Un científico español lidera la creación de un embrión artificial sin la contribución de óvulos ni espermatozoides

  • Se ha utilizado solamente una célula madre extraída de la oreja de un ratón.
  • El experto español en células madre Juan Carlos Izpisúa, al mando de este proyecto.
El científico español Juan Carlos Izpisúa, junto a dos miembros de su equipo.
El científico español Juan Carlos Izpisúa, junto a dos miembros de su equipo.
Instituto Salk de Estudios Biológicos

El Instituto Salk de Estudios Biológicos, cuyos laboratorios son mundialmente reconocidos por su contribución a la Biología, ha logrado crear un embrión sintético utilizando una sola célula, que ha sido extraída de la oreja de un ratón adulto que está vivo. Para su elaboración, no se ha contado con espermatozoides ni con óvulos, lo cual es un hecho que abre un mundo de posibilidades en la ciencia. Este embrión ha sido bautizado por su creadores como "blastoide".

Con esta contribución, se pretenden lograr grandes descubrimientos y poder estudiar con detalle el inicio de vida del embrión. La formación de las 100 primeras células que hacen posible el blastocisto (embrión que se está empezando a desarrollar en sus primeros días de vida) comprende un pilar esencial para los investigadores.

“Estos estudios nos ayudarán a comprender mejor los comienzos de la vida; cómo tan temprano en la vida una sola célula puede dar lugar a millones de células y cómo se ensamblan en el espacio y el tiempo para dar lugar a un organismo completamente desarrollado”, asegura Juan Carlos Izpisúa Belmonte, el científico español que ha dirigido este proyecto en el Instituto Salk.

En ello ven la clave para identificar el por qué de circunstancias como los abortos, la manera en que se formarán los órganos de cada cuerpo, para prevenir graves problemas de salud y enfermedades como el Alzhéimer, e incluso, llegar a la creación de órganos para los transplantes en humanos.

No obstante, esta creación requiere determinadas mejoras, pues la estructura de su tejido sufre problemas en su organización, lo cual imposibilita que puedan tener un correcto funcionamiento. Sin embargo, Juan Carlos Izpisúa, asegura que esto no supondrá un problema en cuanto se corrija: "Con una mayor optimización, esta tecnología podría conducir a la generación de blastoides completamente funcionales capaces de desarrollarse hasta las etapas en que se forman diferentes órganos primordiales y, por lo tanto, ser las semillas de organoides que podrían usarse como fuentes invaluables para el trasplante de órganos", sentencia.

Es él, Juan Carlos Izpisúa, el hombre que ha estado al mando de este revolucionario experimento. Nacido en 1960, es experto en biología del desarrollo y está doctorado en Bioquímica y Farmacia, y trabaja desde hace varios años en EE UU. Ha contribuido, entre otros méritos, al desarrollo de una herramienta de edición genética diseñada para la curación de enfermedades raras.

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