las tropas en Irak.

Obama es partidario de retirar los efectivos estadounidenses en un plazo de 16 meses, mientras que McCain afirma que es necesario escuchar la opinión de los mandos militares y está dispuesto a permitir que los soldados permanezcan de modo indefinido.