La violencia en Cataluña dejan paso a los globos de pintura

Concentrados frente a la consellería de Interior arrojan globos llenos de pintura contra una furgoneta antidisturbios de los Mossos.
Concentrados frente a la consellería de Interior arrojan globos llenos de pintura contra una furgoneta antidisturbios de los Mossos.
Manifestantes frente a la Conselleria de Interior, en Barcelona, arrojan globos con pintura a las furgonetas de los Mossos.

Los violentos disturbios de la semana pasada en Cataluña han dejado paso a movilizaciones pacíficas y cada vez menos multitudinarias, salpicadas por esporádicos incidentes de baja intensidad. Este lunes, unas 2.700 personas se concentraron frente a la Conselleria de Interior para pedir la dimisión de su titular, Miquel Buch, por las cargas de los Mossos d’Esquadra.

Siguiendo las instrucciones de los CDR, algunos manifestantes portaron globos de colores llenos de pintura para lanzarlos contra la conselleria, pero el perímetro de seguridad establecido por los Mossos impidió que alcanzaran el edificio –incluso se habían regado sus paredes para evitar que la pintura se pegara–.

Los platos rotos, sin embargo, los acabó pagando una furgona de la policía catalana, que se convirtió en el nuevo objetivo de esos globos y terminó completamente vandalizada. Hubo también una pequeña concentración en Passeig de Gràcia y cortes puntuales de algunas vías de la ciudad, como la Meridiana o la Gran Via.

Por la noche, las unidades antidisturbios de los Mossos cargaron contra los últimos manifestantes que quedaban en el Paseo de San Juan de Barcelona, tras la protesta convocada en la Consellería. Las cargas policiales se produjeron sobre las 23.20 horas: al finalizar la protesta un grupo de unos 30 manifestantes bajaban por el Paseo de San Juan y, tras lanzar algunos objetos a las furgonetas, los agentes se bajaron y empezaron a cargar. 

En Tarragona, un millar de personas realizó una marcha hasta la prisión de Mas d’Enric para pedir la libertad de dos manifestantes detenidos durante la ola de disturbios, aunque los mayores momentos de tensión se vivieron en Lleida en una protesta contra un acto de Vox. En el resto de Cataluña continuaron los cortes en algunas carreteras, uno de ellos en la autopista AP-7 en Girona que provocó pequeñas retenciones.

Heridos y detenidos

Por otro lado, este lunes recibieron el alta tres heridos por los disturbios y ya solo permanecen ingresados diez, según informó la conselleria de Salud. De ellos, el más grave es el policía nacional alcanzado en la cabeza por un proyectil, que sigue en la UCI del hospital de SantPau. En ese mismo centro hay tres civiles con lesiones oculares en estado grave, y una chica en Vall d’Hebron también grave por traumatismo craneoencefálico.

Además, los jueces de guardia de Barcelona dejaron en libertad provisional a 25 detenidos por los disturbios, varios de ellos con la prohibición de participar en manifestaciones. Sí ingresaron en prisión dos ultras arrestados por apalear a un manifestante independentista, lo que eleva a 30 el total de encarcelados.

Los sindicatos de Policía Nacional, por su parte, se concentraron en varias ciudades españolas en apoyo al trabajo realizado por sus compañeros en Cataluña frente a lo que calificaron como "terrorismo callejero" y reclamaron "más medios" al ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska.

"La misión de la Policía es prevenir y disuadir, si no tenemos esos medios no podemos hacerlo", advirtió desde Vitoria el portavoz de los sindicatos SUP, CEP, UFP y SPP, Mariano López Mena, que también denunció la "nefasta" gestión del ministro, al que tildó de "penoso", y pidió su dimisión por ser "muy delicado" con los manifestantes y por haber dejado a los policías "a los pies de los caballos".

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