Águila Imperial
Un ornitólogo sujeta un pollo de águila imperial ibérica trasladado desde nidos de las sierras de Jaén hasta otro artificial, ubicado en el Parque Natural de Doñana para preservar la especie (Foto: Efe/Archivo) Archivo
Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha diseñado "pastores eléctricos" para que las hembras de águila imperial ibérica eviten las líneas de alta tensión y se electrocuten y contribuir así a su aumento, ya que la proliferación de machos amenaza su supervivencia en Doñana.

El águila imperial ibérica (Aquila adalberto), con 220 parejas censadas, es el único ave rapaz que sólo vive en la Península Ibérica y es
una de las cuatro más escasas del planeta.

Menos hembras que machos

Para aumentar la proporción de hembras, el equipo de Ferrer empleará la técnica de "hacking", o cría en semilibertad, que consiste en retirar a las hembras jóvenes de sus nidos naturales cuando estos se encuentran en zonas donde los polluelos corren un alto riesgo de mortalidad.

Una vez son instalados los polluelos en una torreta ubicada en un lugar seguro, comienza el periodo de dependencia, durante el que son alimentados por los investigadores hasta que se decide que ha llegado el momento de que se dispersen.

Hasta el momento se han captado tres hembras jóvenes en diferentes puntos de Andalucía, y los expertos prevén que sus polluelos podrán vivir de manera independiente en un par de meses.

Estos "pastores" provocarán a las crías una descarga inofensiva, pero desagradable, para que aprendan a mantenerse lejos de los postes eléctricos
Las jóvenes águilas serán equipadas antes de su suelta con radioemisores que analizarán sus movimientos y corregirán factores de mortalidad durante, como mínimo, los próximos tres años.

En paralelo, los investigadores instalarán en zonas cercanas a los nidos postes que provocarán a las crías "una descarga inofensiva pero desagradable" si se posan sobre ellos.

Esos "pastores eléctricos", desarrollados por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la compañía Endesa, les enseñarán así a evitar las líneas eléctricas.

Los postes eléctricos llegaron a constituir la primera causa de mortalidad del águila imperial, al ser responsables del 60% de las muertes de pollos durante su primer año de vida.

Aunque la población de parejas de águila imperial se ha duplicado en los últimos 20 años, Doñana es una excepción porque las parejas se han reducido a la mitad los últimos años bajando a 7.

Ese fenómeno podría deberse a que ha disminuido la población de los conejos por neumonía vírica y a partir de ahí, según explica Ferrer en la nota del CSIC, "han aumentado los esfuerzos por eliminar al zorro y otros predadores, usando todo tipo de métodos, legales e ilegales, como el veneno, aunque, afortunadamente este efecto ha remitido en los últimos años".