La posible investidura de Pedro Sánchez sigue encallada pese a la frenética jornada de este martes. La actividad de los partidos para desbloquear la investidura o, al menos, para intercambiar posturas, se ha acelerado precisamente el día en que los principales líderes políticos se reúnen con el rey para avanzarle la intención de su voto en la posible investidura de Pedro Sánchez.

Si la propuesta 'in extremis' de Ciudadanos abriendo la puerta a la abstención daba alas a un posible desbloqueo, esa posibilidad ha quedado prácticamente descartada en el primer contacto entre Sánchez y Rivera después de meses. El líder de la formación naranja considera "una tomadura de pelo" la respuesta que ha recibido por parte del presidente en funciones a las exigencias planteadas y cree que "no está a la altura de un candidato a la presidencia del Gobierno de España".

Después de meses sin reunirse y sin apenas comunicarse. Pedro Sánchez y Albert Rivera han intercambiado sendas cartas este martes y han mantenido una conversación telefónica antes de verse esta tarde con el monarca. Ha sido el propio líder de la formación naranja quien ha solicitado al presidente en funciones una reunión urgente para negociar esa posible abstención que anunció este lunes, pero en lugar de verse han hablado por teléfono sin nuevos avances.

A través de una carta, el líder de Ciudadanos ha plasmado por escrito las tres exigencias irrenunciables para que sus diputados se abstengan: romper el gobierno de Navarra apoyado por EH Bildu y "sentarse a negociar un gobierno constitucionalista; establecer una mesa de trabajo a tres con miembros designados por el Gobierno, Cs y PP para planificar la aplicación del art. 155 y comprometerse a respetar íntegramente la sentencia del procès, renunciando al indulto a los políticos si hay sentencia condenatoria y el compromiso de respetar la bajada de impuestos aplicada por Cs y PP en los últimos PGE vigentes y no subir los impuestos a las familias ni las cuotas a los autónomos a lo largo de esta legislatura".

En su respuesta, Sánchez, que irónicamente agradece su "tardía comunicación", asume las condiciones planteadas asegurando que todas ellas se cumplen en la actualidad puesto que en Navarra gobierna el PSOE en coalición con Geroa Bai y Podemos y sin Bildu, al que han desbancado del Ayuntamiento de Pamplona. Con respecto a Cataluña, ha mostrado su compromiso con la Consitución y con los instrumentos de los que dispone para, llegado el caso, reestablecer el orden como ya lo hizo durante el mandato de Mariano Rajoy, cuando apoyó junto a Ciudadanos y PP la aprobación del 155.

En cuanto a la subida de impuestos, ha señalado su intención de "aliviar la carga fiscal de los trabajadores y de las clases medias" y en especial de los autónomos. Termina la misiva segurando que cumple todos los requisitos que pide Ciudadanos ya se cumplen en la actualidad, por lo que "no debiera existir problema para que contribuyeran con su abstención y desde la oposición, al desbloqueo político".

Rivera ha calificado esta respuesta de "tomadura de pelo" y así se lo ha manifestado al presidente en funciones por teléfono, según fuentes de Ciudadanos. Asegura que las afirmaciones de Sánchez son una "colección de mentiras" y le exige que rectifique si quiere su abstención.

Desde el PSOE, no se toman en serio la propuesta de Ciudadanos, como ha expresado la portavoz del partido en el Congreso, Adriana Lastra. A su juicio, Rivera solo busca "ponerse el foco encima tras cinco meses desaparecido" y da por hecho que votarán en contra de la investidura, al igual que el PP y que Podemos se abstendrá, por lo que "no habría investidura posible".