Cuasisatélite
Órbita del cuasisatélite 2016 HO3. Tomruen

Un cuasisatélite es un tipo de roca espacial que traza una órbita estable alrededor de nuestro planeta. Por ahora se conoce la existencia de nueve de ellos, pero podrían ser más. Ahora, el investigador James Benford ha publicado en un artículo en The Astronomical Journal en el que apunta que estos cuerpos, oscuros y difíciles de estudiar, podrían ser perfectos para que inteligencias extraterrestres tuvieran vigilada a la Tierra, mediante sondas espía instaladas en ellos, observándonos desde hace miles de años, recoge ABC.

Estos cuasisatélites se acercan mucho a la Tierra una vez al año, mucho más cerca que cualquier otro cuerpo que no sea la Luna. Según Benford, tienen todos los recursos que podrían ser útiles para el espionaje extraterrestre: materiales, energía solar constante, un asentamiento firma y un lugar ideal para estar escondido.

Benford propone que estos cuerpos escasamente estudiados sean observados para ver si en ellos existe alguna sonda alienígena, que a su juicio podrían ser más antiguas que el propio ser humano. Benford bautiza como lurkers estas sondas, que según deben ser robóticas, como nuestras sondas Voyager.

Este investigador cree que algunas pueden ser antiguas que ya hayan agotado su fuente de energía, por lo que se trataría de artefactos de "arqueología extraterrestre".

Un candidato ideal para ser investigado es el cuasisatélite 2016 Ho3, que es el más pequeño, estable y cercano a la Tierra de los que se conocen. China ya ha mostrado su intención de sondearlo.