El grupo británico Oasis se encontraba en pleno concierto, en el Virgin Festival de Toronto, cuando un desaprensivo consiguió burlar los controles de seguridad y se subió al escenario, donde sin pensarlo corrió hacia Noel Gallagher, el guitarrista del grupo, y le propinó un tremendo empujón mientras el grupo interpretaba Morning Glory.

Gallagher, sorprendido, no pudo mantener el equilibrio y desapareció del escenario, cayendo en el foso de seguridad.

Inmediatamente, y antes de que el agresor pudiera escapar saltando hacia el público, los miembros de seguridad del grupo saltaron sobre él y lograron inmovilizarle, mientras el hermano del agredido, Liam Gallagher intentaba vengarse lanzando puñetazos al espontáneo.

Por supuesto, la música paró y en la sala todas las luces se encendieron mientras se ponía remedio al altercado. Tras cinco minutos el concierto se reanudó sin problemas.